Arxivar per Indiana Jones

‘Indiana Jones and the Fate of Atlantis’, un videojuego clásico y ¿el mejor cómic de Indy?

Posted in General with tags , on Agost 14, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Indiana Jones and the Fate of Atlantis es uno de los videojuegos más recordados de inicios de los años 90, una aventura gráfica para ordenador de LucasArts que está considerada por muchos como un clásico y sin duda es uno de los mejores títulos de la época. En este videojuego, Indiana Jones sigue la pista a unas reliquias que parecen estar relacionadas con la civilización perdida de Atlantis, tras las que andan también los nazis, y donde tiene como compañera de aventuras e interés romántico a una antigua arqueóloga que ahora se gana la vida como medium. Lo que quizás no es tan conocido es que también existe una adaptación al cómic de esta historia, curiosamente publicada en 1991, unos meses antes del estreno del videojuego.
Aunque no es el único cómic que existe del personaje, sí es el título que suele citarse con más frecuencia como el más destacable de todos los realizados hasta la fecha. Y eso que ha tenido unos cuantos a lo largo de los años. Primero de la mano de Marvel Comics, que publicó durante los años 80 tanto las adaptaciones de las tres primeras películas (como curiosidad, comentar En Busca del Arca Perdida tuvo guión de Walter Simonson y dibujo de John Buscema) y una serie de 34 entregas con aventuras inéditas del personaje (cuyos dos primeros números estuvieron dibujados por John Byrne). En los años 90 tomó el relevo Dark Horse (conocida sobretodo por ser la editorial de Sin City, 300 o Hellboy) que publicó ocho miniseries del personaje, así como una colección de corta vida basada en la serie de televisión Las aventuras del joven Indiana Jones. Ahora, con motivo del estreno de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal Dark Horse prepara una nueva tanda de cómics en EEUU, que también se verán en España en los próximos meses publicados por Norma Editorial.

El cómic de Indiana Jones and the Fate of Atlantis cuenta además con una anécdota añadida, y es que está dibujado por un entonces veterano Dan Barry (EEUU, 1923-1997), un autor de estilo realista y escuela clásica conocido sobretodo por su larga estancia (más de 20 años) realizando la tira de prensa de Flash Gordon, y que en sus últimos años de vida se encargó, como dibujante y/o guionista (en Fate of Atlantis también está acreditado como co-autor del guión) de un buen puñado de tebeos de Indiana Jones. Publicado en su día en España como Indiana Jones y las llaves de Atlantis, ahora ha sido reeditado dentro de Indiana Jones Omnibus Volumen 1 (Norma Editorial), una colección de dos tomos que recopilará los cómics del personaje de los años noventa. El primer volumen, aparecido el pasado abril, recopila tres historias, Las llaves de Atlantis y las inéditas en España Tormenta en oriente (escrita por Barry en solitario, y dibujada también casi en su totalidad por él mismo) y El brazo de oro.

Fuente: 20 minutos

Harrison Ford, el héroe arqueólogo

Posted in General with tags , , on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

LUEGO DE tomar un respiro de 19 años vuelven a reunirse Steven Spielberg (director), George Lucas (productor) y Harrison Ford (actor) para hacer posiblela cuarta entrega de Indiana Jones.

Se depiló el pecho para luchar contra la deforestación en el Amazonas. Es una campaña que lleva a cabo la organización ‘Conservation International’ y que se titula “lo que se pierde abajo se sufre aquí”.

Fueron 80 días de rodaje y Ford solo tuvo un día libre. A su lado, Steven Spielberg.
Las aventuras de Indy fueron rodadas en California y Hawai. Aparecen en escena Ford y Shia LaBeouf.

