Arxivar per J.M.G. Le Clezio

J. M. G. Le Clézio, escritor del mundo

Posted in General with tags , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias”: esta frase define a la perfección a este autor trotamundos

Hay algo de Barack Obama en Jean Marie Gustave Le Clézio: es un apóstol del mestizaje, un hombre tranquilo y carismático que se hace querer, un escritor que devuelve su dignidad a los humillados de todas las latitudes.

Todo el mundo acogió con elogios la concesión en octubre del Nobel de 2008 a este nómada literario, con excepción de algunas voces aisladas, como la del ensayista italiano Pietro Citati que lo encuentra “mediocre”. En general se aplaudió su denuncia del materialismo contemporáneo, su fascinación por los paraísos perdidos y su defensa de las civilizaciones amenazadas. Incluso la patronal francesa recibió la noticia con una “inmensa alegría”. El galardonado reaccionó sin triunfalismo ni falsa modestia: “Los escritores son frágiles. Todo lo que les suba la moral es bueno”.

Le Clézio es un gran viajero contemplativo, el antiaventurero por excelencia, más contestatario de lo que se cree: “No soy una persona tranquila”, suele decir. En Francia, se considera una gloria nacional desde su sensacional estreno en la literatura con El atestado, un texto en la línea de El extranjero de Albert Camus, que le reportó en 1963 un importante premio, el Renaudot. Tenía 23 años y todas las estudiantes de Letras del país estaban enamoradas de este joven tímido y rubio, de rasgos puros, que ya parecía estar al margen del mundo moderno y estresado que lo alababa.

Su nivel de popularidad nunca ha sido desmentido. Seguramente se explica porque la mayoría de sus libros son accesibles para el gran público y sin embargo exigentes, dos virtudes que raramente se aúnan. Al no pertenecer a ninguna corriente literaria, ha rubricado -esencialmente en Gallimard, su editor de siempre- algunos textos medianos, a veces llenos de buenos sentimientos, y varias grandes novelas: en total, unas 50 obras de ficción, ensayos, relatos, cuentos, biografías (como Diego y Frida), libros para jóvenes, libros de gran formato, así como innumerables artículos y prólogos (como el de una guía de viaje dedicada a México).
Gran lector del Quijote y del Lazarillo de Tormes, pero también de libros de Juan Rulfo, Jerome David Salinger o Dereck Walcott (Nobel 1992), Le Clézio escribe de manera sensual, musical y ágil. Su estilo puede parecer sencillo. Sin embargo, según el secretario perpetuo de la Academia Sueca, Horace Engdahl, “es muy difícil de traducir: su estilo puede parecer enfático cuando en francés no lo es”. Aunque sigue estando poco traducido en Estados Unidos, donde se le acusa de un poscolonialismo ingenuo, su obra se lee mucho en Asia y en Europa.

Desde siempre, este ecologista adelantado a su tiempo recorre la Tierra en todos los sentidos: el océano Índico, Francia, Reino Unido, Tailandia, Panamá (empleado por el Instituto de América Latina, vivió cuatro años entre los indios emberá), Estados Unidos (enseña literatura francesa desde 1977 en la Universidad de Alburquerque, en Nuevo México), Nigeria, Uzbekistán, Corea del Sur (en 2007, impartió un semestre de un curso de poesía y pintura en la Universidad de Seúl), etcétera. “No se pueden poner barreras al mestizaje”, considera este apolítico criticado en algunos corros de derechas por su inmigracionismo. “Viajar para él es una segunda naturaleza. No se da cuenta de que viaja. No hay exotismo en sus libros”, decía en 1998 su amigo el poeta Jean Grosjean.

“Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias”: esta frase, procedente de su novela Révolutions, define a la perfección a este escritor trotamundos que tiene doble nacionalidad, francesa y mauriciana. Porque en su nacimiento está el germen de su obra: nació en Niza (sureste), en 1940, en el seno de una familia que emigró a isla Mauricio (en el océano Índico) en el siglo XVIII. Su padre era un inglés, médico militar en la sabana de África, y su madre una francesa de Bretaña (oeste).

