Arxivar per Batman

“Batman: el caballero de la noche”, ¿por qué es diferente?

Posted in General with tags , , , , on Agost 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El viernes antepasado, 15 de agosto, mientras hablábamos, nos deshacíamos en elogios sobre “The dark Knight” durante el segmento que hacemos en el “Matutino Alternativo”, un oyente llamó diciendo que “cómo era posible que dedicáramos tantos elogios a un simple “cómic”.
Pues bien, para contestar a ese oyente y a todos los demás que han escuchado lo bien que hemos criticado dicho film en la radio y en esta columna, empezaré diciendo algo, para que quede claro: en cualquier género cinematográfico se pueden realizar películas estupendas, no importa si es un drama, una cinta bélica, de aventuras, comedia, deportiva, tragedia, western, parodia, sátira, melodrama o lo que sea.
Lo que sí sucede es que los encargados de dar premios, muy especialmente los de la Academia de Artes y Ciencias que confieren los llamados Oscar, sí tienen una marcada tendencia a preferir dramas y melodramas y, además, a esas cintas que recaudan cientos de millones: por esa tan simple razón una comedia tan formidable como “Una Eva y dos Adanes” no gana un Oscar mientras un melodrama telenovelesco mediocre como “Titanic” gana un paquetón.
En el programa “A la hora señalada”, ese mismo día, nos preguntaron a nosotros y a Arturo sobre las posibilidades que tiene el film de ser nominado a ese mismo premio, el tan cantaleteado Oscar, y nuestra respuesta, más o menos, fue la siguiente: “Para nosotros sería una barbaridad que no lo nominaran; es más, si dependiera de nosotros, podría ganar más de media docena de esos premios”.
O sea, partiendo de los ganados injustamente por el dramón del barco naufragado, entonces nos resulta natural que pueda ganar más que esa historieta mediocre, sin tener que recordarles a ustedes otros premios fachendosos como el ganado por “El mayor espectáculo del mundo”, o los muchos ganados por “La lista de Schindler”, mucho menos cine que “Munich”, esta última despreciada por los prejuiciados de la Academia porque, por supuesto, resultaba demasiado imparcial, o sea, no que se pusiera del lado de los palestinos, sino que no los colocaba como los únicos malos de la historia.
“The Dark Knight” es un film al cual, por más esfuerzos que hemos hecho Arturo y nosotros, unidos a quienes llaman al programa que no son dos ni tres, no le hemos podido encontrar ni un solo fallo.
Si se examina desapasionadamente sus dos horas y 32 minutos, si se deja de pensar que es “un simple cómic” y se piensa definitiva y únicamente en función de lo que es hacer cine, se descubrirá que posee una fotografía que goza de una inmensa capacidad para ilustrar la historia a través de ángulos, planos y movimientos que son justamente los necesarios para cada situación.
Así como Beethoven, con apenas cuatro notas y sus variaciones, consigue un formidable primer movimiento en su Quinta Sinfonía, lo cual es un alarde de técnica, pero también de capacidad creativa, eso es lo que obtiene Christopher Nolan, el director del film, combinando sus deseos con la destreza de su director de fotografía, Wally Pfister. Eso es saber elegir dónde colocar una cámara, cómo lograr un encuadre perfecto, cómo conseguir un verdadero equilibrio en los volúmenes en los diversos planos.
Nos imaginamos las horas que pasó Nolan junto a su Editor, Lee Smith, para realzar el dinamismo de esas tomas de Pfiser consiguiendo una intensa sensación de movimiento, de plasticidad, de ritmo apropiado para cada una de sus secuencias, algunas de ellas trepidantes, sofocantes de tanta acción apretujada, otras calmadas, meditativas, sedantes, tanto por el hecho mismo de que una historia en imágenes no puede ser todo el tiempo de puro movimiento porque la vida misma no lo es, sino porque al espectador hay que darle esas pausas precisas para que pueda luego asimilar el paroxismo de la acción delirante que vuelve y reinicia.
