Arxivar per La Búsqueda

Ben Gates, en busca del tesoro

Posted in General with tags , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Ben Gates, en busca del tesoro

Tras descubrir una página del diario de John Wilkes Booth, el asesino de Abraham Lincoln, acusan al tatarabuelo del aventurero Ben Gates de ser el principal conspirador del magnicidio. Decidido a probar la inocencia de su antepasado, Ben sigue pistas que le llevan a París, Londres y de regreso a Estados Unidos. Está a punto de lograr uno de los tesoros más buscados del mundo.

Comentario

Uno de los grandes taquillazos norteamericano e internacional del 2004, fue La búsqueda, con 170 millones de dólares en el mercado local y más de 347 millones en el internacional, por lo que la secuela apunta el nacimiento de una franquicia que continuará algún tiempo. Como no podía ser de otra manera, el productor Jerry Bruckheimer tiró de filón para La búsqueda: el diario secreto, recuperando a buena parte de sus actores e incorporando a Helen Mirren y Ed Harris. Del guión se encargó el matrimonio formado por Cormac Wibberley y Marianne Wibberley, autores de la primera entrega, y en la dirección repite el neoyorquino Jon Turteltaub. Como corresponde a un filme de aventuras, las localizaciones se repartieron entre varios lugares de EE.UU. (Washington, Monte Rushmore, Los Ángeles), Londres (catedral de Saint James, Buckingham Palace) y París (Torre Eiffel). Este filme puede ser uno de los grandes éxitos de la temporada navideña.

Autor: M.F.A.
Fuente: La Voz de Galicia

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Vuelven los tesoros

Posted in General with tags , , on Agost 13, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Con Will Smith convertido en leyenda desde hace ya un par de días dispuesto a hacerse con la mayor porción del suculento pastel de la taquilla navideña, su gran rival aterriza en los cines españoles. No es otro que Nicolas Cage que llega a lomos de La búsqueda: El diario secreto , la segunda entrega de la saga de aventuras protagonizada por el cazatesoros Ben Gates, esta especie de Indiana Jones sin látigo que sigue desentrañando capítulos desconocidos de la historia en su búsqueda de enigmáticos tesoros ocultos. Dirigida de nuevo por Jon Turteltaub, amigo de Cage en el instituto, en sus más de dos horas de metraje la secuela de La búsqueda centra su historia en el asesinato de Abraham Lincoln. Será una página del inédito diario del autor del magnicidio, John Wilkes Booth, la que desatará la aventura al implicar a un antepasado de Ben en el asesinato de Lincoln. Decididos a probar la inocencia de su ancestro, Ben y todo su equipo emprenden un viaje para intentar descubrir uno de los tesoros más buscados del mundo. Con esta segunda parte, en la que a Cage le acompañan nombres tan célebres como Jon Voight, Harvey Keitel, Ed Harris, Diane Kruger o Helen Mirren, Disney intenta crear otra franquicia de aventuras que divierta a toda la familia y ocupe el vacío que ha dejado Piratas del Caribe . Jerry Bruckheimer, productor de ambas sagas lo tiene claro: « La búsqueda supo atraer a un amplio abanico de espectadores, de niños a adultos. Una verdadera película para toda la familia», afirma. Y esta vocación de continuidad y su garantía de éxito ha hecho que Cage, alérgico convencido a las segundas partes, haya reconsiderado su postura. «Siempre había huido de las secuelas porque no me gustaba la idea de repetirme a mí mismo», confiesa el oscarizado actor.

Autor: Israel Arias
Fuente: Diario de León

Entrevista: Nicolas Cage, protaginista de "La leyenda del tesoro perdido: el libro de los secretos"

Posted in General with tags , on febrer 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El actor protagoniza “La leyenda del tesoro perdido: el libro de los secretos”, que se estrena el jueves. Allí compone a una suerte de “Sherlock Holmes arqueológico”. Y dice que le encanta estimular la imaginación de los niños.