“Es lícito apoderarse de los tesoros. No confundan eso con robar”. Este manifiesto lo pone en práctica el más querido arqueólogo de la historia del cine moderno: Henry Walton Jones Junior, mejor conocido como Indiana Jones. Aunque su filosofía laboral es cuestionable, la mayoría de los habitantes de la Tierra lo adoran. Lo cierto es que si hay un hallazgo por descubrir, Indy es el tipo a quien debe acudir. En su hoja de vida destaca haber encontrado el Arca de la Alianza, el Santo Grial y este año acaba de hallar unas antiguas calaveras. Pero este personaje tiene una misión aún más delicada. En sus nuevas aventuras, no solo debe vencer a unos agentes soviéticos en plena Guerra Fría, sino que además tiene que conducir a las masas directamente a las salas de proyección. Por lo que lleva recaudado hasta el momento (más de 400 millones de dólares a nivel mundial), sabe hacer lo suyo. Pero a pesar del entusiasmo que ha despertado Indy, la gente va menos al cine que antes. Entre la piratería de cintas de reciente estreno, la venta legal de videojuegos y películas en formato dvd, la variedad en la programación de los canales de pago y los sofisticados sistemas de audio y sonido para consumo doméstico, el público mundial se aleja de la pantalla grande. El descenso se refleja especialmente en la Unión Europea. En el viejo mundo se venden 931.5 millones de entradas para cines en 2006, mientras que para 2007, 919.4 millones. Fuera de esa órbita, preocupa un mercado tan grande como el de Japón, que en 2006 adquiere 164.3 millones de boletas y al año siguiente 163.2 millones. La industria más poderosa del globo, Estados Unidos, tiene un mínimo aumento en el mismo período, ya que en 2006 el público compra 1,395 millones de tickets y en 2007 pasa a 1,400 millones de pases. Por lo que Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal debe ser la película más taquillera de 2008, y además, colaborar a mantener el alza de las entradas en la unión americana. En teoría, esta hazaña será un paseo para el director Steven Spielberg, el productor George Lucas y el actor Harrison Ford. ¿Cómo así? Las apariciones previas de este personaje fueron las más lucrativas de sus respectivos años: En busca del arca perdida (1981); Indiana Jones y el templo maldito (1984) e Indiana Jones y la última cruzada (1989). La cuarta entrega aparece en la temporada de verano, que va de mayo a septiembre, meses donde la llamada meca del cine presenta unas cien películas que no responden a la exploración o a lo insólito, sino que siguen la senda de los efectos especiales, los rostros atractivos y los mensajes que evitan desentrañar verdades incómodas. De ese grupo, los que conforman la élite son una veintena de títulos con presupuestos que sobrepasan los 150 millones de dólares, una de ellas es la de Indiana Jones.¿Cuál es el dilema? Hay producciones del verano que pierden el aire antes de tiempo y a duras penas pagan sus cuentas. Esta temporada ya tiene dos víctimas y se esperan unas cuantas más antes de que aparezca el otoño gris.Meteoro se hizo gracias a una inversión de 125 millones de dólares y mundialmente acumula 68 millones. Para hacer los territorios de Las Crónicas de Narnia: Príncipe Caspian se necesitaron 200 millones de dólares y ha recolectado 116 millones.Estas cartas de defunción son habituales en el verano cinematográfico estadounidense. A pesar de que hay películas hechas a partir de fórmulas preestablecidas, que se promocionan hasta el aburrimiento, que se exhiben previamente a colectivos seleccionados para hacer cambios posteriores, siempre hay resultados decepcionantes como pasa con Evan Almighty (2007), Ghost Rider (2007), The Break-Up (2006) y Lemony Snicket’s A Series of Unfortunate Events (2004), entre otras.Un respiro¿Cómo anda la cinta del hombre del látigo y el sombrero gastado? Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal requiere gastos de producción y de mercadeo superiores a los 335 millones de dólares. Esta cifra pone a temblar de pánico a los jerarcas de los estudios Paramount, por lo que unos potentados les tiraron una cálida manta.Spielberg, Lucas y Ford anuncian en mayo pasado que no cobrarán las regalías habituales hasta que se recupere la inversión. El monto está de vuelta cinco días después del estreno mundial, por lo que a partir de la sexta fecha todo es ganancia.El sacrificio es posible porque hay un colchón que los sostiene. Lucas tiene una fortuna que supera los dos billones y medio de dólares y la de Spielberg va por 1.5 billón de dólares de acuerdo a revistas financieras. Mientras que Ford cobra 25 millones de dólares por cada protagónico que hace y el Libro de los Récords Guinness lo considera en 2001 el actor más rico de Hollywood. ¿Así quién no?Es cotidiano que las estrellas reciban ganancias porcentuales antes de que la cinta sea disfrutada por la audiencia. Por ejemplo, los estudios Walt Disney alcanzan este tipo de acuerdo con el productor Jerry Bruckheimer y el actor Johnny Depp para la tercera parte de Piratas del Caribe, o un convenio similar fue firmado por Bruckheimer y el intérprete Nicolas Cage para embarcarse en La búsqueda 2 (2007). El alivio fue que ambas cintas funcionan en boletería: la primera hace a nivel planetario 960 millones de dólares y la otra 457 millones de dólares.De vuelta al inicioGeorge Lucas se topa en 1977 con Steven Spielberg en la isla de Hawai, donde ambos pasan vacaciones en espera de cómo saldrán sus respectivos proyectos. El primero le confiesa al segundo que está en la deriva, teme que el estreno en mayo de La guerra de las galaxias sea un fracaso. Ya que hay cariño de por medio, el otro le comparte sus dudas si en noviembre la gente irá a ver Encuentros cercanos del Tercer Tipo. Al final todo queda en incertidumbres exageradas, pues serán títulos que se disputarán la taquilla. Los amigos y enemigos de Darth Vader se realizan gracias a unos 13 millones de dólares y obtiene 797 millones de dólares, mientras que los extraterrestres que visitan la Tierra necesitan 20 millones de dólares y recolectan 300 millones de dólares. Igual, nadie, salvo unos cuantos privilegiados, adivina el futuro. Por eso, entre sus incertidumbres y miedos conversan de lo genial que sería irse juntos de rodaje. Es cuando Lucas le comenta a Spielberg que siempre quiso hacer una película que homenajeara a los seriales radiofónicos de aventuras y a las cintas de serie B que veía de niño en los matinés sabatinos.Spielberg le comparte un secreto: le hacía ilusión rodar una producción a lo James Bond, incluso se propuso como director y los dueños de los derechos del espía inglés lo rechazaron porque no era apto para tal misión. Si hoy le hicieran el mismo ofrecimiento le preguntarían: “¿cuántas películas Bond deseas?”