Arxivar per Jules Verne

‘Viaje al centro de la tierra’. Verne, según Hollywood

Posted in General with tags , , , on Setembre 6, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Ya se sabe que escasean las ideas en la meca del cine. Entre remakes y adaptaciones al kilo, toca poner al día historias de antaño, clásicos como ‘Viaje al centro de la tierra’, título mítico al cual se le da un giro contemporáneo en una versión que se anuncia como la primera película de acción con actores reales que ha sido filmada en formato 3D digital. Algo hay que hacer para llevar al personal al cine, y exprimir las nuevas tecnologías se antoja un excelente reclamo. La novela de Julio Verne es el punto de partida del debut como director de Eric Brevig, veterano de los efectos audiovisuales y ganador de un Oscar de la Academia, presente en cintas como ‘Desafío total’ o ‘Pearl Harbor’.
Brendan Fraser, del que aún colea en nuestra cartelera la soporífera tercera parte de ‘La Momia’, protagoniza este renovado ‘Viaje al centro de la tierra’, encarnando a un visionario científico que queda atrapado, junto a su sobrino Sean (Hutcherson) y una bella guía por nombre Hannah (Briem), durante una expedición científica en Islandia. Sólo tienen una opción para salir de su encierro: adentrarse en las entrañas de la Tierra.
El trío de exploradores comienza así un periplo sorprendente, en el cual se cruzarán con criaturas imposibles en mundos increíbles. «Tomar la conocida novela de Julio Verne y trasladarla a una historia actual, con nuevos personajes, y utilizando la más moderna tecnología, fue una oportunidad única y excepcional», comenta el director. «Mi objetivo con esta película fue capturar el espíritu de aventura, de descubrimiento, y el sentimiento de que todo es posible». Una historia atemporal, rendida al espectáculo, que visita nuestras pantallas revisitada por obra y gracia de los FX. Los cambios respecto al material original le dolerán a más de un espectador.

Autor: Borja Crespo
Fuente: Ideal

Brendan Fraser le quita poesía a Verne, y un "remake" innecesario

Posted in General with tags , , , on Setembre 6, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Julio Verne es uno de los clásicos de la aventura: sus novelas han dado lugar a docenas de películas, algunas cubiertas de Oscars, como La vuelta al mundo en ochenta días, de Michael Anderson. El cine contemporáneo tenía un tanto olvidado al gran autor francés, y por eso esta nueva adaptación –en la estela de La Momia– nos devuelve el esplendor de un escritor visionario y brillante que simboliza como pocos la sensación, el riesgo y la fascinación de la aventura. Viaje al centro de la Tierra (título original en francés: Voyage au centre de la Terre) es una novela de Julio Verne publicada en 1864, la más imaginativa y la menos científica de sus obras, que trata de la expedición de un profesor de mineralogía, su sobrino y un guía al interior de la Tierra. La novela se ha llevado varias veces al cine. La versión más famosa es la de 1959, dirigida por Henry Levin y protagonizada por Pat Boone, James Mason, Diane Baker, Arlene Dahl y Thayer David. También posee interés la firmada por el especialista español Juan Piquer Simón en 1978, con Kenneth Moore al frente del reparto. El argumento es de sobra conocido: durante una expedición científica a Islandia, el visionario científico Trevor Anderson, su sobrino Sean y su bella guía, Hannah, quedan inesperadamente atrapados en una cueva. Estaban investigando la teoría extraña del hermano de Trevor, que creía en la existencia de un mundo subterráneo en las profundidades. El grupo tiene ahora como única salvación adentrarse más y más en el centro de la Tierra. De este modo viajan a través de mundos jamás vistos: los tres exploradores se encuentran cara a cara con criaturas irreales e imaginarias, entre ellas plantas que comen hombres, una piraña voladora gigante, pájaros que brillan y dinosaurios aterradores. Pero los protagonistas han de encontrar el camino de vuelta, lo que no resultará precisamente fácil. Eric Brevig es el director de esta nueva adaptación, que cuenta en el reparto con Brendan Fraser (la estrella de La Momia), Josh Hutcherson, Anita Briem, Giancarlo Caltabiano y Garth Gilker. El nuevo Viaje al centro de la Tierra utiliza las técnicas del 3-D (relieve en tecnología digital de última generación) para hacer participar al espectador en la vorágine de los efectos especiales, de los mundos maravillosos que se ocultan y que de repente aparecen ante los asombrados ojos de los protagonistas. Las secuencias de los dinosaurios son espectaculares y el ritmo no decae: al contrario se hace cada vez más frenético. Pero si no se contempla en una pantalla adecuada, los efectos de relieve pierden su magia, y la sucesión de golpes continuos en ocasiones desdibuja el encanto de los personajes originales trazados por Verne, los mismos que adornaban las dos versiones citadas antes, la de Henry Levin y la de Juan Piquer Simón. Por otra parte Brendan Fraser se esfuerza en la composición de su personaje, pero después de verle en todas las entregas de La Momia, a veces da la impresión de estar en una secuela de la serie, no en la piel de un científico creado por Julio Verne. Es el arquetipo del moderno cine de aventuras: acción y espectáculo, pero a menudo una cierta frialdad que termina perjudicando el producto final. Esa prodigiosa sensación de vértigo cinematográfico que Raoul Walsh, Howard Hawks, Cecil B. De Mille o Henry Hathaway imprimían a sus películas parece hoy irremisiblemente perdida.

