Arxivar per Las crónicas de Spiderwick

Una puerta a la literatura infantil

Posted in General with tags , on Abril 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

¿Quién se hubiera imaginado que las leyendas de su pueblo natal, mezcladas con la imaginación de los dos grandes escritores, Tony DiTerlizzi y Holly Black darían como resultado una historia tan increíble como “Las Crónicas de Spiderwick”?

La historia trata de la familia de Jared quien está pasando por muchos problemas: el papá se ha ido y la mamá decide mudarse con sus hijos a la casa de una tía que está internada en un manicomio porque está loca, o al menos eso piensan ellos. Así es como los hermanos Mallory, Simon y Jared, así como su madre, llegan a donde sucede toda la acción: una casa enorme y a punto de caerse de tan viejita.

Dicen que “la curiosidad mató al gato” y pues eso es lo que le pasa a Jared. Él se encuentra un libro muy extraño y a pesar de que tiene una nota que advierte los peligros que trae el leerlo, él lo ignora.

Amiguito, ¿tú le hubieras hecho caso a la advertencia?

Sin lugar a dudas que disfrutamos la historia, ya sea leyendo o viendo la película, le agradecemos a Jared haberse atrevido a abrir ese libro. Claro, ese espíritu de aventurero le viene de herencia de su tataratío Arthur Spiderwick, quien escribió el “Libro de Campo” y quien reunió todos los conocimientos del mundo fantástico.

¿Qué te dice la peli?Arturo la ve así, ¿y tú cómo la ves?

¡Qué tal periodiamigo! Seguro estás emocionado por la nueva película “Las Crónicas de Spiderwick” y no puedes aguantarte las ganas de ir a verla al cine, por eso aquí te tengo una reseña.
Jared es un niño común y corriente, de esos que no se quitan el iPod ni para bañarse, también es medio problemático, con decirte que una vez hasta le rompió la nariz a otro niño. Un día su mamá decide que deben mudarse ella, él y sus hermanos a una casa que le heredaron, ubicada en un bosque. Todos están emocionados… menos Jared.
Al entrar a la casa oye que algo se mueve detrás de las paredes y comienza a golpearlas, su hermana lo detiene, pero al oír lo mismo le ayuda a pegarles hasta que una se rompe y encuentran un mini elevador antiguo y deciden subir a ver qué hay arriba.
Al llegar arriba describe un cuarto secreto y un libro que tiene una nota de advertencia, pero no le importa y lo abre, y en eso, el piso tiembla. Jared se asusta mucho y corre a su cuarto y se esconde en un baúl para leer el libro, descubriendo un mundo de hadas y de magia.
También se da cuenta de que existe un duende en la casa al que le encanta la miel, por lo que le deja un bote sobre la mesa y el ser la toma. Jared platica con él y le dice que abrió un libro, ante lo cual el duende se asusta mucho y le dice que van a pasar cosas terribles, que mire por la ventana y al hacerlo ve que a su hermano gemelo se lo está llevando algo invisible, pero después puede ver que son monstruos parecidos a ranas.
Instantáneamente, baja para rescatar a su hermano, pero al hacerlo, la casa está rodeada de un círculo para que no entren las criaturas mágicas malas, en eso llega su hermana con su espada de esgrima y ataca a los minimonstruos, lográndose llevar a casa salvo y sano a su hermano. Jared explica todo.
Después de la explicación del chico, deciden ir a buscar a la tía Luci, quien era la que vivía ahí, y al llegar al manicomio ella les dice que su papá Arthur puede destruir el libro, así que llaman al grifo —un ave gigante— que los lleva a donde está.
Arthur Spiderwick (mi tocayo) les dijo que las criaturas del bosque lo encarcelaron por saber demasiado, así que será mejor que se vayan pronto. Mientras tanto, Simon se queda en casa y aprende que la sal deja ciegos a los monstruos y la salsa de tomate los quema.
Así que regresan lo más pronto posible a su casa para poner salsa por todos lados, pero entonces el malvado ogro —el líder— y todos los monstruos, destruyen el círculo y atacan, pero Simon es muy ingenioso y les tiene preparada una bomba de salsa, así que cuando entran la hace explotar y todos los malos se derriten, excepto el ogro que mide 4 metros de alto. Él malvado ser se convierte en cuervo y se roba el libro, mas en eso, Cerdonio —la criatura mágica buena— aprovecha que es un pájaro pequeño y se lo come. Fin.
Aclaro amiguito, que esta película tiene escenas que dan mucho miedo y no te las conté para que cuando la veas se te pongan los pelos de punta.

