Arxivar per El Quijote

Albert Serra y Luis Miñarro en el ciclo "Descubre a…" de la Academia de Cine

Posted in General with tags , , , on Desembre 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

La Academia de Cine continúa ofreciendo la oportunidad de descubrir a nuevos valores de nuestra cinematografía con el ciclo Descubre a… que en el mes de diciembre estará dedicado a Albert Serra.

El martes 9 de diciembre a las 19h, tendrá lugar la proyección, en versión original en catalán con subtítulos en castellano, de “Honor de cavalleria” (2006/110’), protagonizada por Lluís Carbó, Lluís Serrat, Albert Pla y Glynn Bruce.

Se trata de una adaptación libre del Quijote, que ganó el Premio Fipresci de la crítica internacional de la Biennale de 2006 y participó en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes de ese mismo año.

Don Quijote y Sancho Panza cabalgan sin rumbo en busca de aventuras. Por el camino discuten sobre temas espirituales, caballerescos, prácticos… y profundizan en su amistad.

El misterio y la poesía de la película beben del imaginario cinematográfico de Bresson, Pasolini, Godard y Ozu, convirtiéndose, no en la narración de una aventura, sino en la aventura de una narración.

El miércoles 10 de diciembre a las 18’30h veremos “El cant dels ocells” (2008/98’) también en versión original en catalán con subtítulos en castellano y protagonizada por Victòria Aragonés, Lluís Carbó, Mark Peranson, Lluís Serrat Batlle, Lluís Serrat y Montse Triola.

A su término tendremos el coloquio con el director Albert Serra y con Luis Miñarro, productor.

La película fue presentada también en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes de 2008. Registra, con una narrativa minimalista y abstracta, el viaje de los bíblicos Reyes de Oriente por lugares desérticos para ir hasta donde están María y José, quienes acaban de dar a luz al Salvador.

El director la describe como el viaje iniciático de unos personajes en busca de una cosa que no se ha inventado aún, y a su vez él mismo intenta hacer un cine que no se parezca al de ningún otro.

Fuente: La República Cultural

Don Quijote contra el ángel azul, una nueva aventura para un peculiar Don Quijote

Posted in General with tags , , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

En una actualidad en la que el playback, la decadencia y las “yanquiladas” como las denomina Jerome Savary, (con quien me hubiese encantado charlar de no ser por los “gigantes” contra los que el Quijote que todos llevamos dentro, hemos de luchar de vez en cuando y que en mi caso son identificados como “intermediarios” o “responsables de prensa” altamente incompetentes) han tomado la delantera, desplazando una forma de entender la vida, el espectáculo y su concepción creativa, es bueno, recomendable e incluso saludable volver la vista hacia atrás, armarse de autenticidad, aunque esta palabra y su significado no estén de moda, y arriesgarse y hacer travesuras para inventar un nuevo entuerto por desfacer, para extraer de él una revivida esperanza y la realidad de un sueño olvidado entre las páginas gastadas de un libro, por ejemplo, del libro más conocido y también menos leído. Jerome Savary ha añadido un moderno capítulo al clásico cervantino; un capítulo que transcurre en la actualidad y en el que el Caballero de la Triste Figura (Joan Crosas) viaja a París para luchar contra un gigante rubio y disoluto (Marta Ribera) del que acabará enamorándose. A este eje argumental se adhieren anécdotas, improvisaciones, números musicales, gags, comentarios… elaborados con absoluto dominio por unos intérpretes que cantan, bailan, tocan y todo lo hacen bien. El director francés es un maestro de ceremonias inmenso y el sentido del humor, la ironía e incluso la ternura con las que los distintos “actos” están dibujados son irresistibles. Savary se ríe de la actualidad social, política, artística… y diría que incluso llega a reírse de sí mismo y de la sorprendente poca afluencia de público… un público normalmente receptivo a todo aquello que lleva el sello de “Veranos de la Villa”… tal vez, el Patio Central Conde Duque no haya sido el recinto idóneo para este espectáculo. Demasiado amplio, demasiado lejano, demasiado frío. Quizá en una sala más recogida, donde el escenario y el patio de butacas o grada estuvieran más próximos, más cercanos, donde los intérpretes pudieran interactuar con el público, sin duda, esta travesura se viviría de una forma mucho más intensa y compacta. “Don Quijote contra el ángel azul” se estrenaba en enero en el Teatro de París, donde permaneció hasta el mes de abril. Para la gira por España, La Boîte aux Rêves, la compañía de Savary, ha llevado a cabo una ardua labor de traducción y aprendizaje del texto en español, del que ha salido especialmente airoso Frederic Longbois, un Sancho Panza ágil, divertido, vivaz y como el resto de los intérpretes, extraordinariamente polifacético. Joan Crosas, Don Quijote desde el comienzo de esta aventura, está más que perfecto en la piel del ingenioso y peculiar hidalgo de Savary; se encuentra totalmente cómodo a lo largo de los numerosos estados de ánimo por los que transita el personaje así como en las variopintas situaciones en las que se ve envuelto, sin embargo, es inevitable echar de menos la música en algunos de sus parlamentos… no hubiera estado mal, nada mal, que Savary le hubiera dedicado algún número musical más a este gran actor y no menos grande como cantante. La última en unirse a la trouppe ha sido la reciente y justamente galardonada con el Premio a la mejor actriz de Teatro Musical, Marta Ribera, seductora, sensual y totalmente integrada en el sobresaliente colectivo que ha logrado reunir el fundador del legendario Magic Circus.