No conocemos la razón precisa por la cual Nolan utilizó en este film a dos excelentes creadores musicales para la musicalización de la cinta, James Newton Howard y Hans Zimmer, pero es muy posible que el motivo fuera el mismo indicado para el ritmo desigual del film: es posible que uno de ellos escribiera una partitura para las secuencias pausadas, reflexivas, y el otro para las escenas pletóricas de acción.
Por supuesto, no tenemos que argumentar demasiado sobre los efectos especiales: un film de esta naturaleza precisa, por necesidad y obligación, de su uso, y ya hemos señalado en diversas oportunidades que la fastuosidad, la grandiosidad de dichos efectos dependen solamente de la cantidad de dinero que se pueda pagar: ahora bien, Nolan no desbarra en ese sentido: su uso de tales elementos es correcto y formidable, pero no abusa de ellos, aparecen cuando es necesario sin sobreabundar, pero cuando aparecen, son realmente excelentes.
Pero lo que hasta ahora hemos escrito se refiere a la puesta en escena, a la labor de Nolan como director, como manejador de todos esos elementos que son indispensables para hacer una película, la que sea, por formidable o mala que sea, y que él, en su labor de engranar tales aspectos, ha demostrado que es excelente, porque eso es hacer cine.
LA HISTORIAAhora bien, todo eso pudo haber estado excelente y, sin embargo, podría el resultado final, o sea, el film terminado, no ser tan terriblemente bueno como hemos señalado. Pero es que, precisamente, es ahí donde se complementa la calidad: en lo que se cuenta. No nos es posible revelar ciertos detalles porque nos matarían quienes no hayan visto el filme aún, pero es el caso que esta no es una simple aventura de buenos y malos combatiendo, sino una historia en la cual el bien y el mal se mezclan y confunden: por eso el Fiscal Harry Dent deviene en “dos caras”, porque en él se combinan el bien y el mal.
Por eso el Guasón es un ser que planifica no simples crímenes, sino la manera más eficaz de convertir a los buenos en villanos. Por eso lo que sucede con Rachel y el Fiscal cuando deben ser salvados, y Rachel se decide por quien se decide en asuntos de amor, y Lucius Fox abandona su trabajo para Bruce Wayne y Alfred tiene que hacer lo que hace para no acabar de deprimir a su amo y señor, por eso el mismo personaje central es un ser que resulta ostentoso, vanidoso y deslumbrador cuando es Bruce Wayne y un ser sigiloso, sibilante y oscuro en su interior cuando es el encapuchado, por eso ese Batman desprecia su deber por intereses personales que no podemos revelar ahora, por eso el final, esa increíble vuelta de la tuerca en la que un villano deviene en héroe porque, como siempre ha sido, la sociedad necesita héroes que puedan ser reverenciados. Es una maravilla cinematográfica.
No nos es posible revelar ciertos detalles porque nos matarían quienes no hayan visto el filme aún, pero es el caso que esta no es una simple aventura de buenos y malos combatiendo, sino una historia en la cual el bien y el mal se mezclan y confunden: por eso el Fiscal Harry Dent deviene en “dos caras”, porque en él se combinan el bien y el mal.Por eso el Guasón es un ser que planifica no simples crímenes, sino la manera más eficaz de convertir a los buenos en villanos. Por eso lo que sucede con Rachel y el Fiscal cuando deben ser salvados, y Rachel se decide por quien se decide en asuntos de amor, y Lucius Fox abandona su trabajo para Bruce Wayne y Alfred tiene que hacer lo que hace para no acabar de deprimir a su amo y señor, por eso el mismo personaje central es un ser que resulta ostentoso, vanidoso y deslumbrador cuando es Bruce Wayne y un ser sigiloso, sibilante y oscuro en su interior cuando es el encapuchado, por eso ese Batman desprecia su deber por intereses personales que no podemos revelar ahora, por eso el final, esa increíble vuelta de la tuerca en la que un villano deviene en héroe porque, como siempre ha sido, la sociedad necesita héroes que puedan ser reverenciados. Es una maravilla cinematográfica.

