Archive for the Uncategorized Category

Hello world!

Posted in Uncategorized with tags on febrer 26, 2009 by Biblioteca Plaça Europa
Anuncis

Hello world!

Posted in Uncategorized with tags on Desembre 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

La aventura es la aventura

Posted in Uncategorized with tags on Setembre 6, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

A diferencia de los padres de pueblo pudimos ser asiduos, y a diferencia de hijos y nietos, lo hicimos con el cine-cine, o sea antes de la maldita televisión

Mal estábamos, pero el cine marcaba una diferencia. A diferencia de los padres de pueblo pudimos ser asiduos, y a diferencia de hijos y nietos, lo hicimos con el cine-cine, o sea antes de la maldita televisión.

No hay la menor duda que en nuestra educación sentimental, a a los chicos lo que realmente nos arrebataba era el de aventuras, en el que entraba claro está, el del Oeste.
Era pues el cine de acción, de tiros, de “puñitazo”, el de vaqueros, el de romanos, el de piratas, de espadachines, y un largo etcétera, películas que los dueños del cine montaban a veces con material de deshecho o de mero reestreno, pero también con el pase de la misma que luego se pasaba por las noches, aunque fuera haciendo un apaño para calmar las presiones sobre los criterios de “tolerada” para mayores de 18″, ritual que se cumplía cortando alguna que otra escena, no tanto por violenta o terrorífica sino por la posible lujuria de los protagonistas. Si hubiera que establecer en todo este listado un criterio de preferencias, lo haría subrayando la prioridad por las que más nos identificábamos que eran, creo yo, primero las que estaban protagonizadas por un niño travieso y espabilado que se convertía en nuestro “alter ego”, incluso por delante del “chico”.
Por entonces ya quedaban lejanos los tiempos que nos contaban con aquella peli con Jackie Coogan llamada El chico (The Kid, USA, 1920), de la que tanto se hablaba (y se habló cuando un día apareció la foto de Coogan ya mayor, no se parecía en nada al que rompía los cristales para que Charlot los reparara, y acabó trágicamente), así como las ñoñas monerías de Shirley Temple de la que tanto hablaban los mayores y que no había tenido suerte de mayor (y que acabó todavía más dolorosamente que Coogan, como una horrible congresista que quería tirar más bombas sobre el pueblo del Vietnam). Jackie Cooper ya era un hombre asimilado a su papeles de secundario (el más recordado quizás sería el de director del periódico en el ciclo de Superman-Christopher Reeves), lo mismo que aquel mocito victoriano Freddie Bartholomew, antes de la Segunda Guerra Mundial, que navegó por los procelosos mares al lado de Spencer Tracy como un marinero portugués en Capitanes intrépidos, y al que, como los anteriores, descubríamos años después en clásicos, por ejemplo como David Copperfield, de George Cukor con el genial W. C. Field o El pequeño Lord (USA, 1936), de john Cromwell, con el olvidado C. Aubrey Smith, uno de los viejos más entrañables del cine “de antes, y posiblemente su mejor papel.
La trama de esta última, fue copiada hasta la saciedad, por ejemplo en la primera de Marisol, Un rayo de luz.(!960), y en la que el clásico papel de abuelo cascarrabias que bordaba C. Aubrey Smith, lo ocupaba Julio San Juan, que repetiría con la marisabidilla Marisol y después con la finoli de Rocío Durcal.
Antes había sido la hora de Joselito, cuya voz atravesó las fronteras, fue celebrada en toda América Latina, y también en el sur de Europa, incluso Pasolini le rinde homenaje en su Mamma Roma (1962) en la que canta en italiano, y en cuya protagonista era nada menos que Anna Magnani cuyas manera de hablar con la gente a mi me recordaba tal o cual mujer del pueblo, incluso a mi mamá cuando pasaba por el mercado y discutía dale que te dale con gracejos sobre los precios. Sin embargo, el trío de niños cantantes que en aquellos días fueron la delicia de niños y niñas de todas las edades, ajenos de que con tanto éxito, no se les dejaba ser lo que querían ser, niños como los demás. Lo de los malestares y traumas saldrían después, acabaría manifestándose más tarde (Joselito y Marisol fueron además “castristas”, sobre todo ella), lo que, claro está, no quita que en su momento nos parecieran algo sublime y extraordinario, y que más tarde, esta devoción nos hiciera sentir un tanto ridículo ya que, al contrario que las películas con niños en los clásicos de aventuras norteamericanos, nos siguieron encantando.
De los “grandes” de los años treinta-cuarenta solo nos llegaron, y de refilón, Sabu (descubierto por Robert Flaherty a los once años mientras trabajaba como aprendiz de conductor de elefantes para un maharajá, aunque otras leyendas lo hacen mozo de caballerizas, y que a pesar de ser un pésimo actor, se convirtió en un mito que todavía sonaba) del que servidor recuerda haber visto de niño en El libro de la selva (The jungle book, 1942) en un tono de cuento oriental filmado en mágico technicolor. También hubo una ocasión con el “hijo” de Tarzan, encontrado en medio de la jungla, y además caído del cielo, Johnny Sheffield, no fuese que los de la parroquia vieran alo malo, y una comisión de beatas fuese a ver a doña Carmencito Polo que lo podía todo,
Pero por nuestras calles, Johnny ni llegó a presentarse ya que la luz se fue antes de que tuviera tiempo para aparecer en Tarzan y las amazonas, tampoco me consta que nos llegaran algunos de la serie que protagonizó “Bomba” ya casi como un hombrecito… Pero del que más hablaban los mayores era Mickey Rooney (1920), niño durante casi dos décadas, y que, como hijo de actores, lo sabía hacer de todo. Rooney llegó a estar en la cabeza del box-office, pero en los cincuenta ya era más que eso, y claro está, un recuerdo. Igualmente quedaban lejos las aventuras de Lassie, con Roddy McDowell, un soberbio actor que tuvo sus mayores momentos de gloria al principio (!Qué verde era mi valle¡), y final (Cleopatra) de su carrera. Rooney y MacDowell habían trabajado con la niña Elizabeth Taylor, pero esta ya era uno de los “sex simbols” de la época, y sus ojos brillaron especialmente con el rostro cubierto como Rebeca, la bellísima judía enamorada de Ivanhoe.