Autor: Sofía Basalo
Fuente: La República Cultural

Trae La Scala de Milán a México versión de Nureyev de El Quijote

Posted in General with tags , , , on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Con más de 130 artistas en escena, el Ballet del Teatro de La Scala de Milán llegará este viernes al Auditorio Nacional, de esta ciudad, para la primera de tres funciones que ofrecerá de El Quijote, en homenaje al ruso Rudolf Nureyev (1938-1993), a 15 años de su muerte. En su segunda visita a México, el ballet viene a esta gira con un elenco que combina el dinamismo y colorido de sus bailarines italianos con el virtuosismo de la técnica ucraniana, destacó la directora de Ars Tempo Producciones, Arcelia de la Peña. En conferencia de prensa, la promotora cultural habló del esfuerzo que se ha hecho para traer a este país al ballet que dirige Elisabetta Terabust, y que cuenta con más de 200 años de tradición, que lo han colocado como uno de los más importantes del mundo. Se trata, agregó Eduardo de León, de una producción que ha costado no menos de un millón de dólares, pero que vale la pena por la magnificencia del espectáculo. Respecto al montaje, Terabust explicó que la versión de El Quijote que traen a este país refleja muy bien el legado de Nureyev, al mundo, pues en esta pieza fusionó su aprendizaje ruso con las influencias de occidente, la española, en particular, para dejar una de sus más sigulares y emblemáticas coreografías. Es una coreografía de una alta exigencia técnica, que va muy bien ahora que se recuerdan los 15 años de la muerte de quien es uno de los grandes bailarines de la historia, que se caracterizó por tener un sello propio e inconfundible. Como coreógrafo, señaló, dio una importancia específica no sólo a los primeros bailarines, a los solistas, sino a todo el cuerpo de ballet, con variaciones interesantes, que ponen a prueba la destreza del bailarín, pero también su sentido artístico. Respecto a las dificultades de adaptar al mundo de la danza un clásico como El Quijote, Terabust refirió que es una de muchas versiones que se han hecho y no sobre toda la obra, sino sobre un pasaje muy particular que es el paso de El Quijote por una aldea gitana. A la conferencia también asistieron los primeros bailarines de la compañía Marta Romagna, Alessandro Grillo y Mick Zeni, así como sus colegas ucranianos invitados, Olesia Nevikova, Leowid Sarafanov y el matrimonio de Anastasia y Denis Matvienko, quienes expresaron su beneplácito por estar en este país. También coincidieron en la dificultad que representa montar El Quijote, de Nureyev, versión estrenada en el Teatro de La Scala, el 24 de septiembre de 1980. Para el primer bailarín italiano Mick Zeni la versión de Nureyev enriqueció al clásico ruso de Marius Petipá, estrenado en el Teatro Bolshoi en 1869, no sólo al elevar el nivel técnico, sino por las variaciones y entradas que requieren la máxima entrega del intérprete. “Trataré de que al término del primer acto no se note que ya estoy muy cansado”, comentó el ucraniano Sarafanov, quien ya ha bailado en México, en la anterior visita del Ballet de La Scala de Milán, en 2005, cuando trajeron Sueño de una noche de verano y Romeo y Julieta. La coreografía, que cuenta con música de Ludwik Minkus, escenografía de Raffaele Del Savio y vestuario de Anna Anni, será presentada con música en vivo, a cargo de la Orquesta de las Américas que dirigirá David Garforth, quien ha sido director invitado de La Scala durante 14 años. La pieza arranca con un prólogo que ubica en contexto al espectador, presentando a Don Quijote, un hombre de campo que se considera legítimo sucesor de los caballeros andantes medievales, sobre los cuales ha leído quizá demasiado. En el primer acto, Kitri, la hija del posadero Lorenzo busca a su enamorado, el barbero basilio, con quien se encuentra en el pueblo. Don Quijote cree encontrar en Kitri a su bella Dulcinea, invitándola a bailar un minuto. En el segundo, la pareja se refugia en un molino de viento, donde conocen a unos gitanos, quienes montan un teatro de marionetas para contar las desventuras de los enamorados. Don Quijote llega al rescate de los oprimidos y destruye el teatro.El tercer acto presenta a la pareja en una taberna, donde hacen amigos y están felices hasta que llega el padre de Kitri a quererla casar con alguien a quien no ama. Basilio amenaza con suicidarse, ella pide ayuda de Don Quijote, quien logra que le den la bendición a los enamorados. Tras una disputa, Don Quijote sale airoso y parte con Sancho Panza en busca de nuevas aventuras. El Teatro de La Scala de Milán fue creado bajo los auspicios de la emperatriz María Teresa de Austria, después del incendio que en febrero de 1776, destruyó el Teatro Regio Ducale, antigua sede de las representaciones líricas en Milán. El recinto fue inaugurado el 3 de agosto de 1778 con la obra L’Europa Riconosciuta, de Antonio Salieri. Por su parte, el pasado de su Ballet se remonta a 1778, de la mano del propio nacimiento del ballet en las cortes renacentistas italianas, bajo el mecenazgo de la familia Sforza. A la fecha es una de las más importantes compañías de ballet en el mundo, con un repertorio lleno de clásicos como El cascanueces, La bella durmiente, Sueño de una noche de verano y el propio Quijote.