UNA PRUEBA QUE NO DEBES PERDER
Es importante que si estás rodeado de estas criaturas, lo sepas. Puede ser que la vida de este planeta dependa de ti. Comprueba la existencia de hadas y duendes contestando el siguiente cuestionario: si compruebas que más de tres de los siguientes eventos están sucediendo en tu casa, busca el “Libro de Campo” de Arthur Spiderwick para saber cómo arreglártelas.
– Raros movimientos de las hojas secas en el piso. – Hoyos en la pared. – Escuchas pasos cuando nadie está cerca de ti.- Pequeñas pisaditas alrededor de tu cama.- Huellas en el techo.- Miel derramada y migajas esparcidas por la cocina. – Anillos de hongos alineados en el piso.- Ves cosas moviéndose sin ninguna razón aparente.- Raros dibujitos sobre las paredes o ventanas cubiertas de polvo.- Falta de pétalos y hojas en tus adornos florales. – Escuchas como si alguien viviera dentro de las paredes.- Música que proviene del interior de los árboles.- Regularmente ves a los pájaros muy agitados o nerviosos.- Tus objetos desaparecen y aparecen en otro lugar.- Tus mascotas se ponen nerviosas por ningún motivo aparente.

LOS PERSONAJESUN EQUIPO DE FANTASÍA

¿Tu mamá se queja porque tienes una mascota muy grande? Llévala a que conozca al Grifo, mascota del tío y también a que se ría un rato de las ocurrencias de Cerdonio. Además la próxima vez que le cuentes de tus amigos imaginarios, la pensará dos veces antes de decir que estás alucinando.

DEDALETE

Este duende es el fiel cuidador de la casa en la que vivía Arthur Spiderwick, y cuando éste desapareció, su pequeña hija, la tía Lucinda, se hizo cargo.Ahora es la familia Grace la que se topará con este temperamental y travieso personaje, que con sus diabluras hará que todos sospechen de Jared.

GRIFO

Son animales mitad águila (rey del aire) mitad león (rey de las bestias); la historia de este impresionante animal ayuda a los hermanos Grace en su lucha por proteger el libro creado por Arthur Spiderwick y en la película es el amo de este “medio de transporte”.

ESPÍRITUS DEL BOSQUE

Estos diminutos seres viven en el bosque, y ayudan a la tía Lucinda, hija de Arthur Spiderwick, a mantenerse a salvo, ya que vive en un manicomio, pues allí la dejó el malvado ogro. CERDONIO
Jared y Simon lo conocen en el bosque, cuando lo ayudan a escapar de los trasgos. Cerdonio es glotón y se alimenta de aves y tiene una increíble habilidad para atraparlas. Se convierte en un amigo leal de los hermanos Grace.

TRASGOS

Seres horribles que están al servicio de Mulgarabath. Intentan quedarse con el libro para complacer a su amo. El trasgo es una criatura mitológica presente en la tradición de muchas culturas del norte de España, como puede ser la asturiana o la montañesa, y presente en general en la cultura española. En otros lugares de Europa también es conocido como gnomo, silfo o kobold entre otros nombres. El origen de este mito es céltico-romano y proviene del norte de Europa.