.Entre olas y sol sale a relucir la figura de un arqueólogo y profesor que roba y protege tesoros misterios. La idea es crear un aventurero en la línea de los encarnados por Douglas Fairbanks, es decir, seres que dominan las situaciones más increíbles y en parajes exóticos. Es una persona contracorriente, que no es el típico representante de la ley, pero es el primero en defenderla cuando se requiere. Esa propuesta no solo une los sueños de estos realizadores, sino que también se transformará en el paradigma fílmico del cine de aventuras. El héroe se llamará Indiana, como el perro de Lucas, y Spielberg contribuye con el apellido: Jones. Su carácter será una mezcla entre los canallas que interpreta Errol Flynn con los antihéroes encarnados por Humphrey Bogart y los tipos rudos, pero correctos, de Charlton Heston.Después de esbozar la trama de un especialista en ser perseguido por la gente más perversa del universo, la interrogante siguiente era quién iba a darle cuerpo. A Tom Selleck se le propuso, pero no acepta la invitación porque su contrato con la serie de televisión Magnum P.I. se lo impide. Luego hay reuniones con su colega Nick Nolte, pero rechaza la oferta. Estas negativas, en el fondo, ponen contento a Spielberg, pues él quiere darle esa responsabilidad a Harrison Ford. El terco es Lucas, pues ya ha dirigido a Ford en American Graffiti (1973) y en La guerra de las galaxias (1977), lo que menos desea es convertirlo en su álter ego. Harrison se queda con el papel y hoy nadie concibe a Indy sin el rostro de este hombre que cumplirá 66 años este 13 de julio.Aunque Lucas y Spielberg forman parte de una estirpe con créditos suficientes como para darse hoy el lujo de filmar lo que les venga en gana, casi 30 años atrás les fue complicado convencer a la Paramount para que desembolsara los 18 millones de dólares para hacer En busca del arca perdida. Todos quedaron desconcertados cuando la cinta recauda 384 millones de dólares.Obtener los fondos para Indiana Jones y el templo maldito fue pan comido. Cuesta 28 millones de dólares y no produce estupor alguno que obtenga 333 millones. Mientras que Indiana Jones y la última cruzada requiere una inversión de 48 millones de dólares y la audiencia queda tan alucinada que recauda 494.9 millones de dólares.A ganar billetesA nadie sorprende que Indy esté de vuelta en este siglo XXI. Sus anteriores andanzas obtienen unos 1,200 millones de dólares (sin contar las ventas en dvd) y eso anima hasta al tipo más pesimista a ponerse en algo. Lo que asombra es que tardará 19 años para su retorno. Al público le da igual ese espacio temporal, pero a los críticos les sienta fatal. Si no, pregúntenle a George Lucas. La amenaza fantasma, cuarta entrega de La guerra de las galaxias, se estrena 16 años después de El retorno del Jedi y los especialistas la aniquilan. Quizás sea la razón por la cual, la cuarta entrega de Indy sólo gusta al 79% de los críticos norteños.Por las cochinas dudas, Lucas ha dicho que Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal “no es más que una simple película. Como lo pueda ser cualquier otra”. Según cuenta Steven Spielberg en el pasado Festival de Cine de Cannes, donde se hizo el estreno formal de su película, la idea de reanudar la saga parte de Harrison Ford, quien en 1994 le dijo que estaba listo para volver a empuñar el látigo. Quizás porque en sus últimos protagónicos, salvo ahora con Jones, solo ha tenido dos éxitos What Lies Beneath (291 millones de dólares) y Air Force One (315 millones de dólares).La idea luego se le comunica a George Lucas, quien comienza la dura faena de convencer a Spielberg. ¿Cuál es lo complicado? “Entonces estaba pasando por un periodo más oscuro, haciendo películas más serias y con contenido”, explica Spielberg.Y tiene razón el Steve. Entre Tiburón (1975) y el estreno de Indiana Jones y la última cruzada, fue llamado el rey Midas de Hollywood, por ser el director con mayores éxitos de boletería, pero a partir de El color púrpura (1985), un alegato en contra del racismo, algo cambia en su lente y se inclina hacia dramas históricos como La lista de Schindler (1993), Amistad (1997), Salvando al soldado Ryan (1998) y Munich (2005). Pero tampoco era para tanto. El Spielberg del cine de espectáculo aún tiene muestras de ingenio con La guerra de los mundos (2005) y La Terminal (2004).Luego de persuadir a su compinche, ¿por qué tanta demora? El dedo acusador recae en Lucas, Spielberg y Ford, los que fastidian por cada guión que reciben en sus manos. Desde hace 12 años han mandado a redactar borradores de la historia a Chris Columbus (Gremlins), Jeb Stuart (Die Hard), Tom Stoppard (Shakespeare in Love), Frank Darabont (Cadena perpetua) y M. Night Shyamalan (El sexto sentido), pero algún miembro del trío siempre encuentra un hilo descosido.Entonces Spielberg le hace el encargo al guionista David Koepp, con quien ha trabajado en tres ocasiones. ¿El resultado? Ver las peleas y las persecuciones de Indiana en plena Guerra Fría. Todos contentos y a rodar.La cinta se estrena simultáneamente en 62 países y solo en Estados Unidos se proyecta actualmente en 4,206 salas. De acuerdo a datos de la Paramount, esta secuela tuvo en EE.UU. el segundo mayor ingreso en el fin de semana del Día de los Caídos en las Guerras (151.1 millones de dólares) sólo superada por Pirates of the Caribbean: At World’s End que captó 153 millones.Aunque Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal no contribuya a un debate intelectual sobre los tiempos en que Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban para ver cuál tenía más bombas. Si bien tiene poco o nada que ver sobre el verdadero oficio de la arqueología, los resultados económicos han sido extraordinarios. ¿Habrá más? Lucas y Spielberg siempre se imaginaron cinco episodios fílmicos. En Cannes, al papá de E.T. le hacen esa pregunta y responde con la frescura de un niño: “sólo si los espectadores quieren”.Curiosidades de un clásico• El rodaje en Túnez de En busca del arca perdida duró cuatro semanas y media y se usaron muchos de los escenarios que utilizó el equipo de La guerra de las galaxias. Mientras se filmó esta película, Steven Spielberg y Melissa Mathison desarrollaron el borrador de lo que sería E.T. • En Indiana Jones y el templo maldito, Harrison Ford tuvo que ser operado de una lesión en la espalda luego de participar en una escena de riesgo y en las siguientes secuencias lo reemplazó Vic Armstrong.• Para el papel del padre de Indy, en Indiana Jones y la última cruzada, Spielberg tenía en mente a Sean Connery (quien aceptó la propuesta) y pensó en Gregory Peck como el plan b.• La saga de Indiana Jones ha inspirado una serie de televisión, videojuegos, una atracción en Disneylandia y una enorme mercadería.• La indumentaria usada en las películas es objeto de culto. Por ejemplo, el látigo empleado en la trilogía se lo llevó en marzo un postor por 57 mil 500 dólares.Museos, ofensas y errores• Para confundir a los periodistas, se registraron cuatro títulos falsos de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal.• Se confeccionaron 60 pares de pantalones, 30 chaquetas y 72 camisas para el vestuario del arqueólogo y profesor.• Botes de ketchup que se “levantan” mágicamente de una postura horizontal a otra vertical, bombas de relojería que regalan segundos extras o heridas cuyas marcas se esfuman en el siguiente plano figuran entre los errores “de continuidad” advertidos por los puntillosos internautas en torno a la cuarta entrega de Indy.• Activistas comunistas de San Petersburgo y la región de Leningrado expresaron su indignación por la proyección en Rusia de la película. “El filme describe de forma caricaturesca y miserable la actuación de los soldados soviéticos y de nuestros agentes de inteligencia”.• En el mundo hay 13 calaveras de cristal, que se encuentran en colecciones públicas y privadas. Según una leyenda, la reunión de todas salvaría a la humanidad de perecer en la catástrofe augurada para el 2012. París exhibe por estos días una muestra en torno a uno de esos objetos.