Fuente: Informador

El Quijote cabalga en La Máscara

Posted in General with tags , , , on Juliol 16, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Años atrás, Bernal García, actor y director del Teatro La Máscara, se enamoró de la idea de llevar un día su propia versión de la novela de Miguel de Cervantes, El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha , a las tablas.

Para darle vida a la puesta en escena, Bernal García reunió a un elenco joven integrado por Manolo Campos, Amalia Guadamuz, Anny Gómez, Wilberth Salazar, Walberto Madrigal, Mila Montero, Evelyn Solano, Rebeca Gómez, Diego González y Arturo Campos.
Amena. Uno de los objetivos del director fue hacer una versión del Quijote que reflejara lo amenas que son sus aventuras, las cuales son muy divertidas por las ocurrencias del caballero de la triste figura y su fiel escudero.

Por eso, asegura que su versión es “divertidísima” y lo único verdaderamente trágico que contiene es la muerte del caballero andante.

El director y su equipo de trabajo estaban conscientes de lo difícil que sería llevar al teatro todos los episodios de la gran novela de Cervantes, por eso le pidieron ayuda al profesor de español, Humberto González, quien les sugirió los pasajes fundamentales para la puesta en escena.
Por ello, el montaje consta de siete escenas distintas llamadas: Nace un héroe, Primeras hazañas, Locura y encantamientos, Amor, Gobierno de Sancho, La conspiración y La muerte del Quijote.
La puesta. En el montaje, García propone la idea de una compañía de comediantes que anda con su carromato de pueblo en pueblo presentando la obra.

Todo inicia con una escena de carnaval, que es cuando esta compañía de actores viajeros llega a un nuevo pueblo.

Los recursos escénicos son pocos, bancos multipropósito, el carromato y teatrinos que van apareciendo conforme avanza la obra.

Además le encontraron soluciones simples e ingeniosas a momentos memorables, como el enfrentamiento del Quijote contra los molinos de viento.

Los actores aparecen con banderolas que van agitando, generando el movimiento de las aspas y ahí aparece El Quijote (Manolo Campos), que gallardo se enfrenta contra sus temibles gigantes hasta las últimas consecuencias.