MULGARABATH, EL OGRO

Los ogros son seres malvados y más feos que una Navidad sin juguetes. Utilizan su inteligencia para causar el mal. En el caso de Mulgarabath, éste intenta apoderarse de los secretos que contiene el libro creado por Arthur Spiderwick para dominar y aniquilar, someter y hacer papilla a todo mundo, tanto seres mágicos como humanos. Estos seres son vanidosos, pueden ver los deseos de las personas y tienen la increíble capacidad de transformarse en lo que les de la gana, igual puede ser un humano, un ave y hasta un monstruo.

La película está muy bien narrada, con un ritmo atrapante, buenos efectos en la realización de los personajes fantásticos y buenas actuaciones, principalmente de Freddie Highmore, quien protagoniza a los gemelos de una manera muy convincente.

Fuente: Vanguardia, ABC

Entrevista a Freddie Highmore

Posted in General with tags , on Març 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

“Para mí, definitivamente, fue muy importante interpretar a dos personajes en la misma película. De hecho, eso fue lo que lo que más me atrajo de este proyecto. Al principio estaban buscando a dos gemelos de verdad para este papel, supongo que eso hubiese sido más fácil… pero yo fui a la audición para ver si las cosas salían bien y así fue”, explica.

Además, el actor afirma que dar vida a dos personajes tan distintos a su verdadera personalidad fue un reto muy divertido.

“Supongo que mi personalidad está situada en un punto intermedio entre la de estos dos personajes. Lo interesante de Jared es que defiende lo que cree de manera pacífica, pero, a diferencia de Simon, por ejemplo, yo no golpearía a nadie cuando estoy enojado”.

“Interpretar a gemelos tal vez fue el doble del trabajo, pero también fue doblemente divertido. Además, yo siempre he creído que si un trabajo deja de ser divertido, es momento de dejar de hacerlo”, señala.

Mark Waters, director de esta cinta y de otras como Take me Away y Means Girls, tuvo que trabajar de la mano con Highmore para que el joven actor lograra una transición evidente de un personaje a otro en cuestión de segundos.

Para esto, Waters obligaba a Highmore a que cada vez que él chasqueaba los dedos, el británico cambiara de personaje una y otra vez.

“Fue muy divertido estar cambiando de un personaje a otro con mucha frecuencia. Estuvo bien ser Jared durante una parte del día y estar rompiendo cosas, pero al final del día me gustaba ser más como Simon”, revela.

Con los pies en la tierra

A pesar de su corta edad Highmore posee un currículum que cualquier actor mayor envidiaría. Sin embargo, se mantiene sencillo: escucha con atención las preguntas, mira a los ojos mientras las responde y trata amablemente a la prensa.

Aunque actúa desde 1999 —debutó en la serie Walking on the Moon— se dio a conocer mundialmente por su papel en Finding Neverlands (2004) al lado de Johnny Depp.

Más tarde volvió a compartir la pantalla con Depp en Charlie and the Chocolate Factory (2005).

De hecho, fue el ahora nominado al Oscar como Mejor Actor por Sweeney Todd: el barbero quien sugirió al director Tim Burton que Highmore interpretara a Charlie Bucket.

En 2006 trabajó bajo la dirección de Ridley Scott en A good year, que coprotagonizó con Russell Crowe, ganador del Oscar al Mejor Actor.
Pero aun con este impresionante currículum, que augura un futuro prometedor en el cine, el joven británico no sabe si desea seguir siendo actor cuando crezca.

“La verdad es que yo no me aferro a nada y no estoy aún seguro de querer ser actor toda la vida. Trato de mantener mis opciones abiertas, todavía no sé a qué otra cosa me gustaría dedicarme, pues todavía estoy muy joven”.
“Para mí es muy importante seguir con mi educación. Soy buen estudiante y no me gusta faltar a la escuela… pero eso no significa que sea una persona aburrida”, confiesa Highmore, quien estudia en la Highgate School en Londres.

El futbol y su ídolo

Aun con todo el éxito que experimenta, el actor afirma que se siente muy normal y que el hecho de ser una celebridad no le impide sentirse intimidado por otras personas famosas, como le sucedió al conocer a su futbolista favorito.

