Arxivar per Don Quijote

"Las Aventuras de Don Quijote de la Mancha", presentadas por el grupo teatral Séptimo Piso

Posted in General with tags , , , on Agost 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Las Aventuras de Don Quijote de la Mancha”, presentadas por el grupo teatral Séptimo Piso, a través de la versión del reconocido escritor y director Humberto Orsini, es un montaje didáctico y educativo, muy entretenido

El Teatro Cadafe, conjuntamente con el Centro de Arte la Estancia-Pdvsa, reanuda sus actividades culturales a través de la presentación de una variada programación de obras teatrales, que se iniciarán desde este domingo 24 de agosto y hasta el 14 de diciembre de 2008.La variada cartelera se inicia con la presentación de la obra “Las Aventuras de Don Quijote y Sancho Panza”, una versión juvenil de la obra maestra de Manuel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha, para celebrar los 400 años de la publicación de esta novela emblemática de la literatura universal, que recrea las peripecias de Alonso Quijano, un caballero andante.”Las Aventuras de Don Quijote y Sancho Panza”, presentadas por el grupo teatral Séptimo Piso, presentan la versión del reconocido escritor y director Humberto Orsini, en un montaje didáctico y educativo, muy entretenido, que resalta los valores de la literatura universal, para jóvenes y adultos.

Autora: Suelkys Contreras
Fuente: Radio Nacional de Venezuela

Anuncis

La cocina y el vino en ‘El Quijote de La Mancha’ (I parte)