Autor: Armando Almánzar
Fuente: Listin diario

Anuncis

Setenta años del caballero oscuro

Posted in General with tags , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Bob Kane inventó el personaje en plena II Guerra Mundial
Era el primer superhéroe sin superpoderes, confiándolo todo a la tecnología
En los 60 se popularizó una versión cómica y ligera del personaje a través de la TV
Frank Miller lo recuperó en uno de los mejores tomos de la historia del cómic

El primer caballero oscuro que revolucionó la historia de Batman y, con él, la de todo el cómic, no fue ni mucho menos el que se estrena ahora.

Surgió en 1986 y era una novela gráfica titulada El regreso del caballero oscuro. El protagonista es un Batman cincuentón que, cansado de esta retirado y en plena Guerra Fría, reemprende su tarea justiciera sin saberse muy bien por qué.

Su autor es uno de los grandes del cómic, Frank Miller, responsable en buena parte de la imagen actual que tenemos del caballero oscuro y del que bebe directamente Nolan a la hora de hacer su película.En ella, Batman es un personaje violento y moralmente ambiguo, en la línea de otras de las grandes obras de superhéroes de los 80, el Watchmen de Alan Moore.Con él, se inauguraba una nueva etapa de oscuridad en las historias y de éxito absoluto en ventas ¿la novela gráfica de Miller le encumbró como autor de cómic y se convirtió en una de las más vendidas de todos los tiempos.Un superhéroe oscuroSi Nolan se lo debe a Miller, el referente del autor de Los 300 no es otro que el creador original de Batman, Bob Kane, que lo ideó en 1939 como respuesta al fenómeno de Superman.Bat-Man era un superhéroe atípico. No tenía superpoderes y lo fiaba todo la tecnología de sus aparatos y a su poder físico. Además, su doble vida tenía una carga de profundidad más compleja que la de Clark Kent. El no vivió en una apacible granja de Kansas, sino en la violenta ciudad de Gotham, donde asistió a la muerte de sus padres, un fenómeno que le marcará de por vida.De esta forma, Bruce Wayne llega a su papel de superhéroe por el camino de la venganza, en el que se le unirá una familia ciertamente disfuncional formada por su mayordomo Alfred y su inseparable Robin.Polémica y televisiónPrecisamente, este personaje es el detonante de la caída en desgracia del comic en los 50, debido a las críticas por la posible homosexualidad latente que existiría en esa relación.Un tema que ha dado mucho que hablar durante toda la historia de Batman y que la televisión supo ocultar con sentido del humor.En 1966 se estrena una serie basada en el cómic que se convierte de facto en una parodia de la oscuridad que le imprimió Kane para crear un Batman `pop¿ acompañado de Robin en sus aventuras, ataviados ambos con mallas de dudoso gusto estético.La serie, junto con su adaptación cinematográfica, consiguió nuevos adeptos para el cómic, que vivió una segunda edad de oro hasta que la serie fue retirada.RenacimientoEntonces, tuvieron pasar 20 años para que DC Comics volviera a rentabilizar su éxito de los años 40. El responsable fue Miller, pero le siguieron otros como el propio Moore, que exploraba la historia de Joker en otra novela gráfica increíble.Ambos libros supusieron la inspiración definitiva de Tim Burton en el renacimiento del héroe, de nuevo oscuro y atormentado, luchando contra las injusticias en las calles de Gotham

Autor: Alberto Fernández
Fuente: RTVE

El triunfal regreso de Batman

Posted in General with tags , , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Joker, 1 – Batman, 0”. Ese era el título de la reseña que, en octubre de 1989, publicó en las páginas de este diario José Luis Guarner a propósito del estreno de Batman,de Tim Burton, señalando el poderío superior del villano interpretado por Jack Nicholson sobre el cumplidor pero algo soso superhéroe Michael Keaton. Casi veinte años después, el partido se repite con el mismo resultado en el marcador: en El caballero oscuro,la nueva aventura del hombre murciélago que hoy se estrena en nuestros cines, Joker vuelve a dar nota alta gracias a la composición de Heath Ledger, el joven actor fallecido el pasado enero, en el momento álgido de su carrera, pues acababa de meterse al público en el bolsillo por su papel de cowboy homosexual en Brokeback Mountain,por el que obtuvo una nominación al Oscar. A Ledger ya se le vaticina una nueva nominación al Oscar, esta a título póstumo, como la de Peter Finch en Network,por este Joker exhibicionista aunque no tan numerero como el de Nicholson, presidido por un maquillaje perfecto en su aparente sencillez y una gestualidad que el malogrado actor afirmó haber tomado prestada tanto del Sid Vicious de Sex Pistols como del personaje encarnado por Malcolm McDowell en La naranja mecánica