Dos de las novelas que acaban de traducirse al español exploran esta vena familiar. Onitsha (1991) narra el viaje iniciático de un chiquillo para descubrir a su padre y África: él mismo realiza este viaje a los ocho años. Este libro, igual que La cuarentena (1995), una novela de aventuras marítimas, tuvo muy buena acogida de crítica y público. Le Clézio relata la permanencia forzosa de su abuelo materno en un trozo de tierra volcánica, al norte de Mauricio, a causa de una epidemia de viruela. Una novela polifónica con un magnífico ritmo poético para llamar la atención sobre la absurdidad de las fronteras.

En 1975, este hombre de belleza altiva, con aspecto de guardabosques solitario, se casó con Jemia, originaria del Sáhara Occidental. Ella le hace descubrir Marruecos. Las otras dos novelas traducidas actualmente al español reflejan este encuentro. Desierto (1981), que muchos críticos consideran su mejor obra de ficción, narra el destino poco común de una niña del sur de Marruecos que acaba convirtiéndose en modelo de portada en Francia, pero que nunca olvida sus orígenes y prefiere volver para dar a luz cerca de su higuera, en Marruecos. El pez dorado (1997), cuento cruel y alegoría humanista, hace pensar en Desierto. Una joven, castigada de niña por el Sáhara Occidental, llega, a través de Melilla y de España, a Europa y a América para conseguir una vida mejor. Tiene que luchar, sin perder su buen humor, contra el deseo brutal de hombres (y también de mujeres) que quieren atraparla en sus redes.

El otoño de 2008 ha sido un periodo de suerte para Le Clézio que ha podido enorgullecerse de un enésimo éxito en Francia: su última novela, Ritournelle de la faim [Cantinela del hambre]
en la cual sigue los pasos de su madre en el París de los años treinta, encabezaba las ventas antes de que el escritor obtuviera el Nobel.

Le Clézio, ni filósofo ni técnico de la lengua sino “hacedor de parábolas”, en esta época de crisis financiera y económica, aprovecha el entusiasmo mediático que provoca su prestigioso galardón para repetir con su proverbial pudor: “Sigan leyendo novelas” porque es un “maravilloso medio para cuestionar el mundo actual. Si hay que transmitir algún mensaje, es el de que hace falta hacerse preguntas”. Es poco y es mucho.

Autor: Claude Casterán
Fuente: El País

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Le Clézio recibió el Nobel de Literatura

Posted in General with tags , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El escritor Jean-Marie Le Clézio se convirtió hoy en el decimocuarto francés en recibir el Premio Nobel de Literatura. El rey Carlos Gustavo de Suecia distinguió al autor de El africano, La cuarentena y El atestado, junto a los ganadores en las categorías científicas, en la Sala de Conciertos de Estocolmo.

La Academia Sueca argumentó su decisión en favor de Le Clézio por ser “el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada”.

En su discurso previo a la ceremonia, dado a conocer el domingo, Le Clézio dijo que no cree en la posibilidad de que se puedan lograr cambios en la sociedad mediante la literatura, pero que ésta es imprescindible para velar por la lengua y la supervivencia cultural del hombre.

Durante su discurso de recepción del Nobel de Literatura que pronunció el sábado en la capital sueca rindió homenaje al escritor mexicano Juan Rulfo y recordó las selvas tropicales de Panamá, donde vivió largos periodos hace 30 años.

El escritor francés de 68 años dedicó el galardón a Elvira, prodigiosa contadora de cuentos en la selva de los amerindios, antes de rendir homenaje a autores literarios del mundo entero, como Rulfo, el nigeriano Chinua Áchebe, el mauritano Malcom de Chazal o el poeta británico Wilfrid Owen.

Fuente: Jornada

Abordará especialista por qué Le Clezio fue nombrado Nobel Literatura

Posted in General with tags , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Hervé-Pierre Lambert ofrecerá una conferencia magistral al respecto. El evento se efectuará en el Aula Magna José Vasconcelos del Cenart.