En otros momentos, como en el encuentro del El Quijote con los galeotes, se recurre al uso de máscaras, figuras gigantes manipuladas por los actores .

El director Bernal García fue enfático al asegurar que, a lo largo de todo el proceso de creación y puesta en escena, buscaron respetar la novela de Miguel de Cervantes y que el asesor literario, Humberto González, les aseguró que lo lograron.

La obra está orientada a un público joven, tiene elementos de comedia y, a lo largo de las escenas, se dan licencias, como el uso de un lenguaje coloquial con el propósito de capturar aún más la atención de los estudiantes.

Autor: Melvin Molina
Fuente: Nación

“Ya quisiera parecerme al Quijote”

Posted in General with tags , on Mai 20, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“¡Qué viejo estás, papá!”, le dijo su hija cuando lo vio caracterizado del pintoresco caballero andante en los ensayos del clásico de la literatura Don Quijote de la Mancha, convertido en musical. Nos referimos al actor Diego Bertie, quien con este entrañable personaje marcará su reaparición en los escenarios después de un año de ausencia y al que, según opinó, “ya quisiera yo parecerme”.

“Leí el libro en el colegio y nunca pensé en hacer la obra, es un clásico maravilloso. Mi hija también leyó la obra porque le encanta leer y no necesito obligarla”, comentó ayer en la presentación oficial de esta aventura familiar que emprende junto con Ramón García, Erika Villalobos, Carlos Victoria, entre otros.

Sin descartar que pueda acudir al programa El francotirador, que conduce su ex amigo Jaime Bayly, si se trata de “promocionar” la obra, Bertie mencionó además que viajará a Colombia para pasar castings para próximas telenovelas y confirmó su presencia en la versión local del musical A funny thing happened on the way to the forum, que dirigirá Juan Carlos Fisher. Lamentó, eso sí, que no se vaya a realizar la segunda temporada de la versión latina del popular seriado Amas de casa desesperadas. “Todos lo esperábamos, pero me parece bien que ya hagamos otras cosas”, sostuvo.

Autor: César Salazar
Fuente: Correo Perú

Luis Landero pregona las delicias de Simbad y el Quijote en la Feria del Libro

Posted in General with tags , on Mai 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Simbad y Don Quijote

El protagonista fue Luis Landero, pregonero de la feria. En su discurso destacó los «aromas secretos» de los libros y recordó sus tiempos mozos cuando entraba en las librerías no a comprar, sino a abrir volúmenes, «tocarlos, olerlos y robar frases sueltas». Por eso citó aquellas viejas colecciones de la editorial Austral «con cuyos lomos encolados bien podría curarse un catarro». El autor de Juegos de la edad tardía empezó basando su pregón en dos personajes literarios: Simbad el Marino y Don Quijote.

Del primero, protagonista de Las mil y una noches, recordó cómo su naufragio le acercó a aventuras maravillosas y lo hizo rico en dinero y conocimientos. En cuanto regresó a casa, cada noche abría las puertas de su jardín para contar sus viajes. «Primero vive y luego lo cuenta», dijo de Simbad para explicar lo placentero de contar historias, «lo que nos permite ser el dueño de las cosas» Según Landero, Don Quijote, que se educó en una biblioteca, hace lo contrario. «Primero lee y luego vive».

Autor: Jose Luis López Lago
Fuente: Hoy

El camino del molino

Posted in General with tags on Mai 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Pueblos que se disputan ser el lugar de nacimiento de Don Quijote. Pueblos en los que toda su población copia a mano El Quijote. Un único pueblo que ignora al Quijote y reivindica a Sancho Panza. Molinos auspiciados por países latinoamericanos. Una teoría según la cual el caballero andante sería judío. Y el mismísimo pueblo de Cervantes, donde apenas quedan 17 personas y un cura que casi no va. En el año del Cuarto Centenario, Radar viajó a España y se lanzó a La Ruta: el camino que Don Quijote y Sancho Panza emprendieron hace 400 años.