El caballero oscuro ya ha batido récords de taquilla en Estados Unidos: costó 185 millones de dólares y lleva recaudados 441,6, en el plazo de cuatro semanas, la tercera marca histórica tras Titanic (600,7) y La guerra de las galaxias (460,9). Su título es una obvia referencia a Frank Miller, que en los ochenta revisó (y redimensionó) al célebre personaje creado medio siglo antes por Bob Kane. El filme reúne a gran parte del equipo artístico que hace tres años protagonizó Batman begins: Christian Bale vuelve a enfundarse el traje negro del justiciero y repiten Michael Caine (su fiel y flemático mayordomo Alfred), Morgan Freeman (el genio de los gadgets), Gary Oldman (el jefe de policía) y, visto y no visto, Cillian Murphy (el Espantapájaros, villano saliente); sólo cambia el rostro de la guapa Rachel Dawes, que en la entrega precedente interpretaba Katie Holmes y ahora Maggie Gyllenhaal. Entran, al margen de Joker (presencia anunciada en la escena final de Batman begins),otros nuevos personajes, como el mafioso Sam Maroni (Eric Roberts) y el fiscal Harvey Den (Aaron Eckhart), este de veras fundamental. Christopher Nolan vuelve a ponerse tras la cámara y firma el guión con su hermano Jonathan. A Nolan le van las criaturas atormentadas, escindidas, traumatizadas (Memento, Insomnio),y aquí tiene una amplia fauna para dar cancha a sus inquietudes. Su aspiración ha sido hacer una obra a la vez de acción (una supermoto se erige en la novedad más vistosa de la función) y de reflexión, por lo que no ha de extrañar a nadie que la cosa gaste un metraje de dos horas y media para dar vueltas a los conceptos del bien y el mal y el lado oscuro que todos llevamos dentro. Una oscuridad, en todo caso, relativa, pues El caballero oscuro destierra el aura gótica de Gotham City para presentar una ciudad reconocible (en realidad, Chicago): el Batman más realista de cuantos se han rodado, de estética inspirada, al decir de Nolan, en Heat y otras cintas de Michael Mann.

Autor: Jordi Batlle
Fuente: La Vanguardia

Batman vuelve a los cines para encontrarse con su principal enemigo

Posted in General with tags , , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El superhéroe de la noche, Batman, regresa a los cines. En la reinvención del personaje de cómic, el director Christopher Nolan, que ya dirigió “Batman begins”, vuelve a traer a los cines españoles las aventuras de Batman, que en esta ocasión, vuelve a encuentrarse con el Joker.

Si no es la película del año, al menos sí es la más esperada. Batman ha vuelto a los cines, al igual que lo hizo la última vez, de la mano del director Christopher Nolan. En esta ocasión, el “hombre murciélago” encarnado por el actor Christian Bale, vuelve a hacer justicia en su ciudad, Gotham.
En esta cinta, Batman se enfrenta a un nuevo reto: frenar el caos y la violencia que está sembrando un criminal demente: Joker. Sin embargo, en su aventura, el héroe nocturno contará con la ayuda del teniente Jim Gordon y del nuevo y comprometido Fiscal del Distrito, Harvey Dent. Joker complicará demasiado las cosas y hasta el propio Batman se reemplanteará su papel a mitad de camino entre héroe y justiciero

La acción marca las dos horas y media de duración de la cinta, al menos, los actores, Christian Bayle, el recién fallecido Heath Ledger y los oscarizados Michael Caine y Morgan Freeman, así como Aaron Eckhart, Gary Oldman y Maggie Gyllenhaal ponen empeño en ello. De hecho, al hablar del papel póstumo de Heath Ledger , en su interpretación de Joker, auguran un Óscar. Acertado o no, lo que es una evidencia es que en EEUU, el nuevo filme de Christopher Nolan, ha recaudado ya 295,4 millones de euros, convirtiéndose en la tercera película más taquillera de toda la historia del cine.

Autor: B.R.R.
Fuente: Telecinco

Batman: La reivindicación del héroe

Posted in General with tags , , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Meses atrás, incluso antes de que empezara la posproducción del filme, la expectación en torno al estreno de la última entrega de Batman, «El caballero oscuro», ya tenía a todos sus seguidores en vilo. La muerte por intoxicación de medicamentos de Heath Ledger (intérprete del Joker más punk y anárquico de todas las secuelas) y los rumores de que aquel papel iba a reportarle el Oscar póstumo acrecentaron la intriga por presenciar la última aparición en pantalla (por lo menos finalizada) del joven actor australiano. Todos los incidentes posteriores que se sumaban a aquella tragedia no hacían más que poner la guinda a una producción que ya es tachada por muchos agoreros como maldita, a pesar de estar logrando los mejores resultados de los últimos años. «El caballero oscuro» lograba el récord de recaudación en su día de estreno —66,4 millones de dólares— y se situaba ya como la octava película más taquillera de la historia.