Posted in General with tags , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Miguel de Cervantes Saavedra vino al mundo en Alcalá de Henares, el 29 de septiembre de 1547. Por sus innegables méritos como escritor ha sido llamado “la máxima figura de la literatura española”, y también “príncipe de los ingenios”. Su importancia como escritor es de tal magnitud que al idioma castellano se le conoce como “la lengua de Cervantes”.Por otro lado, la posteridad lo conoce por el mote de el “Manco de Lepanto”, pues en la celebérrima batalla naval (en la cual el expansionismo otomano fue frenado por la Santa Liga), que tuvo lugar en el golfo del mismo nombre, en Grecia, el 7 de octubre de 1571, resultó herido de la mano izquierda, la cual le quedó anquilosada.Tras pasar cinco años prisionero en Argel retornó a España, en 1580, donde dio comienzo a su ingente tarea literaria, en la cual sobresale El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, publicada -la primera parte- en 1607. Otras obras suyas son La Galatea, las Novelas Ejemplares (que comprenden Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño, El licenciado vidriera y El coloquio de los perros, entre otras, que vio la luz en 1613), La Numancia y Los trabajos de Persiles y Segismunda. Mucha tinta ha corrido para aludir a las apremiantes necesidades económicas que agobiaban a Cervantes, lo que lo orilló a solicitar un empleo de escribano en América.Mi admirado maestro Félix Martí Ibáñez, médico y literato sin par, escribió en su libro Surco: ensayos sobre literatura, historia de la medicina, arte y psicología, lo siguiente, acerca del estado que guardaba España en tiempo de Miguel de Cervantes Saavedra: “El cuadro de la España de Don Quijote, la España de comienzos del siglo XVII, era triste y sombrío. Pese a los galeones de América, cuyas cuadernas crujían bajo el peso de las barras de oro, la pobreza y el hambre reinaban en toda la Península Ibérica. Símbolos de la miserias dela época son la escasez de las ventas en donde paró Don Quijote, en las que no había “sino lo que el viajero traiga consigo”, y la proverbial flaqueza de las alforjas del perennemente hambriento Sancho Panza… Tan mala era la situación, que en 1590 se le ocurrió a Cervantes solicitar, en vano, un puesto burocrático en Soconusco, Guatemala, y en la Real Audiencia de Santa Fe, en la ciudad de Cartagena, o en La Paz, Bolivia. De habérselo concedido, acaso Cervantes hubiera terminado en vulgar oficinista enterrado en una encomienda americana, y Don Quijote jamás hubiera cabalgado por La Mancha”. En efecto, Daniel Samper Pizano (en un ensayo titulado “Si Cervantes hubiera viajado a América”) escribió que “el 21 de mayo de 1590, Cervantes dirigió una solicitud al Consejo de Indias, entidad que regulaba los viajes ultramarinos. En ella alegaba que había servido a Su Majestad “muchas jornadas de mar e tierra», enumeraba sus heridas, desgracias y hazañas, y finalmente suplicaba, humildemente, que el Rey le “hiciese la merced de un oficio en las Indias de los tres o cuatro que al presente están vacíos”. Ellos eran «la contaduría del Nuevo Reyno de Granada, o la Gobernación de la Provincia de Soconusco en Guatimala, o contador de las galeras de Cartagena o Corregidor de la Cibdad de la Paz”.Y continúa diciendo Samper Pizano lo siguiente: “América era entonces lugar de ventura y aventura para los peninsulares desairados por la fortuna. El propio Cervantes la califica en El celoso extremeño como “refugio y amparo de los desesperados de España”. Para fortuna de la literatura, el Consejo de Indias respondió a la solicitud con una cortante negativa: “Busque por acá en qué se le haga merced”. Se desbarató así la histórica posibilidad de que Cervantes se afincase en el Nuevo Continente. Como consecuencia, el alcalaíno tuvo que seguir dedicado a su oficio de tenedor de libros, comediógrafo y novelista. Bien se sabe que no fue escritor exitoso sino a raíz de la publicación del Quijote, y lo que le dio el alimento fueron sus conocimientos de contaduría. A ellos debió también sus padeceres, pues en 1602 fue recluido en la cárcel de Sevilla, acusado de malos manejos de dinero. Allí concibió la historia de don Quijote de la Mancha, por lo cual es muy poco probable que, si hubiera viajado a las Indias, las aventuras del ingenioso hidalgo hubieran tomado cuerpo en el clima tropical de Guatemala, Colombia o Bolivia. Resulta difícil imaginar qué habría sido de nuestro autor si el Consejo de Indias hubiese autorizado su nuevo destino. Quizá habría perseverado en su oficio de contable. O habría escrito una obra muy diferente a la que le dio fama universal. Lo difícil es pensar que, sin las penurias que atravesó en Sevilla y los personajes que conoció en aquella prisión saturada de toda suerte de reos, hubiese encontrado la materia prima de su obra maestra”.La obra cimera de Cervantes fue El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que comienza de la siguiente manera (con una manifiesta alusión a la frugal pitanza de aquel alucinado caballero andante -cuyo nombre era Alonso Quijano-, que soñaba con dar fiel cumplimiento a “su oficio y ejercicio de andar por el mundo enderezando entuertos y desfaciendo agravios”): “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”.Acerca de estos guisos Lorenzo Díaz, autor del libro La cocina del Quijote, señala que “existen líricas leyendas en torno a los platos “quijotunos”, como la que rodea a los duelos y quebrantos. Cuentan los eruditos que era costumbre, en algunos lugares de La Mancha, que los pastores llevaran a casa de sus amos las reses que entre semana se morían o sufrían alguna lesión, de cuya carne deshuesada y acecinada se hacían tasajos. De estos huesos se componía la olla, en tiempos que no se permitía en los reinos de Castilla comer los sábados de las demás partes de ellas. Esa comida se llamó “duelos y quebrantos”, con sentida alusión al duelo que causaba, como es natural, a los dueños la pérdida del ganado”.Una fiel descripción de los hábitos manducatorios en aquellos lejanos días, es la que nos brinda Manuel Martínez Llopis en su libro Historia de la gastronomía española. Allí leo lo siguiente: “También Cervantes, en distintos pasajes de sus obras, hace citas que contribuyen a divulgar el conocimiento de las costumbres gastronómicas en la España del Siglo de Oro, lo mismo en las clases elevadas que en el modesto campesino. El parco yantar de don Quijote, comida de hidalgo lugareño, es un ejemplo de esa proverbial sobriedad de los españoles. Alonso Quijano, al que llamaban el Bueno, satisfacía su apetito con las sencillas minutas que enumera Cervantes.