No me gusta repetirme, si iba a hacer una secuela tenía que asegurarme que fuera mejor que la original, y creo que lo logramos”, dice Nicolas Cage al presentar en Los Angeles La leyenda del tesoro perdido: el libro de los secretos, la segunda parte de la saga que inició en 2004, se estrena el jueves, y en la que encarna a Ben Gates, un profesor aventurero, buscador de tesoros a la Indiana Jones o, como el actor lo define, “una especie de Sherlock Holmes arqueológico”.”Terminamos haciendo algo que está entre la complejidad de Piratas del Caribe y la simplicidad de mi cerebro”, bromea el director Jon Tultertaub, quien dice que la película es una mezcla perfecta de acción, romance y humor al estilo de las que filmaban Cary Grant y Audrey Hepburn. Si el director lo compara con Grant, el productor Jerry Bruckheimer no se ahorra elogios y asegura que Cage es su actor favorito porque “nunca se sabe cómo va a resolver una escena, sus reacciones son siempre las más inesperadas”.Manteniendo todavía el impecable estado físico que consiguió tras un año de entrenamiento para su rol en el comic El vengador fantasma, y con uno de esos trajes oscuros de marca que le gusta usar, probablemente de Prada, a los 44 años Cage parece salido de una revista de modas. Su película se estrenó en Navidad en los EE.UU., para entonces él iba a estar con su esposa vietnamita Alice Kim y su hijo Kal-El pasando las fiestas rodeado de historia en el palacio del siglo XVIII que compró en Bath, una ciudad cercana a Londres, famosa por sus baños termales y sus pubs, frecuentados por el escritor Charles Dickens. Sonriente, Cage recuerda que el mejor regalo navideño que recibió se lo dio su padre, cuando era muy chico y vivían en Italia. “Tenía un auto manejado por un Pinocho que perdió la cabeza el día antes de Navidad, mi papá lo enterró en el jardín y al día siguiente ahí había un Pinocho gigante de madera. De más está decir que empecé a enterrar todos mis juguetes averiados, eso despertó febrilmente mi imaginación”.La leyenda del tesoro perdido: el libro de los secretos le dio otro regalo navideño al recaudar en Estados Unidos aún más todavía que la primera, 65 millones en el fin de semana largo, convirtiéndolo en el quinto actor más taquillero del año, en una lista que encabeza otro de los favoritos del productor Jerry Bruckheimer, Johnny Depp. ¿Cómo fue la experiencia de filmar tu primer secuela? Yo pedía un guión excepcional para hacerla y cuando me hablaron de que mi personaje iba a secuestrar al presidente de la nación me puse un poco nervioso. Cuando leí el guión me empecé a reír, me di cuenta entonces que disfruto haciendo estas películas, porque son tan divertidas como absurdas. Y el director sabe cómo entretener a toda la familia sin usar armas. Hay cosas peores que llevar a los chicos a abrir los libros de historia. Por eso lo hice. Ahora estoy abierto a las secuelas, especialmente si podés mejorar el original. Me encantaría hacer la continuación de El vengador fantasma.