Tampoco tuvimos muchas oportunidades de ver a Dean Stockwell, descubierto por Joseph Losey en El muchacho de los cabellos verdes (1948), un alegato contra la guerra, más tarde un sólido actor, con una biografía “hippie” e inconformista muy activa, que intervino al menos en dos títulos importantes, El demonio del mar (Down in the shea, USA, 1949), una de las mejores de Henry Hathaway y Kim de la India (Kim, USA, 1950), de Victor Saville. Alguien me habló en su día con entusiasmo en la primera (salían grandes actores como Richard Widmark y Lionel Barrymore), así que cuando llegó la segunda, las expectativas eran muchas, recuerdo que el cine Victoria de verano, con sus lagartijas en la pared incluidas, rebosaba de niños inquietos en sus incómodas sillas de madera. A los cinco minutos poco más o menos, justo cuando el travieso ladronzuelo Kim se escapaba de los hindúes que le perseguían nos cayó una de aquellas averías eléctricas que nos amargó la tarde-noche porque la luz no volvió como había hecho tras veces, y nos dejó con una mala uva de cuidado que estallaría cundo lo de Tarzan, en una reacción que los maestros llamarían sin duda “vandálica” porque destrozamos sillas y toda clase de carteles porque “el Sale”, el taquillero, recibió la orden de no devolvernos nuestros dos reales.
Otro niño prodigio fue Bobby Driscoll, en verdad un magnífico Jim Hawkins en la versión bastante libre de la inmortal novela de Robert Luis Stevenson, La isla del tesoro (Treasure Island, USA, 1950), que la Disney produjo en Gran Bretaña. Se trataba de una trama fascinante, rica en intrigas, peripecias y misterio, rodada en escenarios exóticos, que comportaba una evidente reflexión moral, y que, como Raíces profundas, estaba vista desde el punto de vista de Bobby, con el que todo nos identificamos plenamente hasta el fervor. También nos encantó aquel día el turbio pirata cojo, John Silver el Largo (Robert Newton, que también sería El pirata Barbanegra, de la mano de Raoul Walhs), con su inseparable loro, un mal bicho pero con un código de lealtad y honor, y desde luego mucho más atractivos argumentalmente hablando que los “buenos”, algo que, por lo demás, era bastante habitual. Los estereotipos tenían tanta fuerza que cuando se cambiaban, nos dejaban boquiabiertos.
Su realizador fue Byron Haskin, autor de al menos algunos títulos míticos como Cuando ruge la marabunta (Naked Jungle, USA, 1953), un título de “los de toda la vida”, con un tórrido romance entre Charlton Heston y Eleanor Parker que argumenta que los mejores pianos son los que ya se han probado (una metáfora sexual de órdago para nuestro ambiente puritano), pero sobre con ellas hormigas que devastaban territorios enteros, y cuyo nombre, la marabunta, quedaría definitivamente incorporado al lenguaje popular, y finalmente, Su majestad de los mares del Sur (His Majesty O´Keefe, USA, 1953), con un Burt Lancaster pletórico y unos deslumbrantes paisajes hawaianos que nos deslumbrarían también en títulos como Ave del paraíso (1950), el “remake” en magnifico technicolor que Delmer Daves hizo de la famosa versión con Dolores del Río cuyo papel correspondió a la no menos bella y exótica Debra Paget, sacrificada en el argumento por romper un tabú, o también la más anodina pero no exenta de interés: Retorno al paraíso (USA, 1952), con un Gary Cooper enfrentado a un pastor puritano (Barry Jones) que amargaba la vida a los inocentes nativos, un retrato que se amplia con mayor crudeza en Hawai (1966), de George Roy Hill, y es que entre los pastores protestantes y los comerciantes acabaron corrompiendo los lugares donde se había forjado el mito del buen salvaje…
En un tiempo tan parcial, la perspectiva resultaba muy limitada, de forma que, si bien nos llegó poca cosa de grandes como Ford, Hawks o Hitchcock, si disfrutamos varias de cineastas más menores como el citado Haskins o como John Farrow (1904-1963), hoy más recordado por su vida familiar (marido de “Jane”-Mauren O´Sullivan, padre de Mia y Lisa Farrow), pero del que entonces yo recuerdo vivamente tres “westerns” de los cincuenta (El desfiladero del cobre, Una vida por otra, y Hondo), amén de una de aventuras marítimas, La nave de los condenados (Botany Bay/USA, 1953), una historia con grandes semejanzas con la mítica Rebelión a bordo, y que un crítico tan agudo como José Mª Latorre considera mejor al menos en parte, sobre todo en la interpretación de James Mason como el capitán-dictador que hace la vida imposible al preso honrado compuesto por Alan Ladd, con el que disputa los favores de Patricia Medina en un viaje que acaba en una Australia con extraños maoríes que se limitan a matar al capitán autoritario y de bellos koalas, y dicho sea de paso, Australia era un continente del que yo lo ignoraba todo, y del que supe algo gracias a películas como esta o como la más olvidable, La ley del látigo (Kangaroo/USA, 1952), que a pesar de sus buenos actores (Maureen O´Hara, Peter Lawford, Richard Boone), tengo un recuerdo limitado a la escenas de los bailes nativos y cuyo tono aburrido quedó confirmado en su revisión televisiva.
La lista es muy variada, y conforma un conjunto de títulos que pasan a ser inolvidables aunque solamente sea porque en el momento en lo que los vimos por primera (o segunda vez, porque según como volvíamos), quedarían como algo maravilloso, una alegría muy especial que nos incentivaba el imaginario y nos sacaban de una mediocridad y una rutina tan repulsiva como la del franquismo