Autor: Fernando Alonso Barahona
Fuente: El Semanal Digital

Julio Verne en un sesgo circense

Posted in General with tags , , , on Mai 20, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Roberto Carnaghi y Paula Robles estrenan ‘La vuelta al mundo’

Es una versión de Gerardo Hochman, inspirada en la famosa novela de aventuras. Incluye acróbatas, magia, danza y teatro. El autor aparece entre los personajes y le otorga un condimento extra a la pieza que se conocerá mañana.

Lejos de “La jaula de las locas” que hizo el año pasado, Roberto Carnaghi disfruta de este nuevo papel que le tocó en suerte. En “La vuelta al mundo” basada en la obra de Julio Verne, Carnaghi precisamente hará del autor, en esta versión que firma y dirige Gerardo Hochman. Mientras que Paula Robles, que se sumó poco después a la charla, hará de Aouda, la heroína que sufre arriesgadas aventuras y baila como una odalisca danza hindú, porque así lo requiere esta puesta en escena, que aspira a atraer a chicos y padres, con su estética circense y los conocidos personajes de la novela, como Phileas Fogg, Passepartout, Hetzel y Fix, entre otros.

RASTROS DE “LA JAULA…”

Un muy sonriente Roberto Carnaghi recibe a La Prensa, en el camarín del Metropolitan y dice que esta vez ya no usará tacos, como en “La jaula…”, mientras se apura a explicar que esa obra le dejó grandes gratificaciones. “”Pero mis rodillas sufrieron el embate de los tacos y recién ahora me estoy recuperando””. ¿Por qué? le preguntamos. “”Ocurre que las dos funciones diarias que hacíamos en Mar del Plata me mataron. El problema es que terminábamos tarde y yo no salía a caminar””, dice con enrgía el actor.Carnaghi dice que “La vuelta al mundo en 80 días” también formó parte de sus lecturas de la adolescencia. “”Fíjese que encontré en ese libro una posibilidad de recorrer geografías e internarme en la aventura. En mi época no existía la televisión y la radio no alcanzaba, para eso estaban los libros””.A continuación Carnaghi dice que Gerardo Hochman, el director, les regaló a él y a Paula Robles una biografía muy interesante de Verne, hecha en base a cartas. “”Ahí descubrís que para él era más importante el escribir que la familia. El padre de Verne quería fuera abogado, pero él se inclinó por la literatura. A la vez le interesaba la geografía y el mundo de la ciencia””.””Por eso puedo redondear lo que te digo, aclarando que mi Julio Verne va a ser como como el título de aquel filme “un Verne apasionado” “”.