Autor: Daniel Domínguez
Fuente: Revista Mosaico

¿Habrá un nuevo Indiana Jones?

Posted in General with tags on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Cuando aún está reciente el estreno estelar de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, todavía presente en muchas salas, dada la agónica situación veraniega carente de estrenos y asaltada cada semana por las grandes superproducciones que las multinacionales norteamericanas nos reservan para esta época, carente la actualidad de novedades realmente adultas y de auténtica entidad cinematográfica, y se acaba de producir el arribo a las pantallas de otra primicia del mismo género, en el fondo un sucedáneo notable de la propia saga de Indiana, me refiero a La momia: La tumba del Emperador Dragón, lo cual acredita la aventura como espectáculo singular del cine de todos los tiempos, resulta que dos grandes creadores de este género se enfrentan. El caso es que a pesar de la prueba de convicción que representan 750 millones de dólares, recaudados en todo el mundo por Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal -algunos opinan que esperaban conseguirse más-, George Lucas no ha podido convencer a Steven Spielberg para seguir con el mítico personaje y meterse de nuevo en la preparación y realización de la que sería la quinta entrega de tan multimillonaria saga. El proyecto sólo puede hacerse realidad si cuenta con el visto bueno del productor y director, Spielberg, y del protagonista, el ya veterano actor Harrison Ford. Yo escribí aquí en la crítica de la última entrega de las aventuras de Indie, que la aparición de un hijo del héroe, daba a la saga la posibilidad de una continuación, recurso viable para seguir con el tema. Pero Spielberg, al parecer, no está por la labor. George Lucas tiene ya las claves disponibles para poder llevar adelante una continuación de las aventuras de Indiana Jones y que las mismas pueden complacer a todos, pero Spielberg no está decidido, en tanto no se conoce la opinión de Harrison Ford, si bien se supone que cada uno tendrá su perspectiva al respecto. Lucas, que en la primera parte fue quien decidía y llevaba la voz cantante, según declaraciones que ha hecho al ‘Sunday Times’, y que son las que han determinado estas especulaciones sobre esa posible quinta entrega, ahora ya no tiene la misma prioridad que ha de compartir con Spielberg y Ford, si bien éste, según se deducía de algunas de sus últimas declaraciones no parece que sea ya el personaje mítico que ha encarnado a lo largo de los años, pero ya se ve, y era fácil advertir en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, esos años no pasan en vano. La verdadera razón de esta disensión entre George Lucas y Steven Spielberg que, según especulan algunos ha suscitado una cierta tensión entre tan eficientes amigos y colaboradores, artífices de los éxitos multimillonarios más asombrosos de los últimos tiempos, es que el primero trata de seguir adelante en la historia de Indiana Jones, mientras que el segundo intenta volver a los orígenes del personaje, lo cual plantearía la duda sobre la viabilidad de seguir con Harrison Ford como protagonista. Lucas es categórico en esto: “Yo estoy en el futuro, Steven está en el pasado. Él intenta llevarlo a su origen y yo quiero trasladarlo hacia un lugar totalmente diferente. Así que todavía tenemos una especie de tensión”. El director de “La guerra de las galaxias” apuntó así mismo la posibilidad de decidirse por un argumento intermedio donde puedan conjugarse las dos ideas, que en cierto modo fue parte de lo que se hizo con “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”. Pero en todo caso habrán de apresurarse porque Harrison Ford no está para muchas demoras.

Autor: Vicente Quiroga
Fuente: Huelva Información

Cannes espera con gran expectación y más publicidad el nuevo Indiana Jones

Posted in General with tags , , , on Juliol 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

En vísperas de que el Festival de Cannes acoja la proyección de “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”, la última entrega de las aventuras del arqueólogo, las expectación crece al mismo ritmo que el despliegue publicitario.

Todo el equipo de la película está en Cannes, un enorme decorado con el cartel cubre la fachada del hotel en el que está instalada la productora y los cortos promocionales se repiten sin cesar en el canal de televisión del Festival. Y a las puertas del Palacio de Festivales de Cannes, donde mañana se proyectará la película, dos veces -una para la prensa y otra, el estreno de gala-, ya hay espectadores con carteles en los que piden invitaciones. Porque si a la proyección para la prensa se entra con acreditación, a la de la noche, el gran estreno que contará con las estrellas de la película, sólo se podrá pasar con invitación. La organización del Festival no sabe aún cuántas invitaciones estarán disponibles mañana una vez que se repartan a la productora y a los actores. El “Grand Theatre Lumiere” cuenta con 2.321 plazas, por lo que no se podrán atender todas las peticiones de invitaciones que se recibirán, según señalaron hoy a Efe fuentes del servicio de prensa del Festival. Lo que sí saben es “que será una locura”, agregaron. Y lo que también será es una sorpresa, porque el secreto sobre la película es casi total. Ni los actores -contrato de confidencialidad obliga- ni el director, Steven Spielberg, ni el productor, George Lucas, han soltado una palabra desde su llegada a Cannes. A pesar de las entrevistas que han concedido -a televisiones, principalmente americanas-, Harrison Ford, Cate Blanchett, Karen Allen y Shia LaBeouf no han hablado del argumento. Aunque algunas cosas ya se saben, según los folletos publicitarios distribuidos hoy por la productora. La acción se desarrolla en 1957 y se inicia en un desierto del suroeste de Estados Unidos, en plena Guerra Fría. Indy y su amigo Mac (Ray Winstone) acaban de escapar de una banda de agentes soviéticos que buscan una misteriosa reliquia. Ya de regreso a casa, el arqueólogo conoce a un joven, Mutt (Shia LaBeouf) que le pone sobre la pista de un cráneo de cristal de Akator, para cuya búsqueda se van a Perú, donde se toparán de nuevo con los soviéticos, liderados por una cruel Irina Spalko (Blanchett). También es evidente el reencuentro entre Indy y Marion (Karen Allen), su amor en la primera película de la saga, “En busca del arca perdida”. Y otro dato conocido es que Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford han decidido, en una atrevida apuesta, renunciar a todas sus ganancias por esta entrega de Indiana Jones si la taquilla no supera los 400 millones de dólares Aunque parece una apuesta segura. Las aventuras de Indy han recaudado hasta la fecha 1.200 millones de dólares en todo el mundo, 494 de ellos correspondientes a la tercera parte de la saga: “Indiana Jones y la Última Cruzada”. Ese filme fue el primero en superar los 10 millones de entradas vendidas en un solo día, cuando se estrenó en los cines en la primavera de 1989, mientras que “Indiana Jones y el Templo Maldito” (1984) superó los ingresos obtenidos en su semana de lanzamiento por cintas como “El retorno del Jedi” (1983). La primera entrega, “En busca del arca perdida” (1981), fue la segunda que más ganó, con 384 millones de dólares. Lo que es seguro es que los fans de Indy, cuando la película se estrene mundialmente la próxima semana, no se quedarán defraudados tras 19 años de espera desde que se estrenó la tercera entrega, mientras que habrá división de opiniones entre el resto.