La elección de Jean-Marie Gustave Le Clezio como Premio Nobel de Literatura 2008, en el marco una reciente historia de confrontación entre Estados Unidos, Europa y Francia, por la vigencia y supremacía de sus respectivas culturas, serán abordadas por Hervé-Pierre Lambert, quien ofrecerá una conferencia magistral este miércoles.

Bajo el título, “Jean-Marie Le Clezio. ¿Por qué el Nobel?”, la conferencia tendrá lugar en el Aula Magna José Vasconcelos, del Centro Nacional de las Artes, (Cenart), como parte de su Programa de Extensión Académica 2008.

En ella, su coterráneo Lambert hablará de como la elección de Le Clezio como Nobel por parte de la Academia Sueca el pasado 9 de octubre, no está exenta de tintes políticos, como ocurre habitualmente con este máximo galardón, señaló un comunicado del Cenart.

Le Clezio es el décimo cuarto escritor francés a quien se otorga el Premio Nobel de Literatura y el primero en obtenerlo en 23 años, desde que Claude Simon lo recibió en 1983.

A decir de Lambert, el autor de libros como “Diego y Frida”, “El pez dorado” y “El africano”, entre otros, se define así mismo como un escritor en idioma francés y no como un escritor francés, lo cual se explica por sus orígenes plurales y una vida “un poco como novela de aventuras”.

Asimismo, el especialista destacó que la autobiografía y los orígenes familiares de Le Clezio están continuamente presentes como parte importante de su obra.

Subrayó como una de sus características “un sentimiento de extrañeza, de no pertenencia”, alimentado por una vida de viajero constante, entre cuyos destinos se cuenta México.

Una sentencia de una de sus novelas, “Revoluciones”, se puede aplicar perfectamente al propio Le Clezio, aseguró el especialista: “estar a la vez aquí y en otra parte, pertenecer a varias historias”.

Lambert es miembro del Centro de Investigación en Literatura Comparada de París X, Nanterre. Fue director del Instituto Francés de América Latina (IFAL) en México, donde organizó un homenaje a Roger Caillois, en presencia de Octavio Paz, Nobel de Literatura 1990.

También en México fue profesor de la Universidad de las Américas, del Instituto Tecnológico Autónomo de México, y en el Centro Nacional de las Artes, entre 1998 y 2001. Vivió además en India, Japón y en el Caribe.

En relación con México, ha publicado artículos sobre Paz, particularmente sobre el pensamiento utópico, así como sobre la cultura y el arte en este país.

Fuente: Milenio

Le Clezio y el Nobel de Literatura

Posted in General with tags , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Una de las decisiones más esperadas, incluso por aquellos que no confían mucho en el sistema de premios literarios, ya tiene a un ganador. La Academia Sueca calificó al novelista francés Jean Marie Gustave Le Clezio como “el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante” y le otorgó el Premio Nobel de Literatura 2008.

La distinción le llega a un hombre prolífico quien a sus 68 años continúa escribiendo y cada dos años entrega una nueva novela, aunque en su etapa de juventud su producción creativa era mayor, por lo que ya acumula más de 50 libros publicados entre novelas, ensayos, relatos breves, traducciones, libros de fotos y artículos, varios de ellos relacionados con las culturas latinoamericanas, en especial la mexicana.

Quizás nadie pudo imaginar que el niño de siete años que escribía constantemente en el barco que transportaba a su familia hacia la isla Mauricio, en el Océano Pacífico, sería un novelista famoso en menos de dos décadas. Su primer libro, “El proceso verbal”, salió en 1963 y llamó tanto la atención del público que recibió el prestigioso premio Renaudot, el más importante de las letras francesas.

Le Clezió se doctoró en Letras por la Universidad de Niza, Francia, y en la década de los sesenta comenzó el “descubrimiento” de Latinoamérica. Sus viajes por Panamá y México lo pusieron en contacto con las culturas indígenas que ocuparían, a partir de ese momento, un lugar preponderante en las entregas literarias.

Sobre los años por Centroamérica, Le Clezio explicó que “fue una experiencia que cambió mi vida, mis ideas sobre la vida, el arte, la manera de estar con los demás, de caminar, comer, dormir, amar, incluso soñar”.