ARGUMENTO INFINITO

Mientras un asistente entra al camarín y comenta que “”Paula (Robles) ya está por llegar””, Carnaghi continúa con su relato mueve las manos y hace algunos gestos. “”En esta adaptación aparece la relación entre Verne y su editor Hetzel, que por supuesto no están en la novela. A través de ellos puede verse que Hetzel era un hombre que sentía una gran admiración por Verne””. “”Lo que va a ver el público es que Hetzel depositaba en Verne parte de su futuro. Le cuento que “La vuelta al mundo en 80 días” primero apareció en formato de folletín semanal en un diario y después se hizo libro. Lo que Hetzel descubre es que con esa novela llega a niños, hombres y mujeres y esa búsqueda de lo popular le hacía perder el sueño. Por supuesto que Verne era un cómplice ideal de esta “travesura” literaria””, agrega un sonriente Carnaghi. Paula Robles que llega sonriente y pide disculpas por la demora, se suma a la charla y confiesa que ella también leía novelas de aventuras. “”Ahora le relato cuentos inventados por mí, a mi hija Juana. Francisco que es un poco más grande y tiene literatura en la escuela, tiene un interés particular por los libros””, define la mujer de Marcelo Tinelli, que además de haberse formado en danzas clásicas y contemporáneas y técnicas circenses, estudio teatro con Ricardo Bartis y Raúl Serrano. “”El arte es algo integral, hoy no se puede concebir a un actor que actúe solamente””. Paula Robles tendrá un gran lucimiento en el espectáculo “”bailo una hermosa danza china, otra hindú y cuando estoy a punto de ser sacrificada me rescatan. Soy la heroína de esta historia””, destaca sonriente y abraza cálidamente a Carnaghi, al que admira. En relación a la televisión la actriz dice que el nivel de exposición es otro. “”La televisión tiene un ritmo más vertiginoso. Acá es distinto existe otra profundidad””, subraya Paula Robles.

Autor: Juan Carlos Fontana
Fuente: La Prensa

¿Gran aventura familiar o chorrada 3D?

Posted in General with tags , , on Mai 14, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Veo esta nueva adaptación del relato de Julio Verne y no puedo sino tener serias dudas sobre qué me encontraré si la veo en el cine. El trailer debo decir que no tiene mal aspecto, parece que será una película trepidante, de esas para ver con críos en el cine. Pero claro, recuerdo lo que pusimos hace cosa de dos meses, a raíz de una opinión en JoBlo de la peli, y me hecho a temblar.
Nadie pide rigurosidad científica a una peli de este tipo porque sería una estupidez, pero como ya decían en JoBlo, hay cosas que uno no se traga ni el contexto de más pura fantasía (como poder hablar por el movil desde el centro de la tierra). El hecho de que la peli haya sido hecha y pensada para explotar el nuevo visionado 3D seguramente garantice muchos efectos y sustos en base a la perspectiva y cosas así, pero me vienen a la cabeza cosas como Perdidos en el Espacio, pelis que podrían haber sido mucho mejores si no fuesen tan tontas, blandas y… coño, que había un mono con ventosas en las manos.
Además está Brendan Fraser, que por cada buena peli que hace (Dioses y Monstruos, El Americano Impasible, la primera La Momia), se casca 20 castañas de las gordas y no sé qué me da que esta peli no apunta mucho mejor. Habrá que esperar a verla en cines

Autor: Javier Ruiz de Arcaute
Fuente: Las Horas Perdidas

Homenaje: el visionario escritor Julio Verne

Posted in General with tags on Abril 22, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

(Jules Verne; Nantes, 1828 – Amiens, 1905)

Escritor francés, considerado el fundador de la moderna literatura de ciencia ficción. Predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales.

Nace en la isla Feydeau en Nantes, a orillas del río Loira. Era el menor de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por el abogado Pierre Verne y Sophie Allotte de la Fuye, hija de militares.

En 1836 ingresó con su hermano Paul en el seminario Saint-Donatien. Más tarde estudió filosofía y retórica en el liceo de Nantes y viajó a París, cumpliendo los deseos de su padre, para seguir la carrera de leyes. Estaba interesado en la poesía y en la ciencia y leía y coleccionaba artículos científicos, demostrando una curiosidad casi enfermiza que le duraría toda la vida. En 1846 egresa del Liceo Real de Nantes con un alto promedio; probablemente gana un premio de geografía. Comienza a escribir prosa.