Fuente: La Opinión de Tenerife

Indiana Jones tomó por asalto el Festival de Cannes

Posted in General with tags , , , on Juliol 8, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Los organizadores de este festival se jactan (con justicia) de combinar lo mejor y más arriesgado del cine de autor internacional con lo más importante y popular de la producción de Hollywood. La jornada de ayer resultó un ejemplo contundente de esta diversidad en la apuesta artística.
Por supuesto, la atención mediática estuvo concentrada en la première mundial -fuera de competencia- de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal y en la conferencia de prensa que ofreció el equipo en pleno (el director Steven Spielberg, el productor y coguionista George Lucas y los intérpretes Harrison Ford, Cate Blanchett, Shia LaBeouf, Karen Allen, John Hurt y Ray Winstone), pero también hubo espacio para dos interesantes títulos que compiten por la Palma de Oro. Durante la presentación del film ante dos centenares de periodistas, Spielberg utilizó varias veces la frase “vieja escuela” para referirse a cómo se hizo esta cuarta entrega de la exitosa saga nacida hace 27 años. “Los efectos visuales son una herramienta importante, pero sólo una herramienta, a veces mal usada, como la cámara o la grabación del sonido. Nada puede reemplazar a un buen guión o a la química entre los integrantes de un equipo y éste es el décimo largometraje seguido que hago con los mismos técnicos, que ya son parte de mi familia. Fue como salir de casa para llegar a casa. La hicimos a la manera clásica, construyendo enormes sets en una escala similar a la que se ve en pantalla. El cine de aventuras se hace hoy con una pantalla azul de fondo y eso realmente no es muy inspirador ni para el director ni para los actores. Por eso, trabajamos a la antigua, para que la magia sea real y no digital”, explicó.

Más allá de la indudable espectacularidad del relato (que incluye desde una explosión atómica hasta el ataque de miles de voraces termitas, para pasar por persecuciones en moto y en jeep, la caída de un bote por tres cataratas y peleas con muertos vivos en un cementerio, con tribus indígenas y con militares rusos), la película se sostiene por la mística de la propia saga, por su look old fashioned y por la diversión que los propios actores transmiten en cada una de las bromas físicas o en los remates de sus diálogos. En El reino de la calavera de cristal, la acción se traslada de los años 30 a 1957; es decir, de la época previa a la Segunda Guerra Mundial a plena Guerra Fría. Por lo tanto, el enemigo aquí es el ejército soviético y, especialmente, su bella e implacable líder Irina Spalko, que interpreta con absoluta convicción (y exageración) Blanchett. La trama gira en torno de la calavera del título, un objeto perteneciente a una otrora poderosa civilización perdida en el medio del Amazonas peruano y tiene insospechadas y delirantes derivaciones que conviene no develar. Como en casi todo el cine de Spielberg, la relación padre-hijo es uno de los ejes, gracias a la incorporación en el elenco del ascendente LaBeouf. “El tema de la familia siempre es esencial en mi cine. E. T., el extraterrestre , que vine a presentar aquí en Cannes, surgió tras el divorcio de mis padres y la relación con mi hijo influyó en muchos de mis trabajos, incluida la decisión de incorporar a Sean Connery en esta saga.”
Spielberg repasó durante casi una hora diversos aspectos de su actualidad: indicó que la película se estrenará en más de 300 salas digitales, pero que aún no llegó el momento de desprenderse definitivamente del fílmico (“algo que está a la vuelta de la esquina y que será inevitable”), contó que le robaron computadoras de su productora con 300.000 imágenes del film (“las pudimos recuperar y atrapar al ladrón”) y que hará su versión de Tintín , a pesar de que Peter Jackson adquirió los derechos para llevar tres de sus libros a la pantalla con la tecnología de captura de imágenes (se filma a los actores y luego se hace la animación). Elogios
Consultado por los 19 años que mediaron entre La última cruzada y este cuarto largometraje, Spielberg dijo que “todos estaban dispuestos a hacerla, menos yo, que era muy reticente. Harrison me dijo en 1994, durante la ceremonia de los Oscar, que quería filmarla, pero tardamos mucho en encontrar la historia adecuada. Todo se aceleró cuando el guionista David Koepp se sumó al proyecto. Lo cierto es que todos los fans me preguntaban una y otra vez si iba a hacer un nueva E. T. o una nueva Indiana Jones , nadie me pidió que retomara 1941 , Inteligencia artificial o mis oscuros y deprimentes dramas históricos”.
Harrison Ford y Spielberg intercambiaron elogios respecto del profesionalismo y la entrega de ambos durante los rodajes y el actor opinó que “Steven es tan o más talentoso que hace veinte años. Tiene una gran creatividad y una enorme confianza en sí mismo. Es un placer verlo trabajar. Es la persona más importante de la industria del entretenimiento, ahora que ya no está James Brown. Además, Steven no sabe bailar”. El veterano protagonista, por su parte, aseguró estar muy feliz, porque “los jóvenes que conocieron esta saga en TV y DVD ahora tienen la oportunidad de ver la nueva película juntos y en una sala oscura, que es el ámbito ideal para disfrutarla. Es una gran celebración del cine y queremos ofrecerles una experiencia genuina, una emoción real”.
Si la cuarta entrega de Indiana Jones cumplió con creces con el cine de entretenimiento masivo, la competencia oficial tuvo ayer fuertes dosis de riesgo y denuncia. La selección en competencia de Serbis ( Service ), sexto largometraje que el joven director filipino Brillante Mendoza rodó en menos de cuatro años, es toda una audacia para una competencia oficial que, evidentemente, está buscando desde hace un par de años renovar los apellidos, apostar a las nuevas tendencias y a una mayor dosis de experimentación.
El realizador de Masajista , Foster Child y Tirador (exhibida en el reciente Festival de Buenos Aires) narra en Serbis las tragicómicas vivencias de la familia Pineda, de los empleados y de los clientes de un enorme, viejo y decadente cine de Manila, dedicado a proyectar viejas películas eróticas en programas dobles. Con un ritmo avasallante (marca de fábrica del cineasta), largos planos-secuencia, que transmiten una sensación de urgencia y situaciones extremas que incluyen hasta osadas escenas de sexo explícito, Mendoza describe un universo tan sórdido como fascinante, un lugar con características y reglas propias que parece suspendido en el tiempo.
Otra incorporación de la competencia de Cannes de este año es el italiano Matteo Garrone ( El embalsamador ), que presentó con Gomorra una ambiciosa y sangrienta épica sobre la camorra napolitana. Muy bien filmada, aunque un poco larga (135 minutos), la película resulta una combinación entre El padrino, Buenos muchachos y Ciudad de Dios que muestra, a través de una gran cantidad de personajes (adultos, jóvenes y niños), la guerra brutal entre facciones y los negocios sucios (tráfico de drogas, desechos tóxicos, indumentaria) que provocan cientos de muertes al año y generan miles de millones de euros de ganancias. La película está basada en hechos reales y el coguionista y autor de la novela original (Roberto Saviano) vive desde hace años dentro del sistema de protección policial para aquellos que están amenazados por la mafia.