Cervantes se debe de haber hecho la misma pregunta frente al pergamino en blanco: ¿por dónde empiezo? La meticulosa imprecisión de su respuesta –fiel a su cruzada realista, el autor de El Quijote cambia el “Había una vez hace mucho tiempo” por un “Había acá nomás hace recién”– demuestra que nunca terminó de saberlo. Menos poder de resolución se puede esperar entonces del viajero moderno frente a su colorido mapa: podría empezar por Alcalá de Henares, la ciudad que supuestamente vio nacer a Don Miguel. O por Esquivias, al sur de Madrid, donde se conserva la casa de Don Alfonso Quijada Salazar, pariente de su esposa. O bien por Argamasilla de Alba, indiscutido hasta hace poco como el pueblo natal de Don Quijote; o bien por Villanueva de los Infantes, la nueva propuesta de los eruditos; o bien por El Toboso, puesto que toda verdadera aventura empieza por una mujer. Claro que también hay opciones menos ortodoxas: emborracharse en algún lugar de la Mancha de cuyo nombre no podremos acordarnos ni queriendo, comprar en los Carrefour que llevan en su publicidad la insignia del Cuarto Centenario (¡tres productos por el precio de dos!), dejar que decida la suerte una de las monedas de 12 euros especialmente acuñadas para la Celebración, quedarse en casa leyendo guías turísticas. Saliendo al cruce de tantos caminos, los organizadores del Cumple han estatuido que La Ruta –con 2500 km, “el corredor ecoturístico y cultural más largo de Europa”– empieza oficialmente en Toledo. Es la única razón que habla en contra de empezar por ahí.

Toledo

Según consta en el capítulo nueve de la primera parte del mejor libro que se ha escrito en lengua castellana, fue en Toledo donde Cervantes adquirió por medio real el enteramente ficticio manuscrito de Cide Hamete Benengeli. La etiqueta exige, pues, hacerse de una edición de El Quijote en el mismo sitio, y hete aquí que frente a la Catedral se halla “la única librería anticuaria de toda la Mancha” (palabras de su dueño), donde los Quijotes cuestan efectivamente medio real nuevo. Pero hay trucos para llegar al doloroso monto: estacionar el auto fuera de las murallas (enhebrarse a través de las calleagujuelas es de todos modos una mala idea), ahorrarse la entrada de la sinagoga de Santa María La Blanca (con ver las postales alcanza) y no dejarse embaucar por el cuidador del monasterio de San Juan de los Reyes (pide coima para dejar sacar fotos que igual se pueden sacar a sus espaldas). Para los ortodoxos de la ruta, no hay mucho para hacer en Toledo además de comprar el libro. Además, se trata de la ciudadela más bonita de Europa: mejor abandonarla antes de que, como su afamado mazapán, empalague.

El Toboso

En El Toboso es donde Don Quijote dice “Con la iglesia hemos dado, Sancho”, frase que algo variada y con sentido propio supo luego adquirir status de hecha dentro del refranero español. Se trata, en efecto, de una iglesia de proporciones, la del Toboso, ya avistable kilómetros antes de llegar al pueblo. Delante del edificio hay un conjunto escultórico de hierro que muestra a Don Quijote declarándole su amor a Dulcinea (ella con cinturita de avispa, él con gorrito de prelado), a la izquierda está el Museo Cervantino, que alberga una importante colección de ejemplares en distintos idiomas (corre el rumor, que no nos fue dado confirmar, de que hay un ejemplar alemán con la firma de Hitler y otro italiano con la de Mussolini), y más allá está la casa de Dulcinea, cuyo interior se encontraba cerrado al público por refacciones al momento de nuestra visita. “¿No podían acordarse de arreglarla un poco antes?”, le espetamos al cuidador. Acaso alentado por el acento argentino, nos responde en confianza: “Bueno, ya sabes cómo son estas cosas”. Entre las atracciones de este simpático pero menguante pueblito (“Mis cuatro hijos se fueron, sólo vamos quedando los viejos”, comenta ya ni siquiera en tono de queja una tobosiana de nacimiento) se halla también Feliciana la loca. Basta quedarse parado por ahí, lejos de los grupos de turistas, para que se acerque a ventilar sus secretos: según ella, que dice ser hija no reconocida de la reina de España y que puesta a cantar viejas canciones españolas no para más, la verdadera casa de Dulcinea con sus descendientes actuales queda al lado de la estación de servicio. Allí cuelga, anunciando el Centenario, uno de esos tristes carteles luminosos de kermés dominguera que poco después de su estreno empiezan a fallar letra por letra y en la primera noche de viento fuerte se vuelan para siempre.