Autor: Pepe Gutiérrez-Alvarez
Fuente: Kaos en la red

La Escuela Española de Caza estrenará en Ficonatur su Cine-Forum sobre la caza en el cine

Posted in Uncategorized with tags on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Los amantes del cine, la caza y la naturaleza están de enhorabuena. Ficonatur, será este año el marco en el que la Real Federación Española de Caza, a través de su escuela, estrenará su Cine-Forum La Caza en el cine. En principio está previsto la proyección de dos películas en las que el denominador común es la caza y la naturaleza.

El Cine-Forum se estrenará con la película de Sydney Pollack, Las aventuras de Jeremías Jhonson, un delicioso filme western de aventuras, en el que la huida hacia adelante del personaje —encarnado por un soberbio Robert Redford— es la naturaleza salvaje e indómita de las Montañas Rocosas. Filmada magistralmente, la película es puro lirismo, un canto a la naturaleza en el que está presente el hombre, el cazador. El ciclo continuará, con Dersu Uzala, una de las obras maestras del veterano director nipón Akira Kurosawa. Con un oscar a la mejor película extranjera en 1975, Dersu Uzala es la historia del capitán Vladeimir Arseniev y su destacamento, encargados de realizar unas prospecciones geológicas a principios de siglo en la taiga siberiana. De la mano de la adversidad conocerá a un cazador nómada, Dersu Uzala, quién le enseñará a convivir en armonía con la naturaleza. La Real Federación Española de Caza y los organizadores de Ficonatur quieren llevar al gran público la visión de la caza a través de dos obras maestras del celuloide. Se trata en definitiva, según el director del Cine-Forum, Santiago Ballesteros, de adentrar al espectador en la naturaleza y la venatoria de la mano de la gran pantalla, a través de la mirada de grandes directores como Pollack o Kurosawa.

Fuente: Club de Caza

El abecedario de Pixar

Posted in Uncategorized with tags on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Desde 1995 Pixar es la referencia en el cine de animación.
‘Toy Story’, ‘Buscando a Nemo’ o ‘Ratatouille’ son algunas de sus cintas.