«Durante años me han torturado. Las únicas películas de las que me piden que haga otra son ‘E.T.’ e ‘Indiana Jones’. No me piden que haga otra parte de ‘Inteligencia artificial’, señaló entre las risas de sus compañeros. Ante la posibilidad de una quinta entrega de las aventuras del doctor Jones, el director apuntó que «dependerá» del público.Por su parte, George Lucas desveló que él tuvo la idea de usar el cráneo de cristal en la cuarta parte de las aventuras de Indy. «Siempre buscamos un artefacto que es o no real y que tiene efectos sobrenaturales», dijo el productor. «Lo importante es haya mucha gente que crea que es real», indicó.Harrison Ford calificó de «muy gratificante» el hecho de que haya un «interés constante en este personaje y en su historia, que ya tienen 30 años». El actor halagó a sus compañeros cuando tuvo ocasión. De Cate Blanchett, el personaje antagonista, dijo que es una actriz «poderosa y convincente».Y de Spielberg destacó: «Era ya un brillante director de joven, hace 20 años, y ahora es incluso mejor. No sé cómo es posible. Tenemos una relación muy especial, de enorme confianza».

Fuente: La Nación, Ideal

El regreso de Indy

Posted in General with tags , , , on Juliol 8, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

ERA el héroe judío, el nuevo Salomón pasado por el filtro de Rick Blaine. Indiana Jones, esa mezcla explosiva de Doc Savage y de la tradición hebrea, era el pulso perdido de la Historia que el cine había invertido frente a Hitler. Las novelas de Doc Savage, que leyera en su infancia Caballero Bonald, sirvieron de modelo visual para la plasticidad del personaje, pero también los seriales radiofónicos de la RKO, tan vitales en la formación del director Álex de la Iglesia. Es imprescindible recrear el tejido del héroe para escribir un poemario como Descrédito del héroe, y por eso Caballero no sólo leía a Doc Savage, sino también los cómics del mago Mandrake o las aventuras interestelares del antiguo atleta norteamericano, luego convertido en aventurero galáctico, conocido en las praderas salvajes del planeta Mongo como Flash Gordon, El Libertador. Algo tiene, de todo este amasijo popular, el incombustible Indiana Jones: el prestigio cobrizo de Savage, el estilismo mágico de Mandrake y el dinamismo visual, deportivo y risueño de Flash Gordon, proyectado en nuestro imaginario, gracias al cine de aventuras canónico, en el eco primero de Errol Flynn.Indiana Jones, en realidad, es El Libertador. No sólo por liberarnos, todavía, del tedio nebuloso de estos días, de la ausencia del cine de aventuras, de la aventura misma de la vida en esta turbamulta de internet, sino por encarnar, su pura esencia, al héroe que una vez hubiera deseado Spielberg para el pueblo, para su mismo pueblo, para los hijos de Judá. Cuenta Fernando Trueba que una vez le preguntó a Billy Wilder acerca de su fascinación por La lista de Schindler, porque el director de Sunset Boulevard la había visto cuatro veces. Wilder, que había perdido a su madre y a su abuela por el exterminio nazi, le respondió: “Fernando, hace más de medio siglo que perdí a mi madre. Y todos estos años he estado intentando encontrarla o saber algo de ella. Cada vez que veo esa película, la busco entre los extras”. Steven Spielberg, después de tantos años, mientras ya calibraba en su interior la posibilidad de esta película, se imaginó un héroe con un punto de cinismo a lo canalla, muy Rick Blaine en Casablanca, pero también, al igual que Rick Blaine, con un deber moral hacia los hombres, entendido como verdad arqueológica. Así, todos los principales objetos con los que se cruzaría en su agitada vida serían el Arca de la Alianza, primero, y el Santo Cáliz, después, y en su búsqueda tendría que luchar, de forma encarnizada y decisiva, con sus enemigos alemanes. “Nazis”, susurra en un plano de La última cruzada, “cómo los odio”.Spielberg ofrece un héroe al pueblo de Israel, pero también a la memoria múltiple; coincide este estreno con las propuestas arias del Gobierno italiano, y nosotros entramos en el cine.

Autor: Joaquín Pérez-Azaústre
Fuente: Diario de Cádiz

Indiana Jones, El aventurero singular

Posted in General with tags , , , on Juliol 2, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Veinte años no son nada para el héroe del cine, un personaje amable y a la vez intrépido que vuelve