“El año pasado estaba en París y vi a Thierry Henry en un hotel. Me le acerqué y le dije que era un gran jugador. No me reconoció”, confiesa entre risas. “Fue muy impresionante llegar a conocer a mi ídolo y descubrir que es simplemente una persona común y corriente como tú y yo”.
El joven actor, quien es fan del equipo Arsenal, practica este deporte cada vez que tiene oportunidad, pero por su agenda laboral, explica que no tiene un puesto fijo en el equipo de su escuela.

“Me gusta jugar en el colegio, pero cuando regreso de filmar siempre me colocan en una posición distinta. Entonces puedo ser delantero un mes, irme a actuar en una película, regresar y resulta que ahora soy portero”, concluye

Autor: Salvador Cisneros
Fuente: La Opinión

Críticas: ‘Las crónicas de Spiderwick’

Posted in General with tags , , , on febrer 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Que nadie ose leer este libro, pues bastará con una mirada para poner su vida en peligro y enfrentarse a terribles consecuencias Escrito en la cubierta de Arthur’s Spiderwick’s Field Guide to the Fantastical World Around you

No se fíe de lo que ve…Las crónicas de Spiderwick es una extraordinaria fantasía de aventuras poblada con criaturas de un mundo habitualmente invisible. Cuando los miembros de la familia Grace descubren a estas criaturas mágicas, aunque a veces algo espeluznantes, no sólo deberán superar el reto, sino sus conflictos familiares.La historia gira alrededor de tres niños, Jared y su hermano gemelo Simon; ambos son interpretados por Freddie Highmore, un niño actor de sólo 15 años pero con currículum de estrella emergente después de dar la réplica dos veces a Johny Depp en «Charlie y la fábrica de chocolate» (Tim Burton, 2005) y «Descubriendo nunca jamás» (Marc Forster, 2004). También por su hermana mayor Mallory (Sarah Bolger) y su madre Helen (Mary-Louise Parker), que acaba de separarse.La familia se muda a la vieja, aislada y algo ruinosa casa Spiderwick, el hogar de su tío bisabuelo Arthur Spiderwick (David Strathairn) y de su tía abuela Lucinda (Joan Plowright). A pesar de que los niños no están de acuerdo con el traslado, cada uno intenta acoplarse a su manera. Simon, el gemelo más tranquilo y estudioso, examina la sorprendente casa; Mallory practica la esgrima, y Helen busca trabajo en el pueblo.Pero Jared no tarda en darse cuenta de que en la casa ocurren cosas extrañas y se lanza a investigar. Sin hacer caso de la advertencia del trastolillo Thimbletack/Dedalete (Martin Short), una criatura mágica que vive en las paredes de la vieja casa, encuentra un libro potencialmente peligroso, Arthur Spiderwick’s Field Guide to the Fantastical World Around You (Guía del mundo fantástico que nos rodea, por Arthur Spiderwick), escrito por el tío Arthur. En el momento en que se abre, el libro revela y libera un mundo habitado por seres raros, fantásticos y aterradores: un astuto aunque amigable “trasno” llamado Hogsqueal/Cerdonio (Seth Rogen); una manada de peligrosos trasgos; maravillosos y misteriosos espíritus y hadas. Sólo aquellos que miran por el mágico “anteojo asombroso” o que tienen escupitajo de trasgo en los ojos – el pegajoso destino de cada uno de los niños – pueden ver a esos seres.El taimado y malévolo ogro Mulgarath (Nick Nolte) representa la amenaza más peligrosa. Los niños entienden muy pronto que la Guía no es producto de la imaginación de su viejo tío, sino la clave de todos los fabulosos seres que ahora conocen, dejando un poder increíble en manos del que comprenda sus secretos. ¡Y Mulgarath hará cualquier cosa con tal de hacerse con él!

La película, llena de fantasía, emoción, suspense y acción, cuenta los desesperados esfuerzos de los tres niños para proteger la Guía, impidiendo que caiga en manos equivocadas, con la ayuda de algunas de las extraordinarias criaturas del Mundo Oculto.