AnimaciónHasta 1995, hablar de animación para público masivo era pensar en dos dimensiones y Disney, aunque otros estudios lanzaran sus cintas con desiguales resultados y fragmentos de películas como La bella y la bestia empleaban el 3-D. Pixar revoluciona entonces la industria produciendo Toy Story: desde entonces todo el sector apuesta por seguir su camino. BarbieLa muñeca más famosa del mundo no quiso estar en Toy Story: Mattel pensó que la película se aprovecharía de la muñeca, cuando hubiese ocurrido lo contrario. Toy Story fue un éxito absoluto de taquilla y merchandising. Míster Patata volvió a estar de moda, y Buzz Lightyear o el vaquero Woody ocuparon los armarios de niños de medio mundo. Mattel se lo pensó mejor y, en Toy Story 2, varias Barbies enloquecidas prestan su descapotable a los protagonistas.

CancionesLos adultos que llevaban a sus hijos a ver películas de dibujos siempre tenían una queja: esas canciones que, casi siempre, ralentizaban e infantilizaban la historia. Era otra de las tradiciones del género que Pixar empezó a desterrar. Las había en las dos Toy Story, por ejemplo, pero desaparecieron en Buscando a Nemo y eran lo peor de Cars. Ratatouille y Wall-E vuelven a dejar de tenerlas. DisneySu relación con Pixar ha ido del amor al odio. Pixar dejó LucasFilm, fue adquirida por Steve Jobs y sus cortos llamaron la atención de la industria. Disney se lanza a por ellos y firman un acuerdo en 1991 por el que lanzarán cinco largometrajes en 3-D. Compartirán gastos y beneficios, aunque los personajes serán propiedad de Disney. Cinco superéxitos después, Disney necesita más a Pixar que a la inversa. Se pelean hasta que en 2006 las aguas vuelven a su cauce: Disney paga una fortuna por Pixar, pero cede el control de su departamento animado a los nuevos profetas del dibujo animado. EmeryvilleCasi cualquier animador del planeta soñaría con ir cada mañana a trabajar allí. Gimnasios, campos de fútbol, jardines y enormes vidrieras le esperarían. Emeryville, en California, es la sede de los estudios Pixar, donde los empleados pasean montados en monopatines y camisas de flores ocupan el lugar de camisas y corbatas.

Finding NemoEs imposible decir cuál es la mejor película de Pixar, pero Buscando a Nemo está sin duda entre ellas. Fue clave para la compañía: superó los registros de Toy Story o Monstruos S.A. y, con sus 340 millones de dólares recaudados, se convirtió en la película de animación más taquillera de la historia, batiendo el récord de El Rey León. Era en el momento apropiado: cuando la empresa iba a negociar el nuevo contrato con Disney. Andrew Stanton, su director, es también el autor de la nueva Wall-E.Guiones¿Qué diferencia a Pixar de sus competidores? No es sólo la calidad técnica, sino sus historias. Pixar parte siempre de personajes propios, sin recurrir a los cuentos clásicos. Toy Story mostraba criaturas ya existentes -el mencionado Señor Patata o Slinky Dog- y Bichos era una reinterpretación de Los siete samurais, pero nadie podía esperar que la obra de Kurosawa fuera interpretada por un escarabajo y una mariquita. El resto: Monstruos S.A, Ratatouille, Los Increíbles o su última propuesta, Wall-E, son originales del todo. HumanosCon la escalada tecnológica y creativa de la compañía, muchos esperaron un paso más hacia la animación fotorealista de personajes humanos. Pero el lúgubre camino emprendido por Final Fantasy no era del agrado de Pixar: sus humanos son siempre caricaturas, y si no recuerden a los niños de Toy Story -la madre ni llegaba a mostrar su cara- o los cocineros de Ratatouille. En Wall-E hay humanos… más ridiculizados que nunca. Imagen real¡Sorpresa! En Wall-E aparece, por primera vez, la imagen real… ¡de un humano! Es el presidente de una corporación y apenas aparece segundos. Pero Pixar tiene otro as en la manga: en unos años estrenará 1906, dirigida por Brad Bird -director de Los Increíbles y Ratatouille; antes, fuera de la compañía, de El Gigante de Hierro– y primera cinta de la compañía sin animación. Basada en una novela de James Dalessandro, narrará el terremoto y posterior incendio de San Francisco.John LasseterPara muchos, el nuevo Walt Disney: surgió de Disney, lideró Pixar desde su inicio y es el padre de Toy Story 1 y 2, Bichos y Cars, además de supervisar y producir todas las demás producciones del estudio. Actualmente codirige TR2N junto a Joseph Kosinski: no es una película cualquiera, sino la esperada secuela de Tron. La película llegará en 2011.