A los héroes nunca les pesa la edad, aunque por ellos también pasen los años. Sin duda, porque el tiempo, siempre sabio y respetuoso, se hace cómplice del talento y la excelencia mientras acaba sin piedad con lo vulgar y mediocre. Por esta razón, desde su ya lejana primera aparición en la pantalla en 1981, Indiana Jones sigue creando todavía escuela y magisterio, recortando su inconfundible figura contra el horizonte anaranjado de la inmensa tierra de la aventura. En aquel entonces, bajo el ala de su mítico sombrero Stetson, con su desgastada chaqueta de cuero, barba de dos días y un látigo como serpenteante arma letal, el doctor Jones desveló a un público sorprendido su doble y seductora personalidad: tímido arqueólogo de reliquias y monumentos tras el que se escondía un cínico e incansable aventurero, siempre dispuesto a conseguir con ingenio lo que otros ansiaban con maldad. Ahora, Indy vuelve con más años pero con la misma edad, incólume ante el paso del tiempo, dispuesto a emprender una nueva aventura aunque utilizando sus viejos métodos, con esa misma admirable ironía y desparpajo de los grandes héroes clásicos del cine que le sirvieron de inspiración. Aquellos a los que ya hacía referencia el crítico y analista cinematográfico Miguel Marías en octubre de 1981 -apenas unos días después del estreno de ‘En busca del Arca perdida’- en las páginas de la mítica revista ‘Casablanca’: «Pocos proyectos me inspiran tanta simpatía como este intento de recobrar el espíritu del viejo cine de aventuras, de volver al festivo dinamismo que iluminó tantas tardes de nuestra infancia, de darles a los que hoy son niños la ocasión de descansar de la sandez televisiva y dar rienda suelta a su imaginación y a su afán de misterio, intriga y aventura». Pero este proyecto sin par, esta apasionante empresa acometida por dos inquietos jóvenes de aquel entonces, Steven Spielberg y George Lucas, comenzó en realidad algunos años antes. Más concretamente en la primavera de 1977 En busca del Arca perdidaen la playa del Hotel Manua Kea, en la paradisíaca isla de Hawai, donde Steven y George conversaban sobre sus futuros proyectos mientras contemplaban su última obra: un castillo de arena construido con toda minuciosidad y detalle entre juegos casi adolescentes. Y rememorando sus recuerdos de los viejos matinales, sería Lucas quien, contagiando con su apasionamiento a Spielberg, acabó convenciéndolo de que su siguiente película debía recuperar aquella sana diversión de los seriales de su infancia. Aún más, también tenía ya un buen argumento: el filme giraría en torno a la búsqueda del Arca perdida de la Alianza. Y para completar todo lo esencial del proyecto, incluso una imagen rondaba por su cabeza: un héroe con aspecto, a un mismo tiempo, de detective de cine negro y profesor de universidad, de rostro cordial aunque de firmes ademanes, mal afeitado y aún peor aseado -a semejanza, por ejemplo, de Humphrey Bogart en ‘El Tesoro de Sierra Madre’-; alguien dispuesto a saltar desde un caballo al galope a una motocicleta a toda velocidad, desde un tren en marcha a un pozo sin fondo. Y ya puestos, una idea más, ¿por qué no llamarle Indiana? Como su perro, un simpático malamute de Alaska. Pero, en esta ocasión, añadiéndole un apellido rotundamente norteamericano: Jones. O sea, Indiana Jones, un héroe a punto de nacer en una aventura ya pensada de antemano. Ni que decir tiene que, ante la locuacidad de George Lucas, el silencio de Spielberg era tan sólo el presagio de la tormenta de ideas que ya bullían en su cerebro. Cuando finalmente abrió la boca fue para cerrar cualquier duda en las expectativas de su amigo confirmándole que, si conseguían la financiación de algún estudio, harían realidad su sueño, titulándolo ‘En busca del Arca perdida’.En esta anécdota quizás tan trivial como luego crucial para el nacimiento de este mito del cine, encontramos la inspiración, modelo y valores encarnados por Indiana Jones. En un análisis riguroso del personaje, Indy se enraíza en los héroes más reconocibles del cine clásico para, desde la cercanía y absoluta complicidad que éstos generaban en el espectador, convertirse en el protagonista de un nuevo cine con el aroma de la vieja industria, el impulso de la narrativa moderna y una medida utilización de los efectos especiales. Indy se reconoce y dimensiona en el espíritu burlón de Burt Lancaster en ‘El halcón y la flecha’, en el arrojo y cinismo de Errol Flynn en ‘Robin de los bosques’, en la rocosa valentía de Charlton Heston en ‘Cuando ruge la marabunta’, en el carisma de Clark Gable protagonizando la aventura africana de ‘Mogambo’ e, incluso, en la epopeya personal de ‘westerners’ como John Wayne, Randolph Scott o Glenn Ford, enfrentados a paisajes minerales y violentos oponentes. Sin olvidar, por supuesto, al viejo Bogie, con su sonrisa ladeada y su recta moral. Así, como destilado de todos ellos y de muchas de sus películas se forjaron los valores y actitudes del doctor Jones: espontáneo en sus relaciones y disputas; firme en su defensa del orden natural aunque también obstinadamente rebelde ante las injusticias del poder absoluto; amable con las damas y áspero con los villanos; sincero en sus palabras aunque algo mentiroso en el amor y, sobre todo, aceptando sin reservas el riesgo que encierra la aventura de vivir.Noble y valienteDe este modo, Indiana Jones representa el arquetipo del hombre noble y valiente que, desde el respeto a los demás y su intransigencia con todo daño e injusticia, destila seguridad, honestidad y confianza. Un personaje de trazos posiblemente algo pueriles pero de diseño tan rotundo y eficaz que despierta una inmediata complicidad con los espectadores de cualquier tiempo y edad.Desde su amplia cinefilia, Spielberg y Lucas encontraron en tantas viejas películas los mimbres perfectos para su cesto de monedas de oro. Pidieron ayuda al guionista y director Lawrence Kasdan para que ordenara sus ideas y desarrollara la acción de la película, sin olvidar a otro amigo, Philip Kaufman, quien enriqueció la historia con sus aportaciones. Y juntos concibieron uno de los mayores éxitos de la historia del cine, con casi 400 millones de dólares recaudados hasta la fecha en todo el mundo. Su título, efectivamente, fue ‘En busca del Arca perdida’, y en el filme, cuya acción transcurre en 1936, con el ruido de fondo de una guerra ya inevitable, el doctor Jones recibe un encargo de los Servicios de Inteligencia norteamericanos: investigar a unos arqueólogos nazis que andan a la búsqueda del Arca de la Alianza para utilizar en perversos fines su incalculable y devastador poder. Desde El Cairo hasta Nepal, Indy recolectará la ayuda de sus amigos