El villano del caos

Su papel era sin duda una de las mayores atracciones del estreno. Heath Ledger —que debía cargar con unos referentes inalcanzables como el de Jack Nicholson, construye un villano diametrlamente opuesto al cómic humanizado que creó Tim Burton. «Un Joker de lo más punk», afirmaba Christopher Nolan, director del filme, una reinterpretación del tópico enemigo de Batman, o lo que el propio director definía como un «devoto del caos». Precisamente por esa reformulación de un personaje tan encasillado y estereotipado, no suena descabellado el rumor que apunta a su posible nominación al Oscar —que significaría su segunda candidatura después de la de «Brokeback Mountain»—.

Sin tópicos, sin demasiadas referencias y sin presiones, Christopher Nolan logra con esta segunda experiencia en Gotham City —tras tomar las riendas con «Batman Begins»— reinventar no sólo el personaje al que interpretaba Ledger, sino el concepto integral del mundo que rodea a Batman, precisamente desembarazándose de esos estereotipos y creando un universo más oscuro, más profundo y repleto de dilemas morales que poco tienen que ver con las recurrentes aventuras de superhéroe al uso. «Batman no es un héroe, es más que un héroe» podría ser perfectamente la coletilla para el título elegido para la última secuela. Por vez primera, su protagonista no aparece en él, y en su lugar se alude a otro tipo de salvador, uno con dudas, dilemas y debilidades poco comunes en un héroe cinematográfico. Un héroe más oscuro al fin y al cabo.
Nada en esta Gotham City es fiable, nada ni nadie posee la verdad, porque, tal como asegura Aaron Eckhart (actor que interpreta a Harvey DosCaras), con «una frontera tan ténue entre el bien y el mal, y en una sociedad donde nadie confía en nadie, poco se puede construir…». Unas reflexiones, una vez más, nada comunes en el género que nos atañe.

Esa inflexión, ese restart del que habla Nolan, sin embargo, no es más que la continuación de la nueva fórmula que ya replanteó con «Batman Begins», primera entrega de la que se encargó —estrenada en el año 2005—, y de la que asegura que «Bale mostraba en ella a un Batman que partía de la infancia; en esta segunda, en cambio, es ya un personaje más formado, muy maduro, y que llega ya a la fase final de su recorrido como héroe». Un cambio para Batman y para Gotham, una ciudad que también se desprende de todo tópico y se instala en «un mundo real», que, aunque oscuro, muestra un claro reflejo de la sociedad actual. Christian Bale era más tajante al respecto y definía el mundo de «El caballero oscuro» como la extrapolación de muchas situaciones que vivimos día a día, puesto que «todos tenemos un lado oscuro y nos planteamos si formamos parte de la sociedad», duda que planea constantemente sobre los personajes del filme.

Taquillazo

Probablemente esa estrecha relación entre lo real y lo fantástico aportaba su granito al espectacular resultado que la película estaba logrando en su primer fin de semana, superando cotas que ni «Spiderman» logró alcanzar. Bale, por su parte, aseguró modestamente: «el éxito de la película no depende de mí, pues yo soy una de las piezas del puzzle que Chris Nolan ha creado», creyendo en todo momento en «la inteligencia del público», al que atribuía también ese éxito. «Se trata de una oportunidad de revitalizar una saga a la que ya se le había ido la cabeza», y el acierto de Nolan en ese sentido ha sido «mezclar las características de una película espectacular, de entretenimiento, que satisface las expectativas de un supertaquillazo, sin sacrificar el drama o la historia».

Cine de autor subvencionado

Precisamente en ese híbrido entre el despliegue monetario y logístico, y un contenido poco común en las superproducciones, reside la clave del éxito de «El caballero oscuro», un filme del que Eckhart aseguraba «lo tiene todo», un ambiente «que perfectamente se podría hallar en un filme independiente pero con todos los medios y juguetes a nuestro alcance». Y es que pocas oportunidades se tienen de ver en una misma obra de dos horas y media a estrellas tan consagradas como Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Gary Oldman o Michael Caine. Un reparto económico y artístico simplemente perfecto.