Sus inicios literarios fueron difíciles, sus piezas de teatro no tuvieron una divulgación importante, y recurrió a la docencia para sobrevivir. En 1847 comienza sus estudios de derecho en París. Su prima Caroline, de quien ha estado perdidamente enamorado, se compromete. Escribe una obra de teatro: Alejandro VI. En 1848 comenzó a escribir algunos sonetos y textos de teatro, y dos años más tarde aprobó su tesis doctoral de derecho y optó por la carrera de letras. En 1848 es introducido por su tío Châteaubourg en los círculos literarios, donde conoce a los Dumas, padre e hijo; el primero tendrá gran influencia personal y literaria en Verne. En 1849 se recibe de abogado y su padre le permite permanecer en París. Sigue escribiendo teatro. Su padre quiso que se dedicara a su carrera de abogacía, pero él no estaba por la labor y su padre, enfadado con él, dejó de financiarle. Además todos sus ahorros los gastó en libros y pasó largas horas en las bibliotecas de París.

En 1850 escribe una comedia ligera, Las pajas rotas que logra estrenar en París gracias a Dumas, con modesto éxito. Al año siguiente publica en la revista ilustrada El museo de las Familias dos relatos: Martín Paz (una fantasía inspirada en las pinturas del artista peruano Ignacio Merino) y Los primeros navíos mexicanos (un cuento histórico inspirado por el Viaje al equinoccio americano, del naturalista y explorador alemán Alexander von Humboldt) y varias obritas teatrales, libretos para operetas de moda y novelas cortas. Durante esta época es secretario del Teatro Nacional de París, recomendado por Dumas.

El poco dinero que puede reunir lo invierte en un piano.

Desde 1852 hasta 1854 trabajó como secretario de E. Seveste, en el Théâtre Lyrique, y publicó algunos relatos en Le musée des familles, como Martín Paz (1852). En 1857 —traicionando la causa de su misógino grupo de amigos Los once sin mujer— se casa con Honorine de Viane, viuda de Morel y madre de dos hijas. También desoyó los consejos de sus padres que le recomendaban otra mujer con mejor dote. Le pide 50.000 francos a su padre para invertir en Bolsa; después de una gran discusión su padre accede y Julio hace una pequeña fortuna poco después. Pronto lo dejará.

En 1857 se convirtió en agente de bolsa y empezó a viajar; visitó Inglaterra, Escocia, Noruega y Escandinavia, y continuó sus escritos.

En 1859 viaja a Escocia con su íntimo amigo Hignard. Su primera obra de ficción científica es también la primera novela que escribió, París en el siglo XX, y una de las pocas que no publicó en vida —se imprimió en 1994—; Pierre-Jules Hetzel, su editor, rechazó la novela por el pesimismo que encerraba, pues presagiaba una sociedad en que la gente vive obsesionada con el dinero y con los faxes, pero se interesó por sus textos y le publicó Cinco semanas en globo (1862), obra que lo lanzó al éxito y lo estimuló a proseguir con la temática de la novela de aventuras y fantasía.

En 1863 traba amistad con el aventurero, periodista y fotógrafo Felix Tournachon. Con él investiga los adelantos que se les podría hacer a estos aparatos volantes, los que describe en Cinco semanas en globo. Nadar lo recomienda a Hetzel, dueño del Magazine de ilustración y recreo, quien le publica la primera entrega del folletín. Debido al éxito de esta obra el dueño de la revista le ofrece un contrato por veinte años a veinte mil francos anuales (una pequeña fortuna para esa época). En 1863, a raíz del éxito de su tercera novela, viaja a Estados Unidos en un ciclo de conferencias con su hermano Paul Verne. Dos años después publica la historia de un viaje a la Luna en dos partes: De la Tierra a la Luna y Alrededor de la Luna. Uno de los personajes, el intrépido francés Michel Ardán —anagrama de Nadar— es un vivo retrato de su querido amigo. El otro, Impey Barbicane, está basado en el carácter del presidente estadounidense Abraham Lincoln, asesinado a principios de ese mismo año. El día del estreno de su adaptación al teatro de La vuelta al mundo en ochenta días, Verne experimentó la única experiencia de su vida digna de sus personajes: insistió en revisar personalmente la canastilla que conduciría a Phileas Fogg y a su inseparable Passepartout a grupas de un elefante verdadero. La caída de una parte del escenario asustó al animal, que salió despavorido del teatro con el autor a cuestas, para recorrer el Boulevard des Capuchins hasta que el domador los alcanzó en las Tullerías.