“Son muchos los detalles gastronómicos -continúa diciendo Martínez Llopis- que menciona Cervantes en sus obras, y por ellos se puede deducir que los pastores, peregrinos, arrieros, trajinantes, y todos cuantos andaban por los polvorientos caminos castellanos, si se veían azuzados por el hambre, podían encontrar, para calmarla, en las ventas que hallaban a su vera, tasajos de cabra y algunas veces de venado, queso ovejuno, bien curado, aceitunas secas, frutas maduras y huesos de jamón”.Existe en internet un portal que encierra notorio interés para quienes se interesan por el origen y significado preciso de las palabras. Se trata de la pagina del idioma español (www.elcastellano.org). Allí leí que “La palabra quijote se usaba en España por lo menos dos siglos antes de que naciera Cervantes, bajo la forma quixote, la misma empleada en la obra de Cervantes. En efecto, la palabra ya aparece registrada en 1335 como nombre de una ‘pieza del arnés destinada a cubrir el muslo’. La voz parece provenir del antiguo cuxot y éste, del catalán cuixot, con el mismo significado, derivado de cuixa ‘muslo’, que se formó a partir del latín coxa ‘muslo’ y sufrió el influjo de ‘quijada’. El quijote era una prenda propia de caballeros andantes, por lo que Cervantes recurrió a ella cuando tuvo que dar un nombre de guerra a su héroe Alonso Quijano”.Numerosos fueron los momentos en los cuales Don Quijote de la Mancha -que por otro nombre lleva el de Caballero de la Triste Figura- y su fiel escudero Sancho Panza “almorzaron, comieron, merendaron y cenaron a un mismo punto”, dada la parvedad de sus condumios y la penuria de sus alimentos. Entre los numerosos trances en que se ven envueltos, ya que el alucinado caballero iba por doquier buscando reprimir a los malandrines, figura el de las bodas de Camacho el Rico, donde Sancho Panza vivió uno de los momentos más gratos de su vida, refocilándose (antes, al contemplar tan suculentos y abundantes guisos; durante, al estarlos engullendo; y después, al recordar, gozoso, los manjares que había manducado) ante la visión de los preparativos de un ágape que parecía ajeno al mundo de Sancho Panza. De esta manera narra Cervantes ese feliz momento: “Lo primero que se le ofreció a la vista de Sancho fue, espetado en un asador de un olmo entero, un entero novillo, y en el fuego donde se había de asar ardía un mediano monte de leña, y seis ollas que alrededor de la hoguera estaban, no se habían hecho en la común turquesa de las demás ollas, porque eran seis medias tinajas, que en cada una cabía un rastro de carne. Así embebían y encerraban en sí carneros enteros, sin echarse ver, como si fueran palominos. Las liebres ya sin pellejo, y las gallinas sin pluma, que estaban colgados en de los árboles para sepultarlas en las ollas, no tenían número. Los pájaros y caza de diversos géneros eran infinitos. Contó Sancho más de sesenta zaques, de más de a dos arrobas cada uno, y todos llenos, según después pareció, de generosos vinos. Así había rimeros de pan blanquísimo, como los suele haber de montones de trigo en las eras. Los quesos, puestos como ladrillos en tejares, formaban una muralla. Los cocineros y cocineras pasaban de cincuenta, todos limpios, todos diligentes y todos contentos. En el dilatado vientre del novillo estaban doce tiernos y pequeños lechones, que cosidos por encima servían para darle sabor y enternecerle, Las especias de diversas suertes no parecía haberlas comprado por libras sino por arrobas, y todas estaban de manifiesto en una grande arca. Finalmente, el aparato de la boda era rústico, pero tan abundante que podía sustentar a un ejercito”Sancho Panza todo lo contemplaba, y luego “con corteses y hambrientas razones rogó le dejasen mojar un mendrugo de pan en una de aquellas ollas. A lo que el cocinero respondió: “Hermano, este día no es de aquellos sobre quien tiene jurisdicción el hambre, merced al rico Camacho. Apeaos y mirad por ahí un cucharón, y espumad una gallina, o dos, y buen provecho os haga”. Otro episodio del Quijote de la Mancha hace referencia a la frustración experimentada por Sancho Panza en la Ínsula Barataria, a diferencia del deleite palatal que le produjo el banquete nupcial ofrecido por Camacho el Rico. Sancho, recién llegado al imaginario lugar cuya gubernatura le fue otorgada como recompensa por sus fieles servicios escuderiles a Don Quijote, fue recibido con grandes muestras de zalemas y elogios por sus supuestos súbditos. Al llegar el momento de disponerse a saborear una abundante y deliciosa comida, se encontró con que un médico, llamado Pedro Recio de Agüero, provisto de una varilla en la mano, le fue indicando a Sancho Panza los platillos que no debía comer, porque -según le dijo con melifluas palabras- resultarían dañinos para su salud. Para desgracia del recién nombrado Gobernador, el matasanos le prohibió probar de todos y cada uno de esos apetecibles guisos, argumentando diversas razones de índole médica por las cuales les era vedado, en beneficio de su salud, degustar con el paladar lo que con sus miradas parecía estar engullendo.La vida de Miguel de Cervantes Saavedra, creador del preclaro caballero Don Quijote, transcurre durante los años del reinado de Felipe II, quien fue proclamado rey de España en 1556 (cuando su padre Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico abdicó para recluirse en el Monasterio de Yuste, en la Provincia de Cáceres, donde murió en 1558). En ese tiempo era España un imperio donde “jamás se ponía el sol”, según afirmaban los panegiristas del monarca hispano, pero dentro del país la pobreza campeaba por doquier, salvo entre los aristócratas allegados a la Corte. No en balde la novela picaresca, que floreció en ese tiempo, muestra con sin igual donaire -en esa epopeya del hambre- la vida de pillos, estafadores, crapulosos y demás ralea de baja estofa, como los que retrató Francisco de Quevedo, en su obra Vida del buscón llamado don Pablos; o aquellos descritos en la novela anónima El lazarillo de Tormes. Otros libros de ese subgénero literario fueron los siguientes: Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán, Vida del escudero Marcos de Obregón, de Vicente Espinel y La vida y hechos de Estebanillo González, para muchos de autor anónimo y para otros obra de Gabriel de la Vega. En todos estos libros los pícaros muestran la agudeza de su ingenio, siempre fértil y desmedido, para aprovecharse tanto de sus respectivos amos como de quienes tenían la desgracia de caer en sus malévolas redes de intrigas y corrupción. Por lo que concierne al vino debo mencionar que Miguel de Cervantes Saavedra refiere, en su inmortal obra El Quijote de la Mancha, la conversación entre Sancho Panza y un caballero, y éste, al advertir que el escudero del andariego desfacedor de entuertos identificaba la procedencia de un vino que le había ofrecido, le dijo que mostraba ser un buen mojón, que conocía bien tan exquisita bebida. Sancho Panza respondióle lo siguiente: “¿No será bueno que tenga yo un instinto tan grande y tan natural en esto de conocer vinos, que en dándome a oler cualquiera, acierto la patria, el linaje, el sabor y la dura, y las vueltas que da de dar, con todas las circunstancias el vino atañederas?””Al respecto, el Diccionario de la Real Academia Española define de la siguiente manera la palabra mojón: “catador de vinos, el que es inteligente en este campo”. En el entremés titulado La elección de los alcaldes de Daganzo, escrito por Miguel de Cervantes Saavedra, un labrador de apellido Berrocal, (quien desea ser elegido alcalde de la población de Daganzo), proclama las cualidades que, a su parecer, lo hacen apto para ese cargo: “Tengo en la lengua toda la habilidad, y en mi garganta no hay mojón que me llegue. Sesenta y seis sabores estampados tengo en el paladar, todos vináticos”. (…)-Continuará en el próximo número 163 de A Fuego Lento-