y de su novia, Marion. Tras barajar diversos nombres, Lucas propuso al actor Harrison Ford -con el que ya había trabajado en la saga de ‘La Guerra de las Galaxias’- para que encarnara a Indiana Jones. Elección que resultó un acierto, por cuanto Ford supo entender a la perfección el diseño y matices del personaje: entre el vértigo de la aventura y la calma de su exquisita cultura y educación. Un personaje-mito del cine contemporáneo, síntesis de tantos otros y, por ello, tan singular en sí mismo que, a diferencia de lo que ocurría en el cine clásico, ha terminado imponiéndose con nombre propio más allá del apellido de quien lo personifica. Para dar la réplica a Ford se escogió a la actriz Karen Allen, quien ahora regresa en la cuarta y nueva entrega de esta saga. Y finalmente, con la intención de que todo quedara perfectamente afinado, se contrató al gran compositor John Williams para crear las armonías sonoras y el ya legendario ‘leitmotiv’ de este personaje, hoy tan reconocible que bastan sus primeros acordes para visualizar con los ojos cerrados la inconfundible figura de este aventurero moderno.To be continued Apenas pasaron tres años para que se reeditara, aún en mayor medida, el éxito del personaje. Sería con ‘Indiana Jones y el Templo maldito’, que también situada en los años treinta, arranca en Shanghai, en un lujoso musical del que nuestro héroe saldrá mal parado antes de viajar hasta la India, donde se convertirá en redentor de un grupo de niños esclavizados en una siniestra mina. Enfrentado a los sacerdotes y practicantes de un diabólico culto, contará con la ayuda de su joven e inseparable amigo Tapón y de la cantante de ‘night club’ Willie Scott, personaje encarnado por la actriz Kate Capshaw, quien se convertiría a la postre en compañera sentimental del director Steven Spielberg. Aunque más oscura y artificiosa que su precedente, la película está narrada, sin embargo, con el mismo ritmo vertiginoso y sin escatimar sus inteligentes homenajes al cine de aventuras y a géneros como la comedia y el musical.Tras ésta llegó la tercera entrega de la saga, ‘Indiana Jones y la Última Cruzada’, realizada en 1989 con una incorporación genial: el padre del doctor Jones, interpretado magistralmente por el actor británico Sean Connery. Situados en esta ocasión a finales de los años 30, con los nazis como antagonistas absolutos -con lo que se recrea el panorama bélico que se vivía en aquel entonces-, Indy emprende la búsqueda y rescate de su padre, secuestrado por el grupo que comanda el magnate Walter Donovan, un avieso personaje que ansía apoderarse del Cáliz de Cristo. Acompañado por la bella y traicionera Elsa Schneider y con la inestimable ayuda de sus dos viejos amigos Sallah y Marcus Brody, el doctor Jones se reencontrará con su padre, reavivando así una difícil relación plena de amistad y enfados. Hasta que finalmente, juntos aunque refunfuñando, acometan un viaje iniciático hacia la sabiduría y la paz interior. Brillante en lo narrativo y argumental, más madura en la percepción y diseño de sus personajes y más rica en sus elementos históricos de referencia, la película administra con eficacia una historia sencilla que concluye en un complejo encuentro con la espiritualidad y la familia. En cualquier caso, no debe olvidarse que el escaso rigor histórico de estas películas responde a una mayor funcionalidad para sus argumentos y que, lejos de mostrar desinterés por tales hechos, simplemente los modifican y reinterpretan desde su nítido posicionamiento en el territorio libre y desenfadado del mayor entretenimiento.Un extenso paréntesisAhora, tras un largo silencio y un extenso paréntesis, de nuevo vuelven a sonar los populares acordes que se adelantan a la llegada del doctor Jones. Tras casi veinte años de espera, llega la cuarta entrega de esta serie: ‘Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal’, que se estrenará el próximo día 22. Su acción transcurre en 1957, con lo que su director y productores justifican las canas y arrugas de nuestro héroe sin edad. El doctor Jones sigue compaginando sus clases de Arqueología en la Universidad Marshall con la investigación de monumentos y legajos, y la búsqueda de valiosas reliquias. Ahora centra su atención en la Calavera de Cristal, una valiosa pieza de origen azteca a la que se adjudican poderes sobrenaturales. En esta ocasión, borrados ya los nazis de la faz de la Tierra, serán espías soviéticos -nuevos enemigos de Norteamérica durante la época de la Guerra Fría- quienes, liderados por la agente Irina Spalko, competirán con Indy por conseguir la Calavera y, con ello, su poder absoluto. El filme cuenta con la participación de la elegante actriz Cate Blanchett como cruel antagonista de Indiana Jones, y del joven Shia LaBeouf -intérprete de filmes tan dispares como la comercial ‘Transformers’ y el drama independiente ‘Memorias de Queens’- en el papel de su joven colaborador, Mutt, quien para su vestimenta y actitud recupera la estética de Marlon Brando en ‘El salvaje’. Como ya era previsible, la película sigue manteniendo un halo de nostalgia y un certero homenaje al cine clásico, incluso en el diseño de sus efectos especiales, basados fundamentalmente en decorados y maquetas antes que en el uso de las nuevas tecnologías y el abuso del tratamiento de las imágenes por ordenador. Regreso al origenAsí, desde la cinefilia militante de sus autores, se completa por ahora una obra que nació de los sueños y esperanzas de dos artesanos del cine, de dos jóvenes que, en 1981, dudosos del éxito que pudiera alcanzar la primera película de su proyecto, decidieron cerrar el círculo de sus ilusiones volviendo al origen de todo: «A la hora de estrenar la película, George y yo regresamos a Hawai, al mismo hotel y a la misma playa en la que ideamos la historia y vida de Indy, y construimos un castillo de arena que, según nuestras supersticiones, debía mantenerse en pie toda una noche para garantizar el éxito de la película. A la mañana siguiente, el castillo aún seguía allí». Ahora, en apenas una semana, se estrena ‘Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal’. En uno de los ‘clips’ de su página oficial (http://www.indianajones-lapelicula.es, para quienes, mientras tanto, tengan interés en profundizar en la película y sus contenidos) el veterano doctor Jones le pide a su joven compañero simplemente una cosa: «Confía en mí». Con estas palabras también parece adelantarnos que, con su nueva película, no se defraudará ninguna de las expectativas de quienes admiramos a este personaje singular, capaz de sacar de su sombrero la aventura cinematográfica en estado puro.

Autor: Juan Antonio Vigar
Fuente: Diario Sur