Autor: Martín Zaragüeta
Fuente: ABC

Crítica: ‘El caballero oscuro’, de Christopher Nolan

Posted in General with tags , , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Sinopsis
Ha pasado algún tiempo desde que el millonario Bruce Wane decidiera luchar contra el crimen organizado bajo el antifaz de Batman. El teniente Gordon y el fiscal del distrito forman con él una alianza para limpiar de villanos la ciudad de Gotham y, aunque al principio resulta eficaz, pronto surge la peor de las amenazas: una mente perversa que se hace llamar Joker. Mientras Batman intenta derrotar a su nuevo enemigo, los ciudadanos caen en el caos, llegando a pensar que vivían mejor sin el héroe.
Chistopher Nolan (El truco final, Memento) quiso revisar el mito de Batman, volviendo a los orígenes de su historia y profundizando en las raíces humanas del héroe. El resultado fue “Batman Begins” y se convirtió en un éxito de taquilla a nivel planetario, lanzando al estrellato a su protagonista, Christian Bale. “El caballero oscuro” se presenta como su secuela. Repiten el director, el elenco principal y hasta la estética, más en la línea de los thrillers clásicos que de las aventuras coloristas que marcaron el inicio de “Batman” en el cine allá por 1989.
En la nueva entrega, Christian Bale interpreta a un héroe que ya es conocido en Gotham, lo que supone una mayor responsabilidad y un reclamo para criminales con ganas de derrotar al “hombre murciélago”. De nuevo junto a él, su fiel mayordomo Alfred (Michael Caine, “Las normas de la casa de la sidra“), su consejero empresarial Lucius Fox (Morgan Freeman, “Adiós pequeña, adiós”) y el teniente Gordon (Gary Oldman, “Bosque de sombras“). La atractiva Maggie Gyllenhaal (La sonrisa de Mona Lisa) se incorpora al reparto, al igual que Aaron Eckhart (Sin reservas), que interpreta un papel con muchas caras. Pero la atracción de la película es, sin duda, ver el oscuro e inquietante Joker interpretado por el actor Heath Ledger justo antes de morir.

Crítica

El caballero oscuro” es hija de su tiempo. Un hito en el contexto de la historia del cine-cómic y un antes yun después en la historia de la estética del cine de acción. La eclosión de un nuevo modelo de relación entre los “autores” y los grandes estudios, que se explica en la necesidad de aquéllos a adaptarse, para sobrevivir como artistas, a las corrientes feroces de la industria, está cambiando lentamente el mapa productivo del Hollywood pesado. El cine adulto está mudando de piel arrollado por la ley de la oferta y la demanda. Los dramas cotizan a la baja y es el cine híbrido, el que parasita formatos antaño menores, el vértice, a todas luces, de las nuevas derivas industriales. En pleno proceso de cierre y finiquito de todas (o casi) las filiales indies de los grandes estudios, el “autor” norteamericano se plantea un dilema sustancioso: la clandestinidad del cine ultraminoritario o, directamente, la resignación ante el proceso de absorción que de sus respectivos talentos pretenden los estudios.
En ese panorama adquiere un papel cardinal el sensacional éxito de taquilla cosechado por dos cintas como “El ultimátum de Bourne” o “El caballero oscuro“, dirigidas por dos cineastas (Paul Greengrass y Christopher Nolan) en rebeldía contra las convenciones del cine de masas, pero necesariamente afines al sistema ante las dificultades cada vez mayores de sacar adelante con garantías y amplio público potencial sus proyectos más personales. Las grandes superproducciones ya no son el recreo de grandes autores en transición entre proyectos “serios”, sino lugar de estacionamiento ilimitado.
Y desde ese rincón emerge la sombra de este Batman trágico, operístico y magistral que da forma nueva y distorsionado color a la dimensión parabólica del cine heroico, como espejo de neuras y paranoias colectivas en la edad de oro del caos terrorista y la amenaza latente de la masacre sin control. Nolan afila hasta el límite de sus cualidades cortantes la cualidad de la metáfora lanzando al Hombre Murciélago a las garras de un asesino demencial, de un infalible agente del caos que asume la destrucción como un orgasmo, como una experiencia erótica deleznable ensimismado ante el placer de pirómano de Troya ardiendo porque sí, en plan versión hiperbólica y fantasmal de un Bin Laden perfeccionado. “El caballero oscuro” es mucho más que una formidable película de acción, Nolan congela en las inolvidables imágenes de su filme una tajante radiografía pop de una cierta (terrible) faz del mundo occidental contemporáneo torturada por un nuevo modelo de violencia sin control personalizada en el perfil de uno de los villanos cinematográficos más memorables de la historia del cine moderno. El Joker (inmortalizado por un sublime Heath Ledger) es dios y amo de la función, un bellaco monstruoso cuyas siniestras facciones evaporan la ilusión teatral consustancial al cine-cómic.
Y es que precisamente es ése el mejor aval de “El caballero oscuro“, el espectacular dibujo de una película gigante, no concebida para regocijo de las masas adictas al cine heroíco, sino para las masas adictas al cine en general. Nolan lega así para la posteridad el pedazo de celuloide-cómic más pavorosamente cinematográfico visto hasta la fecha en una pantalla de cine explorando hasta las últimas consecuencias las posibilidades formales y conceptuales del género, rubricando en el intento un sobrecogedor drama criminal de vertiginosa altura e incontables lecturas primorosamente filmado, montado, musicado e interpretado. Un apabullante dos en uno (caviar del bueno para voraces consumidores de cine inflamable e ídem para el aficionado medio, habitualmente escéptico ante esta clase de espectáculos) que consituye, sin pegas ni matices, la mejor película supereheroica de este año, del pasado y de todos los anteriores desde que el cine es cine.