Otros los libros destacados de Le Clezio son: “Terra amata”, “Urania”, “Estrella errante”, “La guerra”, “Onitsha”, “La conquista divina de Michoacán”, “Viaje a Rodrigues”, “Diego y Frida: una gran historia de amor en tiempos de la Revolución”, “Desierto”—premio de la Academia francesa—y en 2008 apareció “Ritournelle de la faim”.

Después de conocer la noticia, el presidente francés Nicolas Sarkozy expresó “su enorme orgullo” por el Premio y dijo que Le Clézio “es ciudadano del mundo, hijo de todos los continentes y de todas las culturas. Gran viajero, encarna el esplendor de Francia, de su cultura y de sus valores en el mundo globalizado”.

EL NOBEL, SUS DECISIONES Y LATINOAMÉRICA

Alfredo Nobel quedó en la historia como el inventor de la dinamita; pero quiso dejar un legado más profundo y por eso dictaminó que su fortuna—que se ha incrementado con el paso del tiempo porque sus herederos la han invertido— terminara en las manos de aquellas personas con aportes sobresalientes al desarrollo de la humanidad.

El proceso de selección de los candidatos al Nobel es largo y complicado. En esa labor trabajan muchísimas personas que manejan un alto presupuesto de cinco millones de dólares. Los comités de cada una de las modalidades envían cartas a los principales científicos y profesores universitarios solicitándoles su opinión sobre los posibles pretendientes al Premio. Luego, un grupo de expertos valoran las propuestas, reducen el número de candidatos y envían la pequeña lista a las instituciones que ofrecen los premios. Allí se realiza la votación final.

Cinco escritores latinoamericanos han obtenido el premio más importante de las letras en sus más de 100 años de historia. El primero de ellos fue una ilustre poetisa: la chilena Gabriela Mistral, en 1945. Años más tarde, en 1967, el Nobel recayó en otro escritor inolvidable, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias. Cuatro años después la Academia Sueca reconoció una de las obras poéticas más sobresalientes: la de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, el gran Pablo Neruda.

En 1982 el Nobel fue para el colombiano Gabriel García Márquez, un eterno joven creador, a pesar del paso del tiempo. Algunos críticos han declarado que solo con la monumental novela “Cien años de soledad” hubiera sido suficiente para merecer el premio, aunque este criterio olvida otros libros del “Gabo” que si bien no recibieron los mismos elogios que “Cien…”, son material de estudio en muchas universidades de todo el mundo, no solo por las innovaciones en las técnicas literarias, sino también por la riqueza de imágenes y la recreación de la realidad de un continente donde el “realismo mágico” es una constante.

El último latinoamericano en recibir el Nobel fue el mexicano Octavio Paz, en 1990. Siempre se le criticará a la Academia la ausencia en su lista del inmenso Jorge Luis Borges, un olvido imperdonable.

ENTRE MILLONES DE DÓLARES, UN DISCURSO

Diez millones de coronas, al cambio actual equivalente a 1,4 millones de dólares. Ese el premio metálico que reciben cada uno de los ganadores del Nobel en sus diversas modalidades: Física, Medicina, Química, Economía, Literatura y el de la Paz. El próximo 10 de diciembre, fecha en la que se conmemora la muerte de Alfred Nobel, todos los ganadores de este año, además de recoger la medalla, el diploma y el cheque con la elevada cifra de dinero, pronunciarán en Estocolmo sus esperados discursos de aceptación.

Algunas de estas piezas oratorias quedan para la posteridad; otras son intrascendentes. Le Clezio ya adelantó que su presentación estará dedicada al apoyo que necesitan los más jóvenes escritores para publicar en un mercado que cada vez está más centrado en las ganancias, por encima de los valores literarios. Parece un tema de mucha actualidad, aunque tal vez no encuentre todos los oídos receptivos.