El mismo editor le encargó una colaboración regular para la revista Magazine déducation et de récréation, y en poco tiempo alcanzó una gran celebridad.

Aprovechando sus conocimientos geográficos, adquiridos a través de numerosos viajes por Europa, África y América del Norte, y su entusiasmo por la revolución tecnológica e industrial, se convirtió en un especialista de los relatos de aventura de corte científico. Su dominio de la tensión dramática le permitió combinar extravagantes situaciones y momentos poéticos en una prosa ligera y amena.

Inmediatamente se enfrascó en la redacción de Viaje al centro de la Tierra, para lo cual se aplicó a la geología, la mineralogía y la paleontología. Las detalladas descripciones de animales antediluvianos maravillaron a los expertos, poniendo de manifiesto su extraordinaria intuición científica. Su tercer gran libro fue De la Tierra a la Luna, cuya publicación despertó tal entusiamo por los viajes espaciales que su despacho se inundó de cartas solicitando reservas para el próximo viaje lunar. Con el mismo interés fue recibida La vuelta al mundo en ochenta días, publicada por entregas, cuyo éxito fue tal que se llegaron a cruzar apuestas sobre si Phileas Fogg, “el hombre menos apresurado del mundo”, lograría llegar a la meta en tan breve tiempo.

En el año 1869 aparece publicada en España —antes incluso que en Francia—, posiblemente debido a la amistad entre Hetzel y Guimerá —el traductor español de algunas de sus obras— Veinte mil leguas de viaje submarino (1869) . Es, entre su extensísima producción, uno de los libros que conserva más íntegro su encanto. La peripecia se inicia cuando una fragata americana parte en busca de un monstruo marino de extraordinarias proporciones al que se atribuyen múltiples naufragios. El monstruo aparece, se precipita sobre el barco expedicionario y lo echa a pique, llevándose en su espinazo al naturalista Aronnax, a su fiel criado Conseil y al arponero Ned Land. Resultará ser un enorme submarino, el Nautilus, en el cual los tres hombres pasarán cerca de diez meses hospedados por el enigmático capitán Nemo, artífice del invento. Visitarán los tesoros sumergidos de la Atlántida, lucharán contra caníbales y pulpos gigantes y asistirán a un entierro en un maravilloso cementerio de coral.

Nemo, hostil e iracundo, no tardará en revelarse como un proscrito, un sublevado solitario cuyo manto de misterio esconde una identidad principesca y una pesadumbre tenebrosa. Se ha señalado que Nemo es un trasunto del propio Verne. Ambos viven encerrados, solos e incomprendidos, el primero en su coraza de acero, el segundo en la burbuja de su gabinete, ambos refugiados tras el disimulo y el secreto. Del mismo modo que Verne dejó estupefactos a propios y extraños presentándose a unas elecciones municipales en Amiens por una lista de extrema izquierda, el capitán Nemo, que lucha por la liberación de los pueblos oprimidos, detesta a la convencional y adocenada colectividad que lo persigue y enarbola dos veces el estandarte negro del nihilismo.

Escribió otras obras de gran éxito como Las aventuras del capitán Hatteras (1866), Los hijos del capitán Grant (trilogía, 1868-1870), En torno a la luna (1870), La isla misteriosa (1874), Miguel Strogoff (1876), Un capitán de quince años (1878), Las tribulaciones de un chino en China (1879), El faro del fin del mundo (1881) y Los viajes del capitán Cook (1896), entre muchas otras novelas que superan el medio centenar de títulos.

En 1879 se compró un pequeño yate, el «Saint Michel», con el que recorre el Mediterráneo. A su regreso marcha a residir a la ciudad de Amiens. Durante los dos años siguientes continúa viajando: recorre Irlanda, Escocia y Noruega (1880) Inglaterra, el Mar del Norte y el Báltico (1881). Su hijo Michel fue muy rebelde y fue recluido en un manicomio a petición de Julio. Después de algunos años Michel salió, pero llevó siempre muy mal que su padre hubiera hecho esto con él. De pequeño, Michel también estuvo en un correccional.