Fuente: 20 minutos

Santos putazos Batman

Posted in General with tags , , on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Han pasado más de 40 años y continúa la duda sobre la connotación gay entre Batman-Robin que ha dado dolores de cabeza a la editorial dueña de la historia, DC Comics, quien ha llegado hasta la acción legal para defender la heterosexualidad del comic.

No sé si sean los sueños del lobby gay que a Batman se le haga agua la canoa o si realmente en la historia, desde que era cómic, haya un subtexto gay bien escondido; el caso es que siempre que se estrena una nueva película sobre el hombre murciélago sale a colación su sexualidad y de remate se lleva a su fiel amigo, Robin.El más reciente estreno de la saga, Batman, el caballero de la noche, seguramente provocará que se reviva la antigua polémica sobre la sexualidad del héroe de Ciudad Gótica, el mismo que naciera como historieta en 1939, en 1960 como serie de televisión y que ya tiene seis películas donde el Dúo Dinámico se agarra a santos guamazos con malechores de toda ralea, siendo el último un Guasón más diabólico y sangriento interpretado por Heath Ledger, quien muriera de una sobredosis de drogas hace algunos meses.Ledger pasó de vaquero gay a Guasón en pocos meses y tuvo una magistral actuación en la cinta, lo que lo puede hacer acreedor a un Óscar póstumo.Este filme pinta para un clásico debido a su gran éxito en pantalla, está a punto de hundir al Titanic, hasta ahora la película con mayor recaudación en pantalla, pero para ser justos, Heath Ledger en su maloso papel se comió al mismísimo Batman.Según el libro que Fredric Wertham publicó en 1954, La seducción de la inocencia, Batman es uno de esos personajes que corrompe a la juventud; claro, estaba hablando de los tiempos del cómic, no de los grandes proyectos cinematográficos de nuestros tiempos, de lo contrario debiera volver a escribir su obra pues visión y efectos especiales matan lectura convencional.Según el psicólogo estadunidense, Batman y Robin representaban una pareja homosexual feliz y estaba hablaba en una época en que lo gay estaba escondido aún en el closet, (los años 50), no eran los tiempos del destape del orgullo, no sucedía aún lo de Stonewall Inn, hecho que inició la lucha por la llamada liberación homosexual en 1969 en la Urbe de Hierro.Aseguraba Wertham que “….ellos viven en lujosas mansiones, con hermosas flores en elegantes floreros… es como el sueño de dos homosexuales viviendo juntos hecho realidad”. Y sentenció: “El estilo de narración de Batman puede estimular en los niños fantasías homosexuales”.¡Wow!, mejor que lo dicho por Freud.Argumentaba que los lectores del cómic idealizaban el estilo de vida homosexual perfecto (aun no se usaba el término gay) y remataba su dicho basándose en lo que (según) le decían los lectores. Para él, las actitudes de preocupación que adoptaba Batman ante Robin en sus aventuras rebasaba los límites de lo paternal o la fraternidad, llegando a lo amorosamente sexual, para él, la relación entre ambos personajes era sexual y muy ambigua.En el cómic solía verse a ambos superhéroes compartiendo todo, hasta la cama y de paso sus ropas, según el mentado psicólogo, sus prendas sugerían comportamiento homosexual. Como se recordará, Batman y Robin usaban camisetas ajustadas, shorts apretaditos y botas de duende, amén de las capas y de las mallas que permitían ver paquete y nalgas. Ahora Batman ya no viste igual, usa colores oscuros y prendas ajustadas que parecen de cuero, un sueño de la fantasía leather, que como ya sabemos, despierta en determinados sujetos deseos sexuales. Aparte, se le da especial énfasis en resaltar sutilmente genitales, nalgas y pechos para atraer al sector femenino y, obvio, al homosexual.Y decía el autor citado, que Bruce Wayne (Batman) y Dick Grayson (Robin) vivían