¿En que te parecés a tu personaje Ben Gates?En el respeto por los ancestros. El quiere defender el honor de uno de ellos y en eso me parezco, ahora aprecio la historia, especialmente la de mi familia. Y los viejos edificios, por eso compré un castillo, creo que con un poco de imaginación se puede viajar en el tiempo.Hablando de un árbol genealógico del que enorgullecerte. ¿Planeás trabajar con tu tío Francis Ford Coppola ahora que volvió a filmar?Nada me gustaría más, la última película que hicimos juntos fue Peggy Sue got married, hace 20 años. Si me llamara trabajaría con él sin dudarlo. Cuando me enteré que volvía a la actividad le envié un email diciéndole “el mundo necesita más de tus películas”. En mi familia todo comenzó con Carmine Coppola, no venimos del dinero, él vino a los Estados Unidos porque podía tocar la flauta y terminó haciéndolo en la orquesta de Toscanini, nada menos. Hace dos años estaba medio dormido mirando un canal de arte y me despertó el sonido de una flauta y era mi abuelo, sentí que me hablaba. El fue nuestro comienzo en la historia de las artes. Y siguió desde ahí hasta llegar a Francis y Sofía.¿Va a haber una tercera película en la saga de “La leyenda…”?Creo que la saga debería ser cada vez más internacional. Me hizo feliz que en esta película hayamos ido a París y a Londres. También me gustaría ir a Egipto, a Asia. Filmar en Belice, donde hay unas pirámides en las que se encontraron cráneos que permiten ver que esa gente hacia operaciones de cerebro. Poder explorar esas culturas me parece fascinante.Además de Jon Voight, esta vez se unió al elenco Helen Mirren. Dos padres de excepción para tu personaje. ¿Le fue fácil a ella filmar una película de acción?Por eso me gusta trabajar con Jerry, él siempre elige los mejores actores. Yo le dije que si iban a contratar a alguien para que sea mi padre, quería que fuera el mejor actor del mundo. Y lo consiguió. A Helen Mirren la admiro desde que la vi en Excalibur, la primera vez que hablé con ella en el set le dije que la amaba desde que la vi como Morgan La Fey. Ella es genial. Me saco el sombrero ante el hecho de que ganó un Oscar por La reina y se decidió a seguir el espíritu de Errol Flynn o Douglas Fairbanks y filmar una película de aventuras, atada con alambres arriba de un precipicio. No se toma en serio y te hace relajar en dos minutos. Siendo el padre de un niño de dos años, ¿te gusta ahora más que antes hacer películas para ellos?Walt Disney es un héroe para mí, él supo cómo tomar leyendas como la de Pinocho y convertirla en una deliciosa trama infantil. Me encanta trabajar para ellos, estimulando su imaginación.Los chicos de 1 a 6 años son muy impresionables, creo que la idea es tratar de hacerlos lo más felices posibles en esa etapa de su vida. Mi hijo Kal-El adora Submarino amarillo y toda la música de los Beatles. Mis prioridades han mejorado. Empecé a actuar de muy joven y ahora estoy más maduro. Las motos ya no son tan importantes para mí como lo eran antes. Prefiero un buen libro, y estar en contacto con la naturaleza, especialmente en el agua, descansando en mi barco, con mi familia. Esos son los verdaderos tesoros.Cage tiene varios proyectos cinematográficos parados en su etapa de producción debido a la huelga de escritores. Y también tiene una película terminada, pero en búsqueda de que alguien se anime a estrenarla en los Estados Unidos, Bangkok Dangerous, dirigida por los mellizos Pang, directores de vanguardia nacidos en Hong Kong. “Mientras la filmábamos en Bangkok hubo un golpe de estado y tuvimos que escapar con mi familia en helicóptero, fue muy peligroso -dice-. Creo que va a ser difícil que la acepte el público de mi país, no tiene los parámetros convencionales a los que está acostumbrado”.