Knick, KnackObra de Lasseter, es uno de los cortos más emblemáticos de Pixar, a la altura de otros como Geri’s Game, For the Birds o el más reciente Presto. Finalizado en 1989, Knick, Knack cuenta la historia de un muñeco de nieve encerrado en un souvenir de Miami. Se proyectó en España con Toy Story y, para genios como Terry Gilliam, es una de las mejores producciones animadas de la historia. LucasfilmAllí están los orígenes de Pixar. En 1979 nace Graphics Group, una división de computación bajo la supervisión de Lucasfilm aunque ajena a la compañía. Pronto desarrollan una herramienta técnica revolucionaria, el Motion Doctor -antecesor de Renderman, ver la ‘R’-, y colaboran en la imagineria de George Lucas con trabajos como el cruzado animado de El Secreto de la Pirámide. En 1986 Graphics Group deja a Lucas y cambia de nombre, bautizándose como Pixar. MarionetteEs el software que la compañía emplea para modelar, animar e iluminar sus creaciones. Se trata de una herramienta creada y desarrollada por la propia Pixar, que va respondiendo a las demandas de sus técnicos y animadores. Empresas ajenas pueden comprar la licencia pero, por supuesto, a precio de oro y sin llegar nunca a acceder a sus últimas versiones. NewtSe espera para 2011, y es uno de los próximos largometrajes de Pixar. Narrará las peripecias de dos tritones que viven en el laboratorio de una universidad sin prestarse demasiada atención. Sin embargo, ser los últimos animales azules del mundo les revela un destino heroico: salvar al resto de las especies de la extinción. Una especie de buddy-movie con mucho humor y Gary Rydstrom, autor del corto Lifted, como director. OscarEl premio más famoso del cine no podía dejar de mirar a Pixar. Los galardones recibidos por la compañía han sido frecuentes: en 1988 Tin Toy recibió el primer premio de la Academia otorgado a un corto por ordenador. En 2001 se dio por primera vez un Oscar a la mejor película de animación: Buscando a Nemo, Los Increíbles y Ratatouille lo han conseguido hasta ahora.

PrincipioAntes estaba Las Aventuras de André y Wally B., pero Luxo Jr. es el primer corto de Pixar como tal. Por supuesto dirigía Lasseter y el protagonista, el flexo Luxo, aparecerá desde entonces en la presentación de todas las producciones de Pixar sustituyendo a la letra ‘i’. Cuando fue proyectado en la feria SIGGRAPH, el evento anual de infografía más importante, el corto dejó a todos con la boca abierta. RenderEl motor de render de Pixar… Según Wikipedia, renderización “es un proceso de cálculo complejo desarrollado por un ordenador destinado a generar una imagen 2D a partir de una escena 3D (…). La computadora “interpreta” la escena en tres dimensiones y la plasma en una imagen bidimensional”. ¿Se entiende algo? Bueno, Renderman es la herramienta creada por Pixar para terminar sus películas. De ahi surge el resultado final. Así que Renderman ha recibido abundantes premios y es la envidia del sector. También puede comprarse, pero en las mismas condiciones que Marionette. Steve JobsA los 20 años funda Apple, en el garaje de sus padres, junto a su amigo Steve Wozniak. Una década después tiene a su cargo a más de cuatro mil empleados. A los treinta años es despedido de Apple, pero no se cruza de brazos y, entre otras empresas, adquiere Pixar. Además poco después vuelve a Apple, donde ahora es una de las cabezas pensantes. Toy StoryLos espectadores que, en 1995, se quedaban boquiabiertos frente a la gran pantalla no admiraban sólo un insólito espectáculo técnico, sino que se reían con una de las mejores películas de animación de la historia. Había un dinosaurio recordando a la reciente Parque Jurásico, sonaba el Hakuna Matata de El Rey León, se vislumbraban varios homenajes a El Resplandor, bromas sobre los piojos de una responsable de cámara y 800.000 horas de generación por ordenador.

UpLlegará en verano de 2009, por lo que es el próximo estreno de la compañía, y narrará las aventuras de un anciano obsesionado con los globos y los viajes aéreos. Un joven le anima a combatir diversas criaturas aladas desde un globo aerostático. Dirigen Pete Docter -realidador de Monstruos S.A- y Bob Peterson, coguionista de Buscando a Nemo y Ratatouille. VocesLa voz de Walle-E es la de Ben Burtt, que aunque no sea muy conocido es también la voz de varios personajes de La Guerra de las Galaxias y, sobre todo, de R2D2. En Wall-E también participa Sigourney Weaver: antes Tom Hanks y Tim Allen estuvieron en Toy Story, Kevin Spacey en Bichos, John Goodman, Billy Crystal y Steve Buscemi en Monstruos S.A, Ellen DeGeneres y Willem Dafoe en Buscando a Nemo, Samuel L. Jackson y Holly Hunter en Los Increíbles, Owen Wilson y Paul Newman en Cars y Peter O’Toole y Ian Holm en Ratatouille.