Se radicó en Amiens en 1872, y a partir de 1886 se comprometió con las actividades municipales de dicha ciudad. Tres años después fue nombrado representante del consejo municipal, y en 1892 fue condecorado con la Legión de Honor. Sus textos se popularizaron con rapidez y quedaron entre los grandes clásicos de la literatura infantil y juvenil del siglo XX.

El 9 de marzo de 1886, caminando de regreso a su casa, su sobrino Gaston, de 25 años, con quien llevaba una cordial relación, le disparó con un revólver. La primera bala le erró, pero la segunda le hirió en la pierna izquierda, provocándole una cojera de la que no se recuperaría. El incidente fue ocultado por la prensa y Gastón pasó el resto de su vida en un manicomio. Tras las muertes de Hetzel y de su madre en 1887, Julio comenzó a escribir obras más sombrías. En parte esto pudo deberse a cambios en su personalidad, pero un factor importante es el hecho de que el hijo de Hetzel, que continuó la empresa de su padre, no era tan riguroso en las correcciones como lo había sido aquel. Se dice que algunas veces, de tantas horas trabajando para sus obras, tuvo parálisis faciales. En 1888 Verne ingresó en la política y fue elegido concejal de Amiens, donde abogó por una serie de mejoras en la ciudad, labor que desarrolló durante quince años

El 24 de marzo de 1905, enfermo de diabetes desde hacía años, Verne murió en su hogar, sita en el bulevar Longueville 44 (actualmente bulevar Julio Verne). Fue enterrado en el cementerio de La Madeleine, ubicado al noroeste de Amiens, en cuya tumba se representa a Verne emergiendo del sepulcro, obra del escultor Albert Roze. Su hijo Michel supervisó la publicación de sus últimas novelas La invasión del mar y El faro del fin del mundo. La serie Viajes extraordinarios continuó durante un lapso prolongado al mismo ritmo de dos volúmenes al año. Posteriormente se descubrió que Michel había realizado extensos cambios (El secreto de Wilhelm Storitz, Los náufragos del Jonathan) o versiones completamente nuevas de estas historias (El eterno Adán (1910) y La misión Barsac (1919)), cuyas versiones originales no se publicaron sino a fines del siglo XX.

De su obra póstuma destacan El eterno Adán (1910) o La extraordinaria aventura de la misión Barsac (1920), en las que un crítico tan poco convencional como Michel Butor ha querido ver un Verne más profundo y escéptico de lo habitual, que tendía a desconfiar de las consecuencias que podía acarrear para los seres humanos el progreso incesante de la tecnología y de la ciencia.

En 1863, Julio Verne había escrito una novela llamada París en el siglo XX acerca de un joven que vive en un mundo de rascacielos de cristal, trenes de alta velocidad, automóviles de gas, calculadores y una red mundial de comunicaciones, pero que no puede alcanzar la felicidad y se dirige a un trágico fin. Hetzel pensó que el pesimismo de esta novela dañaría la promisoria carrera de Verne y sugirió que esperase veinte años para publicarla. Éste puso el manuscrito en una caja fuerte, donde fue «descubierta» por su biznieto en 1989 y publicada en 1994

Fuente: El deber, Universia

Viaje al mundo de Verne

Posted in General with tags on Març 15, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Se conmemora en Francia el centenario de la muerte de Julio Verne, el escritor que hizo soñar a decenas de generaciones con viajes submarinos, en globo, al centro de la Tierra y a la Luna. El calendario de celebraciones se concentra en Nantes –su ciudad natal–, y en Amiens, donde falleció en 1905.