Argamasilla de alba

Desde que Azorín empezara allí su Ruta del Quijote en conmemoración del Tercer Centenario, Argamasilla de Alba pasa por ser la cuna del caballero andante (también reclamaron ese honor Esquivias, Villaverde, Tirteafuera, Argamasilla de Calatrava, Quintanar de la Orden, entre otras). En este “pueblo enfermizo, fundado por una generación presa de una hiperestesia nerviosa”, está la prisión donde se supone que Cervantes empezó a escribir su libro. Las calles llevan nombres reminiscentes de la novela; sobre la carretera, un cartel anuncia orgulloso: “El lugar de la Mancha”.

Sin embargo, todo indica que la hegemonía de Argamasilla ha tocado a su fin. Nuevos estudios demuestran que la verdadera y única e indiscutible cuna del caballero es Villanueva de los Infantes, hasta próximo aviso. Desde entonces, un cartel idéntico al de Argamasilla pende a la entrada de este otro pueblo, que para festejar la novedad se ha impuesto una tarea ya prefigurada por Borges: entre todos los habitantes están copiando El Quijote a mano.
Pero el pueblo cuenta también con otros atractivos: el nombre de ciertas comidas autóctonas (Duelos y quebrantos; Migas de pastor; Patatas gañaneras; Pipirrana), la luz de la iglesia (sólo funciona si los visitantes echan un euro en la ranura) y el convento donde murió Francisco de Quevedo, hoy convertido en una hostería –cara, pero atendida por una brasileña–.

Los molinos

Cuenta Azorín que, mientras en todas las otras ciudades de la Mancha se pelean por ser la patria del Quijote, en Campo de Criptana se cultiva el sanchismo: “Criptana quiere representar y compendiar el espíritu práctico, bondadoso y agudo del sin par Sancho Panza”. Eso no obstante, al llegar a los molinos notamos que recién ahora se empezaron lentamente a acordar de hacer un estacionamiento para autos. “Tú sabes cómo es esto”, comenta el jefe de la obra. Como la gente de la oficina de turismo se ha ido a dormir la siesta (de 13 a 17 no pasa mucho en la Mancha, lo que no equivale a decir que las horas restantes sean muy distintas), don Julio toma un par de llaves y nos muestra los molinos por dentro.

De los treinta y pico que hubo alguna vez, dice, sólo quedan 10, y de esos sólo 3 conservan aún el mecanismo interno. Frente a uno de estos centenarios armatostes de madera, don Julio se esmera por explicar cómo se molía el grano y nosotros hacemos todo lo posible por disimular que no le entendemos un pomo. Cada una de las ventanitas, indica antes de irnos, llevaba el nombre del viento que entraba desde esa dirección: matacabras, solano, vendaval, bochorno… los nombres flotan en el aire quieto de la siesta.

Los siete molinos restantes, patrocinados cada uno por un país latinoamericano, funcionan como museos: hay un molino dedicado a Sarita Montiel, otros se ocupan de la labranza o el vino, el argentino homenajea al célebre Enrique Alarcón. ¿Quién? Nuestro guía se muestra ofuscado: “Alarcón, el cineasta argentino”. Nos disculpamos por nuestra ignorancia: más tarde el sitio http://www.imdb.com nos indicará que se trata de un escenógrafo español nacido en Campo de Criptana. Que no es, por lo demás, el único lugar donde admirar estos amistosos molinos: los hay también en Consuegra y Mota del Cuervo. Los hay por todas partes, en rigor: según la World Wind Energy Association, el año pasado España fue el país que más creció en producción de watts mediante molinos de viento. Un gigante de la energía eólica.

La cueva de Montesinos

El episodio de la cueva de Montesinos es uno de los más oscuros de El Quijote. Nunca sabremos si lo que el Don dice haber vivido dentro de ella fue realidad, sueño o invención. Por primera y única vez en todo el libro, nuestro caballero no es sólo protagonista sino también narrador de su aventura: ningún abogado de la cordura se encuentra a su lado como para asegurarnos que los gigantes son molinos, los yelmos no más que bacías y los fabulosos castillos, ventas de mala muerte. Aquí Don Quijote se hace cargo de El Quijote; deja las riendas de Rocinante para tomar las de la historia; se arma, ya no caballero, sino narrador.