Autor: Miguel Ernesto Gómez Masjuán
Fuente: Cuba Hora

Le Clézio recibió el Premio Nobel de Literatura

Posted in General with tags , on Desembre 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El rey Carlos Gustavo distinguió al autor de “El africano”, “La cuarentena” y “El atestado”, entre otras obras, junto a los ganadores en las categorías científicas en la Sala de Conciertos de Estocolmo. La Academia Sueca, como jurado, argumentó su decisión a favor del francés por ser “el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada”.

El escritor Jean-Marie Le Clézio se convirtió hoy en el décimo cuarto francés en recibir el Premio Nobel de Literatura.

El rey Carlos Gustavo de Suecia distinguió al autor de “El africano”, “La cuarentena” y “El atestado”, entre otras obras, junto a los ganadores en las categorías científicas en la Sala de
Conciertos de Estocolmo.

La Academia Sueca, como jurado, argumentó su decisión a favor de Le Clézio por ser “el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada”.

Le Clézio dijo en su discurso previo a la ceremonia, dado a conocer el domingo, que no cree en la posibilidad de que se puedan lograr cambios en la sociedad a través de la literatura, pero que ésta es imprescindible para velar por la lengua y la supervivencia cultural del hombre.

Antes de Le Clézio, el último francés de nacimiento distinguido con el premio literario más importante del mundo fue Claude Simon en1985.

Gao Xingjian, distinguido en 2000, es oriundo de China pero se trasladó a Francia y recibió allí la ciudadanía francesa aunque sigue escribiendo en su lengua natal.

En 1964, Jean-Paul Sartre rechazó el premio, pero la Academia Sueca lo considera de todas maneras un galardonado. El primer Nobel de Literatura de la historia también fue para un francés, Sully Prudhomme, en 1901.

Fuente: La Razón

Nómada a favor del mestizaje

Posted in General with tags on Desembre 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Soy un cuentista más que otra cosa”, ha dicho Jean-Marie Gustave Le Clézio, el Premio Nobel de Literatura 2008, galardón que hoy recibirá; pero también es un nómada literario y un viajero contemplativo. En los años 70 llegó a México para estudiar su cultura; a eso se debe que en su discurso de recepción del galardón hablará de México, Octavio Paz y Juan Rulfo.

Ese joven que obtuvo el Premio Renaudot por su novela El atestado y que a los 23 años era un joven tímido y rubio, de rasgos puros, es considerado en la actualidad “el escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada”.

Nacido el 13 de abril de 1940 en Niza, Francia, el escritor y traductor que es autor de más de 50 libros, es hijo de padre británico y madre francesa, provenientes de una familia bretona emigrada a Isla Mauricio en el siglo XVIII.

En Francia, es considerado una gloria nacional, él asegura no escribir “con la intención de demostrar algo o atacar algo o defender algo”.

En sus obras ha denunciado el materialismo contemporáneo, ha retratado los paraísos perdidos y ha defendido las civilizaciones amenazadas. Al enterarse del Nobel sólo dijo: “Los escritores son frágiles. Todo lo que les suba la moral es bueno”.

Le Clézio es ante todo un viajero incansable y aunque también pasa largas temporadas en su casa de Albuquerque, Nuevo México, es un trotador del mundo. Su defensa de la ecología lo ha llevado a recorrer el planeta, desde Francia, Reino Unido, Tailandia, Panamá, hasta Estados Unidos —donde enseña literatura francesa—, Nigeria, Uzbekistán, Corea del Sur y México, con la idea de que “no se pueden poner barreras al mestizaje”.

Su obra, escribe con gran sensualidad y un estilo musical y ágil, se lee mucho en Asia y en Europa; en algunos países hay gente que crítica su inmigracionismo. Jean-Marie Gustave Le Clézio —el hombre de doble nacionalidad, francesa y mauriciana— ha dicho en uno de sus libros que prefiere “ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias”. Es considerado uno de los maestros de la literatura francófona contemporánea, con amplio conocimiento de las culturas prehispánicas mexicanas, que produjeron libros como Relation de Michoacán (1980), Diego et Frida (2002) y El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido.