Autor: Guzmán Peredo
Fuente: A Fuego Lento

Sancho se sube a las tablas de la provincia

Posted in General with tags , , , , on Agost 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

La Compañía Escarramán Teatro realizará 12 funciones de la obra “Las aventuras de Sancho en la Ínsula Barataria” en otros tantos pueblos de Guadalajara.

La Compañía Escarramán Teatro que dirige el prestigioso director y actor José Luis Matienzo, uno de los mejores adaptadores del teatro clásico en castellano con el que cuenta la escena nacional, pondrá en escena la obra titulada “Las aventuras de Sancho en la Ínsula” basada en textos de Cervantes en doce localidades de nuestra provincia.Escarramán Teatro lleva desde 1985 haciendo Teatro Clásico divertido con el objetivo de proporcionar el gusto por los textos y autores clásicos con espectáculos que cumplen la misión de divertir y educar en lo más ‘clásico’ del teatro de siempre.El espectáculo consta de una presentación en la que un Cervantes cansado de la vida recuerda hechos de su existencia y de cómo era el teatro en su juventud y cómo evolucionó con él y con Lope de Vega mostrando ejemplos. Al final de la representación, el texto de la obra muestra su deseo de que cómicos del futuro lleven su Quijote a las tablas, recomendándoles los capítulos de Sancho en la Ínsula de Barataria.Sancho tiene que sentenciar pleitos que parecen irresolubles con la única sabiduría de las costumbres, la razón y los refranes, “que son toda mi hacienda”. El Reparto de la obra está compuesto por Ángel Luis Leceta (Cervantes, Doctor, Ganadero), Caterina Martí (Cómico, Consejera), José Luis Matienzo (Cómico, Sancho), Yolanda Álvarez (Cómica, Labradora, Mujer 2, Buscona, Paje) y Arancha Martí (Cómico, Modista, Graciosilla, Mujer, Paje). Dirección: José Luis Matienzo.

Fuente: Guadalajara dos mil

Don Quijote en un cabaret

Posted in General with tags , , on Agost 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Jérôme Savary propone una comedia musical con los personajes de Cervantes

Todavía inquieto, algo petulante y sobrado de sí, el director y actor Jérôme Savary (Buenos Aires, 1942) regresa a Madrid al frente de su nueva compañía privada con Don Quijote contra el Ángel Azul, que se representará también en Peralada (el 14 de agosto) y Albacete (el 31). Se trata de una aventura que ha iniciado tras dejar la gestión de grandes teatros nacionales: “Empecé una nueva carrera a los 65 años, pues hay una ley francesa que obliga a esa edad a dejar los puestos públicos, y entonces, a seguir por mi cuenta”.