Visto desde este luminoso, clarividente enfoque, es bueno estar tan falto de luces como para llegar a la cueva de Montesinos sin linterna: saldremos de ella sabiendo tanto como al leer el libro. Antes, nos cuenta un conductor de bus, la cueva estaba iluminada por dentro, pero como se robaban todo, el gobierno decidió no poner un duro más para mantenerla. ¿Ni para el Centenario se les ocurrió arreglarla? “Y… tú sabes cómo es esto”.

El bus transporta a la promoción cincuenta y tantos de la carrera de Ingeniería de alguna universidad del sur. Después de visitar la cueva, el grupo se acomoda bajo un árbol, uno de los ancianos saca el libraco y se pone a leer, el resto lo escucha, comenta, se ríe. Es un momento mágico. Y qué prethiosho que shuena el Quijjjote en eshpañol de verdath.

La otra ruta

El Quijote ha dado pie a diversas interpretaciones, pero tal vez ninguna tan radical como la de Leandro Rodríguez. Este profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Ginebra defiende hace mucho la tesis de que Don Quijote no era manchego, sino manchado: un judío converso, igual que Cervantes. A esa mácula sanguínea y no a cierto lugar del centro de España habría aludido el manco de Lepanto llamando a su héroe De la Mancha, por lo que todas las referencias geográficas del libro han de ser leídas cum grano salis: ni El Toboso ni los Campos de Montiel ni aun la cueva de Montesinos son más que metáforas. Es una teoría fuerte: insinúa que los libros suceden en lugares imaginarios y que cualquier visita a su presunta geografía es, por lo bajo, una puerilidad.

Afortunadamente, Rodríguez mismo se encarga de devolvernos la ilusión: propone que el Caballero de los Leones inventado por Miguel de Cervantes Saavedra nació, como sus nombres lo indican, en el pueblo Cervantes de la provincia de León. Pero Rodríguez ha hecho más por la verdad histórica: ubicó la casa natal de Don Quijote y, a partir de allí y de una reinterpretación total del texto, detalló el escenario leonés de cada una de las aventuras del caballero. Un ejemplo: lo que Cervantes llama Toboso es en realidad Santa Colomba de Sanabria porque: a) queda cerca de Cervantes; b) allí vivió una mujer que se llamaba Aldonza y tenía un padre de nombre Lorenzo (Aldonza Lorenzo es el nombre no artístico de Dulcinea); c) en la mayoría de las lápidas del cementerio de Santa Colomba se lee el nombre Saavedra; d) Cervantes, que usa el nombre Toboso sólo por su sonoridad y para despistar al lector, habla en algún momento de una “blanca paloma tobosina”, que es lo que significa Colomba. Basado en estas y otras revelaciones no menos epocales, Rodríguez ha editado dos libros (pagados de su bolsillo), ha organizado congresos internacionales (muy asistidos por catedráticos israelíes) y ha trazado hasta su propio circuito turístico por la zona.

La noticia dejará fríos a los discretos: nosotros, los curiosos, no podemos cerrar nuestro viaje sin darnos una vuelta por Cervantes. Desde la Mancha es un tirón: se impone hacer noche en Salamanca o en Avila, que ya pagan el viaje. La geografía cambia hasta hacerse irreconocible: la tierra roja y plana, los viñedos, las casas tapiadas y esas nostalgias de ríos que conforman la Mancha se truecan en puro verde.

Cervantes no figura en ningún mapa y los pobladores de las cercanías, o bien no saben dónde queda, o bien tienen ciertas dificultades para explicar cómo llegar. No es para menos: el pueblo en sí no es más que un sinuoso camino de montaña escoltado por casas más o menos derruidas; la más destrozada de todas, ya casi saliendo hacia el otro lado, es la del Quijote. “Estuvo 50 años deshabitada”, comenta Miguel Rodríguez, que no es pariente de Leandro sino el vecino de enfrente. “Antes la usaban para almacenar patatas.” Le pedimos que nos hable de su pueblo: “Yo no soy de acá, me vine por mi mujer. En total somos 17. El cura viene poco y a veces ni da misa, porque no va nadie”. Después, aburrido, Miguel se interesa por nuestras señas. “En 1974 –evoca entonces–, comí carne argentina envasada en 1953: la mejor cena de la mili.” Vale.

Autor: Ariel Magnus
Fuente: Página/12