Wall-E
Un mes y medio después de su estreno en Estados Unidos -como todas las películas de Pixar, fue la cinta más taquillera en su primer fin de semana- la película llega a España. Los críticos la recibieron con entusiasmo, algunas voces de la derecha afirmaron que era comunista y es considerada, por unanimidad, como la película más adulta de los estudios, por su pesimismo y unos primeros cuarenta minutos prácticamente mudos. ZurgNo hay muchos villanos en las cintas de Pixar, pero Zurg era uno de los temibles juguetes de Toy Story 2. ¿Otros malos? El diábolico Sid de Toy Story, el Hopper de Bichos, el escurridizo Randall de Monstruos S.A o el exigente Skinner de Ratatouille. En Wall-E no hay más villano… que el conjunto de la humanidad.

Autor: Rafa Vidiella
Fuente: 20 minutos

El tren de antaño

Posted in Uncategorized with tags on Agost 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

ES posible que usted no recuerde los trenes de antaño, bien porque usted sea muy joven, bien porque tenga mala memoria histórica. Pero debe saber que antes de estos trenes de hoy día, llamados AVES, TALGOS y similares, cuya característica es su alta velocidad, había otros trenes que arrancaban de la época de doña Isabel II, y que se inauguraron con el de Madrid a Aranjuez y, antes, con el de Barcelona a Mataró, si no me falla la memoria. Eran trenes de vías no homologables con el resto de Europa, de vía ancha, decían, andaban más que corrían con carbón llamado carbonilla o carbón de piedra, muy despacio, y a su alrededor giraba un enorme protocolo de pitidos, campanadas, vapor de agua, música celestial, revisores, interventores, maleteros, estraperlistas de bajo standing, y un sin fin de ruidos, amén del cha-ca-cha del tren y los inevitables cambios de vías y los no menos transbordos. Y además, estaban divididos, como en el Antiguo Régimen, en vagones para pasajeros de primera, segunda y tercera clase. Obvio resulta abundar en las características o pelaje de los clientes o pasajeros de cada clase, desde los pintorescos de Tercera a los aristócratas y aparentones de Primera, pasando por los menesterosos del ‘quiero pero no puedo de segunda’. Omito contar los grandes negocios y capitales que se forjaron durante la Restauración a la sombra del correspondiente trazado ferroviario llamado radial que, con todo, fue un éxito total de aquella época paupérrimaPero con todo y a pesar de todo, eran unos trenes gloriosos, vivos, pintorescos, llenos de romanticismo y hasta de retoques líricos por doquier. Porque como se tardaba tanto en el trayecto, por muy corto que fuera, y su promiscuidad era tan elevada en vagones como en pasillos, nunca se sabía cuando se llegaría al destino previsto y, consiguientemente, cualquier aventura, de todo tipo, podía acaecer en tan larga travesía, desde el ligue con una casada que iba Dios sabe adónde a juntarse con su marido que desde mucho tiempo la esperaba, hasta concertar un pingüe negocio de ocasión, generalmente al margen de la ley, mientras proliferaban las rifas a grito pelado y algún intelectual jugaba al ajedrez con su vecino para matar el tiempo.. Y eso sin contar la adolescente que aprovechaba tan larga y misteriosa travesía para intentar su primera aventura romántica, o el desaprensivo militar de reemplazo acomodado en los servicios tal cual si aquella fuera su cámara nupcial.¿Y sus vagones de primera clase!… Aquéllo si que era un paraíso fiscal, de infinita más comodidad que los pragmáticos actuales trenes de alta velocidad. Sus amplios sillones o asientos, su privacidad, su reducido número de plazas, sus posibilidades de dormir, de leer, de soñar Si se tenían medios para pagarlo, aquello era una verdadera delicia, en donde las horas y más horas del trayecto permitían, mejor, obligaban a entablar saludos, preguntas, conocimientos y, obviamente, si la compañera de departamento era mujer, u hombre, en su caso, aunque generalmente mujer, al modo de aquella que describe P. A. de Alarcón en su novela corta ‘El clavo’, el acoso y, si era posible, remate de la pieza, estaba asegurado. Aquello, como digo, siempre prometía una aventura de lo más romántica que pueda imaginarse, con elucubraciones misteriosas en torno a la presunta víctima, a la segura conquista a lo León Tolstoy, porque hete aquí que toda la mujer que, a la sazón, viajaba sola, siempre era una mujer bella, de profundas e indescifrables miradas, de gestos, papeles y maletines extravagantes que