Autora: Silvia Maestrutti
Fuente: Clarín

Crítica: La Leyenda del Tesoro Perdido

Posted in General with tags , on Desembre 21, 2007 by Biblioteca Plaça Europa

Ben Gates (Nicolas Cage) se embarca en una nueva aventura, no sólo en busca de un tesoro, sino para limpiar el nombre de su familia. Resulta que un documento recién aparecido inculpa a uno de sus antepasados en la conspiración que terminó en el asesinato del presidente Abraham Lincoln. Para lograr su objetivo, Ben tiene recurrir a sus contactos de siempre y remendar algunos lazos rotos.

Otra improbable fantasía

En un preludio histórico, somos testigos del fin de la guerra civil estadounidense y un acontecimiento que conmovió al país: el asesinato del presidente Abraham Lincoln y el descubrimiento de Thomas Gates de la conspiración.

El cazador de tesoros Ben Gates ya es famoso y como tal, en su más reciente disertación habla precisamente del tema, ante la orgullosa mirada de su padre Patrick (Jon Voight). Pero entre el público aparece una voz discordante: Mitch Wilkinson (Ed Harris), quien revela un secreto de su propia familia y el descubrimiento de una página perdida del diario del asesino de Lincoln, John Wilkes Booth, que involucra a Thomas Gates en la conspiración y ensucia el nombre y el prestigio de su familia

Entretanto, el socio de Ben y mago de la tecnología actual, Riley Poole (Justin Bartha), lucha por hacerse de un nombre y publica un libro, pero nadie parece darle crédito, ni siquiera la grúa que se lleva su auto. Lo que no se puede negar es su lealtad para con Ben, a quien decide ayudar sin preguntar cómo. Entre los dos involucran al renuente Patrick y tampoco les queda más remedio que acudir a la ahora ex novia de Ben, Abigail Chase (Diane Kruger).

Para la interpretación del antiguo lenguaje grabado en esas piezas de madera, la única persona que puede ayudar a Ben es su madre (Helen Mirren), pero han pasado más de 20 años desde que se separó de Patrick y lo primero que hacen es pelear. De cualquier manera, Wilkinson se las arregla para seguirles los pasos y el agente del FBI Sadusky (Harvey Keitel) detecta los extraños movimientos de Ben y también anda tras él, aunque le simpatice.

Lo único que le falta a Ben es entrevistar al presidente (Bruce Greenwood), para llegar a un misterioso libro, el de los secretos que aparece en el título y que no sólo lo ayudará a reivindicar a su antepasado, sino a encontrar una fabulosa ciudad precolombina hecha totalmente de oro.

Dirigida por Jon Turtletaub -al igual que la anterior- y producida con Jerry Bruckheimer. El director de las dos películas, Jon Turteltaub, contó que se encontraron con la historia de John Wilkes Booth, que fue arrestado por el asesinato del presidente Lincoln, quien había escrito un diario al que le faltaban una serie de páginas. “De hecho, incluso faltaban más páginas cuando el diario se presentó como prueba en el juicio. Esa historia es real y ha sido un misterio. Nos hemos dado cuenta de que es mejor basar nuestras historias en hechos verídicos, o en cosas raras que han sucedido en la historia, que inventárnoslo todo”, sostuvo.

Las referencias de este Benjamin Gates eran evidentes. Se trató de unir en un solo personaje al mítico Indiana Jones (tantas veces imitado) con el más reciente e hipertaquillero Robert Langdon (el protagonista del libro y la película “El código Da Vinci”). Como se puede ver, era una apuesta segura. Se probó esta mezcla de aventura, búsqueda de reliquias, teorías conspirativas y enigmas para descifrar.El resultado fue bueno en la taquilla. En la pantalla, fue apenas aceptable. Lo que decíamos: eficaz, pero sin mística. Es que hay que entender una cosa: por más teorías conspirativas y misterios a descifrar que le pongan, Cage no es Harrison Ford y, por supuesto, Turtletaub no es Steven Spielberg.

El productor sostiene que el énfasis del segundo filme está puesto más en el desarrollo de los personajes y en la creación de una historia convincente, que en los vastos foros y en las espectaculares locaciones. No obstante, los efectos visuales son una ventaja. “Los efectos y los foros son la cereza de la torta”, describe Bruckheimer, “porque creo que el público desea que lo sorprendan. Sí, hay enormes escenarios en este filme: el Monte Rushmore, el Palacio de Buckingham, la casa Blanca y París, lo que conforma un lienzo más amplio que en el último filme”.Entre las locaciones de París se cuentan los Jardines de Luxemburgo, mientras que en Washington, además de la Casa Blanca, la filmación se llevó a cabo en sitios como la Biblioteca del Congreso y el Monumento a Lincoln. En Londres, el diseñador de producción del filme utilizó un teatro del siglo XIX para recrear un facsímil históricamente exacto del trágico encuentro de Abraham Lincoln con su asesino.Por su parte el director, Jon Turteltaub, dice que, si bien siempre trata de limitar sus expectativas antes del estreno de cualquiera de sus filmes, en este caso tuvo grandes esperanzas. “No me di cuenta de que la gente esperaba que falláramos”, ríe y agrega que la idea de una secuela cruzó por su mente aún antes de que comenzara la producción del primer filme. “Sugerí que tenía el potencial de convertirse en una serie de películas porque Ben Gates es un personaje que constantemente puede vivir nuevas aventuras en la búsqueda de tesoros históricos. Cada vez que expresaba este pensamiento, todos me decían que le estaba dando mala suerte”.Turteltaub atribuye el éxito del primer filme a la preferencia de los realizadores por “aventura antes que acción” y “peligro antes que violencia”. “El humor fue asimismo importante, así como el hecho de que este provenía de los personajes”, explica Turteltaub. “Es decir, Ben Gates es más un Cary Grant que un Bruce Willis”.