Sobre el rodaje

El director Mark Waters, responsable de la comedia juvenil «Mean girls» (2004) o de la romántica «Ojalá fuera cierto» (2005), se sintió atraído por la singular imaginación de Las crónicas de Spiderwick, escritas por Tony DiTerlizzi y Holly Black, sobre todo porque transcurren en una época y un lugar con los que el público podía conectar. “Siempre me han gustado las películas del género fantástico”, dice el director, “pero cuando leí los libros, vi la oportunidad de hacer algo que no se había hecho hasta ahora. Una película llena de aventuras, fantasía y seres increíblemente interesantes, sin estar poblada por magos británicos, huérfanos desamparados o protagonistas irreconocibles”.En este caso, la película está protagonizada por niños con los que el espectador puede identificarse sin problemas. Mark Waters sigue diciendo: “Los chicos se encuentran en una situación extraordinaria cuando se mudan a la vieja casa que han heredado y empiezan a conocer a las criaturas a través de la Guía. Era una oportunidad única para hacer una película con la que todos conectasen y sintieran que estas criaturas locas y extrañas pueden estar realmente a nuestro alrededor”.Según el director, es fácil identificarse con los niños porque tienen los mismos problemas que muchos otros en las familias actuales. Y añade: “Pero el viaje mágico, y a menudo peligroso, que realizan les permite descubrir que son mucho más fuertes de lo que creían, no sólo individualmente, sino también como familia”.Jared Grace está en plena crisis y gracias a esta extraordinaria aventura acabará por aceptar la separación de sus padres. Mark Waters explica: “El divorcio ha afectado profundamente a Jared. Está enfadado, quiere rebelarse y no esconde su amargura, sobre todo en la relación con su madre y sus hermanos. Pero este increíble viaje, en el que acaba salvando a la familia, le permite curarse”.

Helen Grace acaba de separarse de su marido y decide mudarse a la vieja, oscura y destartalada casa de estilo victoriano que lleva el nombre de su tío abuelo, Arthur Spiderwick. A nadie le gusta la idea, aunque su hija Mallory la apoya. “Mallory es un poco como una ‘mini’ mamá”, dice el director. “Es la que más entiende por qué se han divorciado sus padres, pero al principio no se lo dice a sus hermanos. Tiende a protegerlos a pesar de que Jared es capaz de hacerle perder los estribos”.Simon Grace, el hermano gemelo de Jared, es el más estudioso de los dos; su tranquilidad y preocupación por los detalles son grandes ventajas cuando la familia está en peligro. “Lo mejor es que superan sus diferencias y trabajan juntos. En el proceso, aprenden a quererse y a apreciarse”, explica Mark Waters, que termina diciendo: “El mundo de fantasía les permite ver y entender mejor el mundo real”.La aventura empieza cuando Jared encuentra por casualidad la Guía del mundo fantástico que nos rodea, por Arthur Spiderwick. Lo que Arthur Spiderwick, el hombre que construyó la casa, no pensó al escribir la Guía fue que los secretos que revela acerca del Mundo Oculto de las hadas podían convertirse en un auténtico manual y ser peligrosos si caían en las manos equivocadas. Cuando Jared descubre el libro 60 ó 70 años después, abre una caja de Pandora.

Al principio se entusiasma con las extrañas y maravillosas criaturas que describe su tío Arthur, pero poco a poco, sus hermanos y él comprenden que el mundo secreto está en su casa, lo que explicaría los extraños sucesos que ocurren a su alrededor. El ruido en la pared se debe a un trastolillo, un ser diminuto bastante malhumorado. Según la Guía, cuando un trastolillo se enfada, puede ser temible y sólo se calma saciándose con miel. Se dan cuenta de que su realidad está poblada con todo lo que aparece en el libro, y que no es un producto de la intensa imaginación de su tío.

Los diversos seres con los que se encuentran los niños van desde Thimbletack/Dedalete, un trastolillo de 23 centímetros, al temible Mulgarath, un ogro de tres metros. “Y hay muchas criaturas intermedias”, aclara el director. “Trasgos, espíritus y trastolillos como Hogsqueal/Cerdonio, que se convierte en el aliado de los niños, siempre y cuando no esté cazando un pájaro para comérselo”.