en una residencia alejados de todos y como única compañía al mayordomo Alfred y no había mujeres en sus vidas. Todo era sospechosamente muy marica debió pensar el galeno de cocos. Por eso se inventó a la tía Harriet que casi hace desaparecer a Alfred.Por eso Wertham decía: “Sólo un ignorante de los fundamentos de la psiquiatría o de la psicopatología sexual sería incapaz de advertir la atmósfera homoerótica en las aventuras del hombre maduro que es Batman y su joven compañero Robin”.El ilustre dibujante de cómics Frank Miller, uno de los últimos que ha dibujado a Batman, opina que las peleas entre éste y el Guasón son como pesadillas homofóbicas, pues supone que el hombre murciélago “sublima sus impulsos sexuales combatiendo el crimen”, y concluye: “Batman sería más sano si fuera gay”. ¿Será?Por eso mismo se asegura que ante el ruido que causó el libro, los productores del cómic tuvieron más cuidado en las historias, las hicieron más ligeras y cómicas, además inventaron a dos personajes femeninos para hacerlas pasar como las acosadoras de los héroes de marras y de mallas. Así nacieron Batwoman (1956) y Batgirl (1961). Así se callaría el rumor de la homosexualidad de los residentes de la baticueva, pero la acrecentó pues nunca en las historias se consumaba el supuesto amor, es más, cada vez que una chica coqueteaba o besaba a Robin, éste se ruborizaba y se atontaba, no tenía nada de la osadía masculina usual frente al sexo débil, lo mismo le llegó a pasar a Batman.En tiempos más recientes y en aras de acallar o confirmar los rumores, se ha preguntado sobre la sexualidad de Batman a los escritores que han trabajado en sus historias. Para Alan Grant el personaje no es homosexual, tampoco lo es para Denny O’Neil, Marv Wolfman o Bob Kane, pero a Joel Schumacher, quien dirigió las cintas Batman Forever y Batman & Robin, le gustaba jugar con la duda y otro productor, Devin Grayson, le adjudicó las presuntas señales gays a las personas que querían verlas.Han pasado más de 40 años y continúa la duda sobre la connotación gay entre Batman-Robin que ha dado dolores de cabeza a la editorial dueña de la historia, DC Comics, quien llegó a la acción legal para retirar una serie de grabados que ilustran el libro de Christopher York All in the family: Homophobia and Batman Comics que se quiso exponer públicamente y en donde se aprecia a los personajes francamente muy gays.Eso ocurrió en el año 2000, en el 2005 Mark Chamberlain pintó y expuso varios paneles con poses sugestivas de los héroes murciélagos, la editorial confiscó todo pues le chocó el tinte gay de sus héroes. Quien hizo de Batman en la penúltima saga del filme, Batman & Robin, dio la más reciente estocada. George Clooney dijo que le había tocado interpretar a un Batman gay: “Estaba en un traje de cuero y tenía pezones de cuero en el traje. Pude haber interpretado al Batman hetero, pero lo hice como el gay”, declaró a la prensa y entonces se le preguntó: “George, ¿Batman es gay?”, y contestó “No sé, pero lo interpreté gay”.Ahora, en la nueva zaga del filme, nos topamos con un héroe muy heterosexual, muy macho, quizás para evitar cualquier duda sobre la identidad sexual del hombre murciélago. El Batman de Christopher Nolan sin menoscabo de su encanto erótico, resulta sencillamente más serio y aterrador, es el regreso a su oscuro origen cuando no había ambigüedad en su personalidad y en mucho ayuda el actor que lo encarna, Christian Bale, con sus poses de machín golpeador de madres y hermanas. Genitalizar o sexualizar a un ente inexistente, que sólo es fantasía en papel y celuloide, es una gran pérdida de tiempo, más bien es resultado del morbo y calentura de sus fans, ¿qué ganamos definiendo como gay o buga a Superman, Bob Esponja, la Pantera Rosa, a Bart Simpson o a Wall-E?

Autor: Rafael Sánchez Anella
Fuente: Anodis