De ahí que haya cierto quijotismo en los avatares de esta obra, con ingredientes de absurdo y locura como la vida misma: “Hay que tener el coraje de hacer obras musicales originales lejos de los musicales en serie que son fotocopias de Broadway sin creatividad alguna. Eso sucede en España. En Francia, por ejemplo, El Rey León y Los miserables (que está inspirada por una obra tan francesa como la novela de Victor Hugo) fracasaron, y el público sí responde a obras como ésta que traemos”.
Savary quiere el espíritu bufo del teatro francés perfume su a veces hiriente Don Quijote: “En los tiempos de Luis XIV se llegaron a realizar hasta 1.500 estrenos teatrales en Versalles. ¡El burgués gentilhombre, de Molière, se hizo para una fiesta! Y ponía en solfa un hecho real: cómo un vividor turco, cubierto de diamantes, se hizo pasar por el embajador otomano y vivió tres meses en Versalles junto al rey”.
El director franco-argentino quiere seguir en esa brecha: “Siempre he hecho teatro con música, tal como hacían Shakespeare y Molière, sin ánimo de compararme con ellos; y, además, soy enemigo del play back, que es como hacer el amor con una muñeca hinchable. También pienso que la danza es parte esencial de ese teatro total”. Un teatro total que pasa por penalidades para subsistir: “Me preocupa la tendencia de muchos alcaldes por ofrecer espectáculos de teatro gratis: eso es peligroso. También hay otro drama paralelo: en Francia ya no se enseña teatro en las escuelas y ninguna universidad tiene teatro experimental, como ocurre en todos los campus de Estados Unidos”. Eso lleva a que se rompa una continuidad que Savary explica así: “Tampoco existe prácticamente el teatro de aficionados. No es como en la danza, que miles de jóvenes la practican y por eso, cuando se programa danza, los locales se llenan. En el teatro, la cadena se ha interrumpido”. Y el drama lo tuvo en casa: “Mi hija, a los 17 años, me dijo: ‘Ya sé lo que quiero ser, papá: crítica de teatro’. Y yo le respondí: ‘Espera a que yo me muera, por favor”.
La deserción de la actriz principal original, que encarnaba a Daysi Belle, hizo peligrar el proyecto: “Era una bella rubia que parecía una barbie. Perfecta. Pero se casó con un millonario y, tras el éxito en París, abandonó la compañía y casi manda al paro a todo el grupo. Después encontré a la nueva Dulcinea [la española Marta Ribera], que es más de formas, más mujer, y está maravillosa”.
Como siempre, en las tropas de este singular director hay gente variopinta: “De entrada, es una compañía bilingüe. En nueve días ensayamos la versión en castellano y la línea sigue las huellas del cabaret berlinés, el criterio magic circus donde pasan muchas cosas, como que Sancho Panza vende el caballo a la carnicería o que Quijote se vista de mujer”.