El origen de la película Las crónicas de Spiderwick está escrito, esta vez en la serie de novelas infantiles firmadas desde 2003 por el ilustrador Tony DiTerlizzi y la narradora Holly Black. Había mucho interés en llevar las novelas a la gran pantalla, pero los autores no querían confiar la adaptación a cualquiera. Decidieron que Mark Canton era el productor perfecto para la película y se alegraron mucho cuando Kathleen Kennedy se unió al proyecto.“Muchos lectores y amigos estaban de acuerdo en que podría ser una película interesante”, explica Tony DiTerlizzi. “Me apetecía mucho, así que Holly y yo esperamos. Nos alegró que los cineastas quisiesen y respetaran a nuestros personajes, a los seres mágicos y al mundo que define Las crónicas de Spiderwick. Nuestros héroes no tienen poderes mágicos y no viven en un país muy lejano. Dependen de su inteligencia y de sí mismos para salir de situaciones tan extraordinarias como peligrosas cuando entran en el mundo de la fantasía”.

Los autores se inspiraron en los clásicos cuentos de los hermanos Grimm. “Siempre hay un niño capaz de usar su inteligencia para vencer al gigante o una princesa ingeniosa que escapa del castillo mágico”, dice Tony DiTerlizzi. “En otras palabras, el conocimiento da poder, y la forma en que se usa es la clave. En este caso, la Guía de Arthur. Mark Waters entendió la idea y la apoyó plenamente”.“Después de la publicación de los primeros libros, recibimos muchas ofertas y pensé que quizá acabarían haciendo una película, pero no estoy acostumbrada a creer que va a pasarme algo bueno”, dice Holly Black, riendo. “Por eso me sorprendió mucho que Mark Waters y Mark Canton quisieran hacer una película con la historia. Además, escogieron un reparto increíble. Cuando vi los decorados, sentí que entraba en los libros. Era asombroso”.

El productor y coguionista Karey Kirkpatrick reconoce que lo primero que hizo, después de que le contrataran para adaptar Las crónicas de Spiderwick a un guión, fue leer los libros a sus hijos para ver su reacción. “La historia les cautivó y les entusiasmó la idea de que yo pudiera tener algo que ver. A mí también me gustó la idea de que muchas cosas que no vemos – o que no queremos ver – viven a nuestro alrededor. Fue lo que más me atrajo y con lo que trabajé: un relato con muchos elementos fantásticos con un núcleo formado por una historia muy humana que depende del mundo especial que la rodea. Conecté con estos niños, cuya familia se había roto, y entendí por qué les une la situación en que se ven metidos”, acaba diciendo el guionista.En opinión del productor Mark Canton el equilibrio entre fantasía y realidad hace que Las crónicas de Spiderwick esté en otra categoría. Es más tenebrosa, aterradora y realista que otras películas de fantasía. “Se trata de un mundo real donde ocurren cosas escalofriantes e inexplicables”, dice. “El lado realista está representado por una familia con problemas. A través de esta aventura, son capaces de encontrar la magia que llevan dentro”.