Autor: Yanet Aguilar Sosa
Fuente: El Universal

Le Clézio, un Nobel en defensa de los más desfavorecidos

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El premio Nobel de Literatura 2008, el francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, destacó hoy la influencia de América Latina en su obra y, en especial, de lo que supuso la desaparición de las culturas indígenas, hecho que calificó como “uno de los grandes dramas de la historia de la humanidad”.
Le Clézio, en una rueda de prensa que forma parte de los actos previos a la entrega del Nobel, el próximo día 10, afirmó rotundo: “América Latina ha contado mucho en mi vida, desde que descubrí a los 25 años las grandes crónicas españolas sobre la conquista de México”. “Los españoles llegan a México en el siglo XVI, están ante una sociedad perfecta que funciona de forma absolutamente ejemplar, que tiene una filosofía, una literatura, una moral muy, muy fuerte y esa sociedad es abolida en el espacio de menos de cien años. Desaparece con un tercio de la población”.
Un hecho histórico que el escritor calificó de “encuentro fallido” y un descubrimiento que le llevó a darse cuenta de que “una parte de la historia del mundo había sido destruida”. Y que le hizo pensar en “todo lo que ha faltado en la historia del mundo, en la historia literaria, filosófica. América Latina no es el reclamo de la latinidad, es la parte incompleta de la historia mundial“.


Más de cuarenta años de carrera

Un problema histórico que preocupa a este escritor, de 68 años, nacido en Francia pero que se considera “mauriciano” y que a lo largo de sus más de cuarenta años de carrera ha denunciado un sinfín de problemas sociales aunque, reconoció, hasta ahora con poca repercusión.

Por eso, expresó su confianza en que esta situación va a cambiar con el Nobel, premio que comparó con un micrófono, “por el que hablamos y nos escuchan”. Y se mostró optimista por la oportunidad que espera tener de “ser escuchado ahora en ese contexto de la interculturalidad”, uno de los rasgos destacados por el jurado del Nobel.

Un jurado que ha calificado a Le Clézio de “escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante”. Definición con la que se mostró de acuerdo el autor de “El atestado” (1964), “Desierto” (1980), “Cuarentena” (1995) o “El africano” (2004) y considerado por sus compatriotas como el más grande escritor francés vivo.

Su intención, asegura, es favorecer la interculturalidad, “el hecho de que las culturas se comuniquen entre sí, de que no haya una cultura dominante”. Y al mismo tiempo impulsar la cohesión literaria porque Le Clézio considera que cualquier habitante del planeta puede entender lo que escriba alguien totalmente opuesto.

Denuncia social“No hay que ser indio para entender a Tagore, no hay que haber nacido en Argelia para leer a Camus. Eso es lo que me gusta de la literatura, que va más allá”, agregó. Todo ello a pesar de que reconocer no tener un objetivo definido a la hora de escribir. “No escribo con propósitos, con el objetivo de demostrar algo o de atacar algo, simplemente necesito contar algo, soy más un contador de historias, es cuestión de momentos. Escribo para ser capaz de llevar una historia hasta el final y espero que alguien la lea”.

Algo difícil de entender teniendo en cuenta las continuas denuncias sociales de sus libros, sus profundas reflexiones filosóficas y su defensa a ultranza de los más desfavorecidos. Obras que además han ido adaptándose a la evolución del mundo, que han pasado de mostrar una colorista África, como la visión de un Le Clézio que llegó a Nigeria con 8 años desde la Europa de la postguerra, a reflejar “el desmoronamiento” actual, con países más pobres que antes, como es el caso de los africanos o de los latinoamericanos.
Un mundo lleno de contradicciones que recoge en su última obra, “Ritournelle de la faim” (2008), en la que el miedo al hambre y a las guerras vuelve a ser una figura repetida. “Pertenecer a un país -Mauricio- que nunca ha luchado con nadie te da otra visión del mundo”, reconoce.

Le Clézio, modesto y accesible, aseguró no esperarse “para nada” el Nobel y se mostró amable con la prensa, pero reconoció que aguanta esta exposición pública “porque son sólo una docena de días en mi vida”.

Fuente: ABC