Eo cierto es que el experimento de sumar a Indiana Jones con Robert Langdon rindió sus frutos en las boleterías, por lo que la segunda parte no se hizo esperar. ¿Y que ofrece esta segunda parte? Lo mismo que la primera, aunque debe reconocerse que está un poco mejor construido. Es decir, la misma eficacia de siempre y un poco, tan solo un poco, más de gracia.

Hace un año, la clave estaba cifrada en el reverso de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos. Esta vez, son los documentos sobre el asesinato de Abraham Lincoln los que abren la puerta a la aventura. En la trama estarán en juego dos cosas. Un tesoro, como es de prever, y la necesidad de Benjamin Gates de limpiar el apellido de sus antepasados, ahora involucrados con el homicidio de Lincoln.

El elenco se repite en lo esencial. Cage a cargo del protagónico, Diane Kruger es la chica, y Justin Bartha es el encargado de administrar la dosis prescripta de humor. También reaparecen Jon Voight como el padre del protagonista, y Harvey Keitel como el veterano y comprensivo agente del FBI.

A ellos se les suma ahora Ed Harris como el necesario villano, y la siempre impagable Helen Mirren, que hace el papel de la madre de Ben Gates e incursiona, casi por primera vez, en el cine de aventuras.

Al tiempo del estreno de este film en los Estados Unidos, Mirren explicó algunas de las razones para pasar de La reina a esta suerte de Indiana Jones en polleras. “Me encantó la forma en que la primera película despertó interés por la historia. Por supuesto que es una fantasía, pero con una muy buena investigación, y creo que en este film se transita el límite entre la fantasía y la realidad, tomando un momento histórico fascinante y utilizándolo como un puente hacia una película grandiosa y muy entretenida. Y otra de las razones por las que me siento feliz de haber participado es por el reparto: Nicolas Cage, Ed Harris, Harvey Keitel, Jon Voight, todos actores serios. Sentí que estaría rodeada de gente verdaderamente inspiradora.” Tan inspirada estuvo la actriz británica que se alejó de sus habituales modos -o por lo menos de la impresión que el público general tiene de la dama del imperio británico- para mostrar sus dotes como deportista. “Estuvo hundida hasta el cuello en agua fría, fue cubierta de barro y colgada de cables”, explicó Jon Turteltaub, el director de la película, que además también aprovechó las aptitudes físicas de Ed Harris, que aquí interpreta a una suerte de villano obsesionado con hacer historia.

Hay películas eficaces. Van a lo seguro y lo consiguen. No hay que pedirles nada más. Puede ser que no tengan mística, ni carisma. Pero son eficaces: arrancan, enganchan, nos llevan, terminan y se olvidan. Para lograr eso hace falta mucho profesionalismo, bastante presupuesto y una fórmula. Todo eso está presente en “La leyenda del tesoro perdido 2: el libro de los secretos”. Es una película entretenida, pero no deja de ser otra improbable fantasía del mundo de Disney que, francamente, quedaría muy bien como una atracción de sus parques temáticos. A los niños y adolescentes les va a encantar, aunque no sabemos si a Nicolas Cage le va a subir los bonos.