Autor: Roger Salas
Fuente: El País

Escarramán Teatro girará por toda Italia con una versión de El Quijote

Posted in General with tags , , on Agost 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Es como un premio a una larga trayectoria” reconocía encantado José Luis Matienzo, director de Escarramán Teatro, refiriéndose a la gira que va a realizar el año que viene por más de 20 ciudades italianas con la obra “Don Quijote y Dulcinea, sueño y realidad”. Gracias a esta compañía guadalajareña, la enseña más internacional de nuestra región se paseará por toda Italia durante dos meses. El tour comenzará en el Sur de Italia e irá ascendiendo por ‘la bota’ hasta concluir en la capital de la moda, Milán.El pasado 18 de julio, Matienzo firmaba en Milán el contrato por el cual la compañía estará en gira durante los meses de abril y mayo de 2009. Es el resultado de varios meses de negociación, después de que una productora teatral italiana se fijara en Escarramán Teatro. Primer contacto“Se pusieron en contacto conmigo porque habían visto cosas mías que les interesaban y, después de hablar con ellos, vinieron a ver la representación de “Los divertidos clásicos” que estábamos representando en Hita el verano pasado” recuerda Matienzo.Tras verlo, quedaron encantados y le pidieron que realizara un guión basado en el Ingenioso Hidalgo y se lo entregara antes del 15 de mayo. Justo en esas fechas, el director y actor estaba en Ecuador, donde tenía que realizar 15 funciones e impartir varios talleres de teatro en la Universidad. “Como me resultaba imposible entregarlo a tiempo, lo retrasaron un poco y, a finales de mayo, les entregué un primer borrador” señala Matienzo.Los productores, después de leerlo, le pidieron que añadiese una escena de la obra “Las aventuras de Sancho en Barataria” y que actualizase un poco el castellano del texto, puesto que “había algunas cosas que no se iban a entender, porque las representaciones van a ser en español” explica el director de Escarramán y añade, como dato curioso, que en el contrato han especificado que reciten despacio –las funciones se representarán tanto para todo tipo de público, como para colegios–.Tras la negociaciones oportunas, llegaron a un acuerdo. En el contrato, se especifica que visitarán entre 25 y 30 ciudades italianas, que realizarán entre 1 y 3 funciones en cada una de ellas en teatros que tengan un aforo mínimo de 600 personas. “También, se ha especificado que la escenografía la construirán ellos, siguiendo nuestras indicaciones, y que se encargarán de aportar toda la parte técnica que necesitemos” especifica Matienzo.Esto es positivo para la compañía, puesto que la escenografía es “aparatosa”, ya que incluye dos niveles de representación. El único ‘pero’ es que no se podrá ver en España.Primeros ensayos De momento, antes de que comiencen el 12 de agosto la gira por la provincia con la campaña de verano de la Diputación con su espectáculo “Las aventuras de Sancho en Barataria” –que concluye en septiembre–, han realizado una primera puesta en escena en el Palacio de Cogolludo. “Duró 80 minutos y pude detectar algunos problemas, como el tiempo de transición en algunos cambios de vestuario y un desajuste del ritmo entre el texto y el ritmo escénico. Tenemos que solventarlo” explicaba Matienzo.En cualquier caso, cuando tengan todo ensayado, los cinco actores que representarán la obra basada en El Quijote –tres hombres y dos mujeres–pretenden hacer un estreno en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara. “No será con la escenografía italiana, pero sí con el vestuario, porque lo realizamos nosotros” concluye Matienzo.

Autora: Laura Rincón
Fuente: Guadalajara Dos Mil

‘Don Quijote’, un espectáculo multilingüe

Posted in General with tags , , on Agost 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

En plena temporada estival, se estrena este lunes en la ciudad de Biena una obra teatral que retoma el tema del famoso caballero andante de la Mancha

El proyecto se inició hace dos años y forma parte de una trilogía consagrada al tema de la caballería. Se trata de una producción bilingüe de la compañía OFF SZoEN y cuenta con patrocinadores locales y regionales.
“‘Don Quijote – the making of dreams’. La historia de una visión disparatada, de su fracaso inevitable y de una pasión irresistible que hace milagros.” Así se puede leer en el cartel de este espectáculo teatral al aire libre que se estrena la próxima semana en la ciudad de Biena, en la región bernesa del Seeland.
En la obra participan más de treinta artistas, bailadoras, acróbatas y pirotécnicos. El Expo-Parc a orillas del lago de Biena, sirve de escenario, con la cordillera del Jurá en el horizonte.
Philipp Boë y Matthias Rüttimann, ambos directores de teatro de la ciudad de Biena, son los responsables de la escenificación y han intentado hacer una interpretación irónica y humorística de la novela de Miguel de Cervantes.
La obra narra la historia de un hombre que quiere vivir las aventuras de Don Quijote. Su vecino posee una cámara y juntos deciden rodar una película sobre la figura más enigmática del Siglo de Oro español.
Al proyecto se une uno de los equipos de rodaje más nefastos de Europa y así comienza la trama de este espectáculo bilingüe —en alemán y francés— que por medio de un lenguaje muy visual intenta borrar las barreras lingüísticas con ironía y poesía.
Una adaptación humorística
“La historia es muy simple. Joe Santschi, el Sancho Panza de nuestra adaptación, es un chatarrero, un hombre que prefiere beber y comer en lugar de leer. Se enamora de una mujer que hace de guía para turistas en el recinto, pero no osa dirigirle la palabra y realizar sus sueños”, explica a swissinfo Matthias Rüttimann, el codirector del proyecto.
“Es un personaje más bien tímido, contrariamente al impertérrito Don Quijote. Cuando Santschi se da cuenta que la mujer que tanto anhela quiere emigrar a España, aparece Don Quijote en sus sueños, que intenta motivarlo para que consiga realizar por fin sus visiones. El tema principal del argumento es si Joe Santschi consigue al final confesarle su amor o no.”
Éste es el resumen muy abreviado de la trama que nos da el director en una de las últimas pruebas. Está claro que no quiere delatar el desenlace de la historia.