Según Ray Bradbury, “de un modo u otro todos somos herederos de Julio Verne”. Padre de la ciencia ficción, que en aquellos tiempos se conocía como literatura de anticipación, los viajes de Verne recorrieron desde el centro de la Tierra hasta la superficie lunar y el fondo del mar, a bordo de los más increíbles medios de locomoción. Cuando sus contemporáneos todavía andaban a caballo, Verne ya hacía viajar a sus lectores en globo, en submarino y hasta en naves espaciales, con un asombroso poder de predicción, basado en una sólida investigación científica. Su novela París en el siglo XX, escrita en 1863 pero rechazada por su editor –y publicada recien en 1994–, describía la máquina de fax, el alumbrado eléctrico de la capital francesa y la red del metro. En otras obras se adelantó a su tiempo, imaginando el aire acondicionado, los misiles teledirigidos, los helicópteros, los cohetes espaciales y hasta las imágenes en movimiento mucho antes que los hermanos Lumière. Generaciones de lectores crecieron soñando con repetir las aventuras de Phileas Fogg, del Capitán Nemo y de Michel Strogoff, llevados por la pluma ágil del escritor que un día se rebeló contra el destino de abogado que le había prefijado su padre y se lanzó a la carrera literaria con el padrinazgo de Alejandro Dumas, uno de los más populares escritores de su tiempo.
Nacido en Nantes Julio Verne nació en Nantes el 8 de febrero de 1828. Desde tiempos inmemoriales esta fue una ciudad de marineros y capital de Bretaña (aunque actualmente pertenece al departamento de LoireAtlantique). Nantes alimentó las primeras fantasías infantiles de Verne, con los barcos que entraban y salían del puerto rumbo a los destinos más exóticos. Una leyenda probadamente falsa cuenta que cuando sólo tenía 11 años quiso embarcarse rumbo a las Indias para traer un collar de coral a su prima, Caroline Tronson, de quien estuvo vanamente enamorado durante años. Para el visitante de hoy, Nantes cuenta entre sus atractivos principales el monumental Castillo de los Duques de Bretaña, una antigua fortaleza amurallada y con puentes levadizos, de sólidas torres y fachadas, construida en el siglo XIII. El periplo literario nos lleva hasta la parte elevada de la ciudad, en la colina de Saint-Anne, donde un caserón burgués del siglo XIX alberga el Museo Julio Verne. La muestra sobre el escritor se inauguró en 1978, cuando se cumplieron 150 años de su nacimiento en Nantes. Pero este año se conmemorará también en la ciudad de Amiens –la ciudad donde Verne murió en 1905– el centenario de su fallecimiento. El Museo Julio Verne exhibe una colección formada por documentos personales, ediciones de su obra, fragmentos de sus novelas más conocidas, ilustraciones, afiches, juegos y objetos que permiten comprender mejor el método de trabajo del escritor, el mundo editorial y literario en que se movía, así como las fuentes que forjaron su inspiración desde la infancia. El propio escritor reconocía que la circunstancia de haber nacido en Nantes, con su importante movimiento comercial y marítimo, punto de ida y vuelta de numerosos viajes hacia los extremos del mundo, había alimentado su imaginación y su pluma para forjar las más increíbles fantasías de su tiempo. Allí también su hermano Paul pudo seguir su vocación de marino y fue la fuente de documentación de muchas de sus obras. La colección Verne de Nantes recibió numerosas donaciones de la familia: los muebles de su salón en Amiens fueron entregados por su nieto, en tanto sus sobrinos donaron una gran cantidad de correspondencia. Entre la Biblioteca de Nantes y el Museo Verne se conservan los manuscritos de 98 novelas, relatos, obras de teatro y otros escritos, incluyendo contratos de edición con Hetzel.