tal vez ocultaban en su interior la cabeza cortada, degollada, de algún amante fatídico. Y, desde luego, propicia para ser depredada o, al menos, intentarlo. Y eso, amigo mío, tira muy mucho del seductor más o menos en ciernes. Y si llegaba la hora del almuerzo o la cena, que siempre llegaba en ruta, y por causa de los buenos modos había intercambio de alguna pieza alimenticia, aunque sólo fuera del postre, obviamente la tensión erótica de la imaginativa mente del seductor o seductora entraba en cotas de difícil valoración. Obviamente, en la estación de destino, había que tomar una determinación Rematar la faena o darse un tiro.Y pienso que había y hay motivo para todo eso y para más. Porque una persona que viaja, el viajero con referencia forzosa a Ulises, siempre, por naturaleza, es un aventurero, especialmente más aventurero cuanto más largo y duradero es el trayecto, incluso a despecho suyo. Y si ese viajero es una mujer, esa aventura refuerza su carácter misterioso, precisamente por su carácter de mujer. Y ese proceso en los trayectos de larga duración obsesivamente se pone de manifiesto y, usted, lector mío, si es observador, bien puede comprobarlo, aunque escasamente hoy por la homogeneización que imponen los buses y la cortedad de los trayectos.Un viajero de largo recorrido siempre se convierte en un aventurero, incluso a su pesar, ya que, a su pesar, le pueden suceder, y de hecho le suceden, acontecimientos imprevistos y, por eso, tocados de algún misterio, que es uno de los grandes incentivos del erotismo. El aventurero, habitualmente es un viajero como Ulises, porque no hay aventura sin viaje, y esa sucesión de hechos más o menos disparatados en el ayer, como posiblemente en el futuro, es uno de los grandes ingredientes que logran seducir a la mujer de todos los tiempos, ya que parece que la mujer siente aversión por el hombre estático, el de su lugar y pueblo, el conocido de siempre, el de trayectoria tan simple como previsible. Ante ella, el hombre seductor es el imprevisible, el hombre dinámico cuyo currículum nadie conoce y puede ser inventado o reinventado a cualquier paso, el hombre que viaja, que va de acá para allá, ese que en cada puerto tiene una mujer, quizá. El hombre originario de allende, como Ulises, ese del que nadie sabe nada. Ese que en una estación irrelevante se subió al tren y sin más carta de presentación que su billete de porte, rápidamente se convirtió en depredador de la viajera romántica, o no romántica, que lo esperaba desde siglos atrás, según los esquemas de la imaginación erótica.Y todo esto era posible o más hacedero en aquellos trenes de antaño, así como muy poco probable en los rápidos trenes de hoy. Por eso la literatura nos ha dejado grandes relatos de amor a cargo de los trenes antiguos, pero menos de los actuales. Porque en los trenes u otros vehículos actuales proliferan los hombres de negocios o de la política, pero no los viajeros por antonomasia, esos que, sólo al subirse al tren ya eran aventureros potenciales, hombres capaces de suscitar la admiración, cuando no la atracción, de la romántica viajera.Quizá, por eso don Quijote no dejaba de viajar, intuyendo acaso que su posible éxito radicaba en abandonar su desconocido lugar de la Mancha hacia un punto lejano en donde nadie lo conociera y allí poder traficar con sus imaginarias aventuras que le dieran pie para convertirse en un auténtico depredador de la estática Dulcinea, tan soseras por muy guapa que fuera, quien, al parecer, quizá por ser aventurera ignota, también tenía aversión por su paisanos, y más bien prefería a los foráneos porque eran, imaginaba ella, hijos de Ulises, aquel Ulises que en Castilla nunca acababan de ver depredando aquí y allí sobre las olas

Autor: Carlos Asenjo Sedno
Fuente: Ideal

Un libro puede cambiar tu visión de la vida

Posted in Uncategorized with tags on Juliol 24, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Se nos educa para comprender que la literatura es vital en nuestro crecimiento hacia un mundo lleno de libros y letras

Es preciso valorar como, desde los tiempos de Cervantes, García Marquéz, Neruda, Benedetti, Coelho,Saint-Exupéry hasta los mas recientes como Angela Becerra, Pablo Gutierrez, estos influyen en nuestras vidas. Todos cruzamos el sendero desde que comenzamos de pequeños en el proceso escolar. Se nos educa para comprender que la literatura es vital en nuestro crecimiento hacia un mundo lleno de libros y letras.