La Mancha, territorio fangoso
La novela cervantina sirve de telón de fondo para el trazado de la historia, pero otra fuente patente de esta adaptación es el fracasado proyecto cinematográfico del cineasta estadounidense Terry Gillian.
Este intento de proyectar en pantalla la historia del hidalgo manchego, que se conoce sobre todo gracias a la película documental ‘Lost in La Mancha’, también sirvió como fuente de inspiración:
“Nos gustó la manera en que el realizador Terry Gillian fracasó con la gran visión que tenía. Al final, el proyecto se hundió en un sinfín de adversidades. En el documental se ve como este cineasta vive su fracaso en esa vasta región de la Mancha. Su fracaso es el de Don Quijote. Y esto nos sirvió como punto de arranque para narrar una versión moderna de la novela”, comenta a swissinfo Matthias Rüttimann, el gerente de la producción.
Teatro multilingüe
La ciudad de Biena tiene una larga tradición en el teatro bilingüe. Un 60% de la población habla alemán como lengua materna y el 40%, francés.
El espectáculo ‘Don Quijote’ se dirige a un público bilingüe o plurilingüe incluso, puesto que los actores hablan, además de los idiomas locales, español, cuando citan de la obra de Cervantes, italiano, cuando se habla de la comida, e inglés, cuando hablan del mundo del espectáculo.
El público bienés está acostumbrado a la comunicación multilingüe. En los cines se suelen proyectar los filmes en la versión original, pero en el contexto de un teatro al aire libre, los directores prefirieron no exigir demasiado del público, por lo que optaron por una escenificación muy figurativa.
“Philipp Boë y yo estamos acostumbrados al teatro figurativo. No obstante, fue un desafío para nosotros realizar una obra como esta para un público francófono y germano-parlante”, confiesa Rüttimann.
Otro requisito útil para la comprensión de la obra es el uso situacional de la música, tarea de la que se hizo cargo Markus Gfeller.
“La música tiene una función fundamental, parecida a la que tiene en el cine. La banda sonora de una película tiene la función de conmover. Este es exactamente el papel que hemos atribuido a nuestra música… Además incluimos varios leitmotivs que acompañan a nuestros dos protagonistas en las distintas situaciones, lo cual contribuye enormemente a la comprensión general de la obra”, explica Rüttimann.
Dos actores con amplia experiencia
Los dos protagonistas de la producción de OFF SZoEN son Vincent Aubert y Hanspeter Bader. Aubert, de Ginebra, hace el papel de Don Quijote y Bader, del cantón de Soleura, hace el de Sancho Panza. Ambos poseen más de media docena de lustros de experiencia en el arte dramático y han actuado en muchas escenas de Europa.
La obra es una creación del elenco entero. Todo el conjunto de artistas participa en este proceso de creación en el que se intenta enlazar las distintas escenas para crear una historia completa.
A los actores se da, por tanto, un amplio margen interpretativo. Vincent Aubert trata de configurar su personaje partiendo de sus propias experiencias y de su imaginación:
“No soy reacio a proponer una idea. Es algo que puedo aportar al grupo. El personaje que interpreto es alguien que entusiasma. Por eso intento sacar de mi personalidad los aspectos donquijotescos, es decir, la pasión, la voluntad de intentar algo, de volcarse, así es Don Quijote.”
No es tanto la modernidad de la obra la que fascina a Aubert, sino la locura y el carácter bufonesco de Don Quijote que para él “se asemeja al estadio incipiente de la enfermedad de Alzheimer”. “Don Quijote se atrevía a hacer cosas que otra gente de su época no osaba… Me gusta este tipo de locura. Hacer lo que no nos mandan hacer”, reitera.

Autor: Antonio Suárez Varela
Fuente: Swissinfo

Las aventuras de un Quijote en La Plata

Posted in General with tags , , , on Març 15, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Hace cien años, para celebrar la fundación de la Universidad de La Plata y el tricentenario de la primera edición del Quijote, el gobierno argentino le encargó a un refugiado catalán que creara una colección de ediciones de Cervantes desperdigadas por el mundo. Luis Ricardo Fors cumplió. Y ahora, un siglo después, la universidad publicó un atálogo sobre la colección.