El año Verne Durante todo este año Nantes recordará en conjunto con Amiens el centenario de la muerte de Verne, con una multiplicidad de iniciativas que casi no tiene precedentes en la celebración de “aniversarios literarios”. En Amiens, situada en el extremo opuesto de Francia en relación con Nantes, Julio Verne vivió durante 18 años en la Maison à la Tour, fácilmente reconocible por su gran torre y un belvedere que fueron la ventana del escritor al mundo durante sus últimos años. Ya estaba instalado allí en 1886, cuando su sobrino Gastón –luego declarado demente– le disparó dos tiros durante una discusión, dejándolo seriamente herido. Verne se restableció, pero le esperarían nuevos problemas. En 1896 su novela Ante la bandera, protagonizada por un científico loco que crea una bomba devastadora, le valió un juicio del ingeniero francés Eugène Turpin –inventor de la explosiva melinita–, que se sintió identificado con el personaje. Sin embargo Verne, defendido por el futuro presidente de Francia Raymond Poincaré, ganó el juicio y algo de tranquilidad. Olvidados los conflictos que jalonaron su vida, desde los enfrentamientos con su padre hasta el ataque de su sobrino, este año será puro homenaje a Verne. Durante todo el año, el Museo Verne se renovará totalmente y parte de su colección pasará a la Mediateca Jacques Démy, que también recibirá una nueva donación de sus descendientes, con objetos de la vida cotidiana del novelista y libros de su biblioteca. Además habrá un ciclo de conferencias llamado “El viaje al centro de la tierra madre”, sobre el imaginario novelesco y el análisis psicológico de la obra de Verne. También será inaugurada una exposición coproducida entre Nantes y el célebre Festival de la Historieta de Angoulême, que revela cómo su vasta obra –casi siempre publicada primero como folletín, con importantes ilustraciones– inspiró a numerosos historietistas. En la muestra llamada Marte, exploración de un planeta, se evocará la curiosidad de Verne por el mundo espacial, de la mano del trabajo conjunto entre el museo, el Planetario de Nantes, la Sociedad de Astronomía local y el Laboratorio de Planetología de la Universidad de Nantes. Pero eso no es todo: asimismo se realizarán el coloquio Julio Verne, las máquinas y la ciencia, la exposición al aire libre Los mundos (in)explorados de Julio Verne (en el Jardín Botánico), se reconstruirá uno de los barcos del escritor –el “Saint-Michel II”– y habrá una nueva edición de las Utopiales, el principal festival de ciencia ficción de Europa, que cada mes de noviembre se realiza en Nantes bajo la égida de Verne. Este intenso programa será acompañado por reediciones de las obras del novelista, la publicación de un CD con canciones inéditas de Julio Verne,y el estreno de la película Jules Verne, voyageur extraordinaire, filmada en Nantes, París y Amiens. Su ciudad natal quiso además homenajearlo con un circuito especial, la visita guiada “Jules Verne, la ville est un roman”, que recorre su vida y obra a lo largo de 12 etapas en los lugares que Verne frecuentaba o que lo inspiraron literariamente. Y si no se quiere caminar se podrá tomar el ómnibus decorado con la imagen de Julio Verne y sus personajes, o bien tomarse el TGV (tren de alta velocidad) que circulará entre Nantes y Picardie, la región de Amiens, expresamente en homenaje al escritor. Lo cierto es que este año será una ocasión ideal no sólo para recordar a Verne sino también para releer su obra, que a la luz de un siglo de distancia puede dejar atrás con orgullo las múltiples críticas que se le hicieron en su tiempo –”que estaban mal documentadas, que eran fantasiosas y que eran un peligro para la juventud”–, para seguir imaginando cómo será el mundo del futuro, cuando los submarinos y las naves espaciales ya forman parte del paisaje cotidiano, y aún está por saberse qué deparará a la humanidad el recién empezado siglo XXI

Autora: Graciela Cutuli
Fuente: Página/12

Mario Vargas Llosa y ‘Miguel Strogoff’, su novela favorita

Posted in General with tags , , on Març 10, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

La obra del escritor francés Julio Verne, Miguel Strogoff, el correo del zar (título original en francés es Michel Strogoff) es recreada en el ciclo Mi Novela Favorita por RPP con los comentarios de Mario Vargas Llosa.

La novela narra la historia de un correo del zar (Rusia) que debe entregar una carta al Duque, en la que le previene del traidor Ivan Ogaref que quiere asesinarlo y entregar su ciudad a los Khanes mongoles. En su apresurado camino se encuentra con una joven que va a la misma ciudad, Irkurstk, para ver a su padre. Los mongoles capturan a Miguel Strogoff, que logra escapar curiosamente y entrega la carta al duque, evitando la invasión mongola, y se casa con la joven.

Jules Gabriel Verne (Nantes, 8 de febrero de 1828-Amiens, 24 de marzo de 1905), conocido en los países de lengua española como Julio Verne, fue un escritor francés de novelas de aventuras, considerado como uno de los padres de la ciencia ficción