Es menester concienciar a los profesores de hoy para que fomenten el área de la lectura en nuestros niños, para que aprendamos a crear ese ambiente que a su vez se continue avivando en casa, para que así esa semillita crezca y sea como aquel famoso librito que, les confieso, es mi fiel compañero de viaje con mas de 11 veces leídas y siempre apreendo algo nuevo de Antoine de Saint-Exupéry; ‘El principito’, un mundo lleno de buenas nuevas para nuestros sentidos.
Cómo nos cambia la vida un libro, es como una estrella que al observarla nos ilumina el sendero a seguir, y a su vez podemos contemplar todo lo que ese sendero nos ofrece.

“Crear es nuestra visión de vida”, esta frase salió de mi alma mientras hablaba por mensajería instantanea con una excelente mujer inspirada en su arte, musa y convicciones, Pilar Fernández de Málaga, España, y es una realidad cómo los libros pueden influir en toda una vida y cambiarla de principio a fin.Todos tenemos la capacidad de poder enfocarnos en lo que deseamos leer, en lo que deseamos iniciar a la hora de salir a comprar un buen texto. No podemos en ningún momento subestimar un libro por su portada o por su prólogo solamente, tenemos que buscar más sobre su Autor, sobre su entorno como escritor, sobre su lealtad y credibilidad, aún cuando sea un texto de ficción o una misma comedia. La seriedad de un texto dicta mucho cuando se hace plenamente con dignidad de autoría, sabiendo que se es fiel a su público y guardando el respeto a las pautas establecidas a la hora de crear, porque todo buen escritor sabe que un libro puede cambiar tu vida.

Cuando buscas en cada recoveco de un libro y vas encontrando que cada vez que lo lees hay algo nuevo o cambia tu visión anterior, estás estableciéndote en la piel del escritor, estás comenzando a sentir sensacones que el pudo sentir a la hora de hacer su creación, estas sensibilisándote más por esa lectura. Ese libro está cambiando tu vida.

Cuando tomamos la rienda de nuestra imaginación, somos capaces de emprender un nuevo camino de aventura que nos llevará a leer detenidamente el libro seleccionado y buscar en el identificarnos con el autor o con sus personajes. ¿Cuántos de nosotros no hemos colocado nuestro nombre a un personaje de una serie de TV, Telenovela o Pelicula? Porque nos hemos identificado en muchos aspectos con ellos, de igual los libros nos proveen ese identificarnos con algun personaje, trama o situación, y lo mejor, en muchas ocasiones, nos permite aplicar lo aprendido al leerlo en nuestra vida.

La capacidad del lector debe estar dispuesta a crecer con cada nueva lectura, con cada nuevo enfoque, cada nuevo libro es un nuevo reto para nosotros, es un nuevo resurgir de letras que nos debe siempre llevar a una sabia conclusión, es bueno saber más sobre otras personas que lo leen, intercambiar impresiones, ideas y opiniones, eso nos ayuda en el proceso de asimilación del mismo.

Nunca sientas miedo cuando sientes algo recorrer todo tu ser al leer un libro, idetificarse es un buen paso. Significa que ese libro surgió su efecto, el que el escritor quiso compartir con quien se lo llevase a casa, a la libreria, la oficina a todo lugar. Cuando dejamos a un lado nuestros propios temores y nos damos a la tarea de poder devorar un libro, su trama, su esencia trastocara nuestra vida.Un libro puede cambiar tu vida y tu puedes cambiar la vida de alguien con un libro, así que comparte lo que hayas aprendido.

Desde los más antiguos escritores hasta los actuales, el fin es el mismo, llegar hasta la conciencia del lector y edificar sobre él la fortaleza necesaria de aceptar el reto impuesto por una mente creativa hacia otra mente creativa con la necesidad de aprender más, solo así conocerás la grandeza de un libro y la integridad de un escritor.

Como dijo Cervantes, encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas. En toda frase se crece, a bien plasmadas en cada libro que podemos disfrutar, fomentemos la lectura, abonemos a guardar la historia y porque no, escribirla también.

Recordemos siempre que un libro puede cambiar tu visión de vida, sólo si somos capaces de permitir que así suceda, crécete con el autor, define tu camino por cada capítulo, escena, por cada letra vive la experiencia y siente en tu piel los deseos del autor de llevarte de la mano por su camino ya transitado, sólo que esta vez tu eres su invitado de honor, y nunca te sientes a leer solo por leer, porque es como si saltaras a la mar sin saber nadar…

Autor: Peter Pantoja Santiago
Fuente: Bottup