Parece un lugar común que todos los admiradores de Cervantes resulten un poco quijotescos. En el sentido más vulgar de un término que los tiene plurales: idealistas, empecinados –y finalmente ridículos–. Un catalán liberal, sospechado de anarquista, que había huido de España a Cuba y de allí, por el clima independentista y pre ‘98, vuelve a fugarse esta vez al Uruguay colorado y después a la Argentina, será el elegido para emprender una tarea quijotesca. Estaba en los planes del gobierno nacional fundar la Universidad de La Plata en 1905. Y, como por una armonía preestablecida, era el año del tricentenario de la publicación de la primera parte del Quijote. ¿Qué mejor homenaje, pensaban las autoridades de un país agropecuario y próspero, que reunir una colección de ediciones de Cervantes esparcidas en el mundo ancho y ajeno? Conviene que nos representemos las dificultades de la empresa. Era un mundo todavía sin redes telefónicas, y desde luego sin e-bay. Se contaba, sin embargo, con lo fundamental: los fondos. No fueron malgastados por Luis Ricardo Fors.
Hoy, en el cuarto centenario de aquella primera edición de la primera parte del Quijote, la Universidad de La Plata ha hecho un acto de justicia. Acaba de publicar un notable catálogo ricamente ilustrado, Aventuras del Quijote en la UNLP: 75 joyas de la de la colección cervantina de la Biblioteca Pública. Con la coordinación bibliotecológica de Norma Mangiaterra, y dos doctos e interesantes prólogos de la argentina Gloria Chicote y el español José Manuel Lucía Megías, exhibe, clasifica y evalúa sucesivas ediciones, e historia la formación de una colección única en el mundo. No sólo ediciones en castellano, sino también traducciones catalanas, francesas, inglesas (prologada por el novelista picaresco Tobías Smollett), alemanas (la tan notable, literariamente, del romántico Ludwig Tieck), holandesas, rusas y hasta serbocroatas.
Todas estas obras puede consultar el curioso lector en la sala de lectura de la universidad, tal vez la más cómoda, linda y mejor iluminada con luz natural del país. El lector cuenta con lámparas individuales (a banker’s lamp, de pantalla verde y protectora). Los ejemplares más destacados fueron puestos en exhibición con motivo de los festejos platenses, a la vez mundanos y académicos, del cuarto centenario quijotesco.
El gran filólogo español Amado Alonso pronunció en 1934 un duro juicio sobre la colección cervantina de la Universidad de La Plata: riqueza bibliofílica y pobreza bibliográfica. ¿Qué estudiosos podrán aplicarse al estudio de las traducciones rusas o yugoslavas del Quijote? La pregunta queda abierta. En todo caso, el peronismo expulsó en 1946 a Amado Alonso y a los filólogos que él había formado.
El catalán Fors terminará siendo director de la Biblioteca Pública que será la de la universidad entre 1898 y 1906. Una anécdota lo retrata de cuerpo entero: la biblioteca organiza en 1904 una charla a la que iba a asistir Juan B. Justo. La sala está repleta de obreros que escucharían departir sobre “El socialismo y la cuestión obrera”. Fors reclama silencio y anuncia que el señor Juan B. Justo tuvo inconvenientes, que no podrá llegar, pero que él les hablará sobre el Quijote, que es una obra muy interesante y muy linda.
Los festejos del tricentenario de 1905 promovieron también un himno, compuesto por Enrique Rivarola, que terminaba así: “Ingenio son astros; ideas son mundos / ¡Tú eres, Cervantes, el centro y el sol!”. Al cronista español Azorín también le sorprendía el fervor quijotesco de sus compatriotas. En La ruta de Don Quijote (también de 1905) describe la siguiente escena: “Don Bernardo –este hombre terrible y amable– nos lleva a todos a la ermita, abre el armonium, arranca de él unos arpegios plañideros y comienza a gritar: Gloria, gloria, cantad a Cervantes, creador del Quijote inmortal… Yo tengo la absurda y loca idea de que todos los himnos se parecen un poco, es decir, de que todos son lo mismo en el fondo. Pero este himno de Don Bernardo no carece de cierta originalidad; así se lo confieso yo a Don Bernardo.
–¡Ah, ya lo creo, señor Azorín, ya lo creo! –dice él, levantándose del armonium rápidamente.
Y luego, tendiéndome la mano, añade:
–Usted, señor Azorín, es mi mejor amigo”.
Todo está dicho sobre el Quijote pero nada indica que se dejará de escribir sobre él. También, hace (casi) 400 años que se dibuja al Quijote: lo que nos lleva a que hoy resulta imposible no asociar a ese personaje a una caricatura. El Quijote se convirtió en el libro ilustrado por excelencia de la literatura española. Un Quijote impreso sin iconografía que nos muestre al “caballero de la triste figura”, como lo llamó Miguel de Unamuno en su célebre estudio iconológico, nos resulta, después de tanto siglos de reimpresiones, una pobre edición. Nuestra imagen mental del Quijote es ante todo una representación visual, una entre tantas –las de Gustave Doré son sólo un ejemplo epónimo en el siglo XIX–. Por eso parecen fracasar las versiones cinematográficas del clásico: es el mismo fracaso que enfrentan los héroes de historieta en la llamada pantalla grande. Y por eso reconfortan, también, las ilustraciones compiladas en el catálogo de la universidad platense.

Autor: Sergio Dinucci
Fuente: Página/12