“Creo que a Nicolas (Cage) le sienta perfectamente el papel de cazador de tesoros e historiador, y sentimos que teníamos la chance de hacer algo más intrincado y divertido esta segunda vez”, afirma Jerry Bruckheimer. El mismo Nicolas Cage confiesa que el personaje de Ben Gates le llamó la atención cuando leyó el guión del primer filme. “Aquí hay un hombre verdaderamente interesado en la Historia, un poco convencional pero que también es un detective arqueológico de poca monta, un cazador de tesoros e incluso un delincuente consumado, pero de ninguna manera es un violento. También me pareció que era un personaje con el que yo podría crecer”.

“Hay un entramado lindo y complicado en esta segunda parte”, concuerda Nicolas Cage. “Creo también que esta vez hemos subido la apuesta con el concepto histórico, en cuanto al modo en que la historia abreva en el asesinato de Abraham Lincoln y algunas páginas perdidas del diario de John Wilkes Booth (el asesino del Presidente Lincoln). Estas páginas perdidas son un hecho histórico y aún sigue habiendo muchas especulaciones sobre esa fatídica noche en la que a Lincoln le dispararon en el teatro, quién estuvo implicado y qué podrían haber estado buscando. Eso contribuye a que la historia sea maravillosa, excitante y verdaderamente interesante”.

Esta segunda parte resulta más atractiva que la primera no sólo en su resoluciones narrativas. El divertido laberinto de situaciones y extraños lugares en los que se mete Gates, que le permiten mostrar su tórrida pasión y la adrenalina que pone en juego cuando ansía encontrar cuanto antes el tesoro anhelado, es lo que mantiene expectante la atención del espectador.Las escenas de las cuevas y la aparición de los padres de Gates personificados por Helen Mirren y Jon Voight, le dan una cuota de buen condimento actoral, a una historia que parece recuperar el viejo espíritu de la aventura. Buena fotografía y una cámara inquieta que logra momentos de humor y atención, como las jugadas en la Casa Blanca o en las cuevas de los tesoros ocultos, son parte de un filme entretenido y muy bien contado.

Uno se pregunta qué habría sido de todos estos aventureros de ficción si nuestros antepasados no hubieran tenido esa manía de andar inventando códigos secretos, planteando rompecabezas y diseminando pistas bajo tierra o protegiéndolas gracias a misteriosas tintas invisibles. Y también podría, a la vista de este segundo capítulo de La leyenda del tesoro perdido , plantearse otros interrogantes, como, por ejemplo, por qué la mamá de Nicolas Cage suena tan irremediablemente británica; por qué Ed Harris no se decide a ser el malvado de la película y a cada rato vuelve a portarse como un buen tipo, o cómo se hace para generar un caos de tránsito sin que ningún policía intervenga en una ciudad como Londres, que tiene cámaras hasta en los baños. Pero qué importa tanta incongruencia si la historia entretiene, hace reír (responsabilidad a cargo de Justin Bartha) y permite comprobar que hasta en compromisos muy menores los buenos actores son capaces de lucirse. Basta observar a los padres del protagonista, mezclados en la historia y no precisamente por razones familiares: la mamá es la única experta en culturas indígenas capaz de descifrar sus escrituras. El académico papá, que no para de discutir con ella -por algo hace años que están separados-, guarda en su memoria cada detalle de la noche en que murieron su abuelo y el presidente Lincoln. Interpretándolos, Helen Mirren y Jon Voight se divierten visiblemente. Lo mismo hace el resto del estelar elenco.

Nombres para sostener la película no faltan. Ideas tampoco. Y dinero, mucho menos. Será por todo eso que “La leyenda del tesoro perdido 2” funciona aceitada, políticamente correcta y entretenida durante toda su extensión. Pero no hay que pedirle mucho más. La magia de las películas no se consigue mediante fórmulas.

Fuente: Ciudad Abstrakta, La Gaceta (2), La Nación, La Prensa, Asteriscos, El día, La Nación, Univision