Añade que muchas familias monoparentales se identificarán con los personajes y los entenderán. “Quisimos hacer una película que hablara el idioma de los adolescentes y de los adultos de la historia, que mirara con honestidad hacia los problemas que tienen los adolescentes con sus hermanos y con sus padres”, explica Mark Canton.Con los demás productores, Karey Kirkpatrick, Larry Franco y Ellen Goldsmith-Vein, decidieron contratar al mejor equipo técnico disponible. “Cuando se rueda con auténticas leyendas oscarizadas en todos los departamentos, no es difícil quedarse asombrado”, dice el productor, refiriéndose al supervisor de efectos visuales Pablo Helman, de Industrial Light & Magic; al supervisor de criaturas Phil Tippett, de Tippett Studio, y al supervisor de efectos especiales Michael Lantieri, encargado de los efectos durante el rodaje. Si añadimos el director de fotografía Caleb Deschanel, el compositor James Horner, el montador Michael Kahn y el diseñador de producción Jim Bissell, no cabe duda de que la película será mágica.“Además, Mark Waters y el departamento de casting hicieron un gran trabajo a la hora de reunir un maravilloso y ecléctico reparto”, declara Mark Canton. “En cuanto vi lo que había hecho Freddie Highmore, tuve ganas de trabajar con él. Da la impresión de ser mayor de la edad que tiene, pero sigue siendo un niño. En esta película se enfrentó a un auténtico reto porque debía interpretar a Jared y a su gemelo Simon. Eso también lo hacía mucho más difícil para Mark Waters. Sarah Bolger estuvo brillante en la película En América, de Jim Sheridan. Al igual que Freddie, es totalmente natural, pero se nota que tiene experiencia. Mary-Louise Parker es magnífica y comunica a la perfección las esperanzas y miedos de una mujer recién divorciada, así como el amor que siente por sus hijos. ¿Y qué decir de actores de la categoría de Joan Plowright y de David Strathairn? Muy pocos llegan a su nivel”.Puede parecer que Mark Waters, un director especializado en innovadoras comedias contemporáneas, no sea la persona idónea para el material, pero Mark Canton le escogió deliberadamente porque estima que es el único capaz de reunir elementos de fantasía con un realismo palpable. “Mi idea para Las crónicas de Spiderwick era que transcurriera en un mundo real donde ocurrieran cosas asombrosas. Mark es el director perfecto para conseguirlo porque entiende las relaciones entre hermanos y hermanas, madres e hijos, en el seno de la familia contemporánea”.

La casa Spiderwick: un personaje más

La casa Spiderwick cobra importancia de personaje en la película. Lo que al principio parece ser una vieja casa húmeda y aislada que necesita una remodelación urgente no tarda en revelar su fascinante y misteriosa historia. Unos seres de lo más raro viven en las paredes. Otros aún más extraños intentan colarse para robar la Guía, escrita por el primer dueño, Arthur Spiderwick, que vivió en la casa con su joven hija Lucinda, desapareció y fue dado por muerto. La mayoría de los acontecimientos cruciales (pasados y presentes) de la historia transcurren en la casa. El diseñador de producción Jim Bissell tuvo que concebir un diseño que permitiera al espectador ver cómo era antes y por qué sigue siendo especial ahora.“Arthur Spiderwick hizo construir la casa a principios del siglo XX”, explica el diseñador. “Procedía de una vieja familia de Nueva Inglaterra y cursó estudios para ser naturalista. Durante sus observaciones, descubrió un Mundo Oculto procedente de mitos europeos, del que se ignoraba la existencia en Estados Unidos. Plasmó sus observaciones en una obra maestra, Guía del mundo fantástico que nos rodea, por Arthur Spiderwick. Su casa es única porque refleja los valores arquitectónicos de la Nueva Inglaterra de antaño, pero tiene una torre desde donde Arthur observaba el bosque y los seres que habitan en él, trasgos, hadas y demás. Mantenía sus descubrimientos y observaciones en secreto”.

Jim Bissell estudió la obra del diseñador William Morris y el movimiento Arts and Crafts (Artes y oficios) de finales del siglo XIX, conocido por su predilección por temas orgánicos, además, claro esta, de los libros de la colección Spiderwick. “Los libros son geniales. Ya los conocía porque les encantan a mis hijos. De hecho, es lo que me atrajo en primer lugar. Los dibujos a tinta de Tony son fabulosos. Pegué varios a la pared para inspirarme mientras diseñaba la película”, dice el diseñador de producción.

La casa debía reflejar el interés que sentía Arthur Spiderwick por aquel mundo encantado. Por eso se escogió una zona bastante aislada de la provincia de Montreal para rodar la película. “Encontramos un precioso claro en el parque Cap Saint-Jacques donde se levantaba una cabaña”, explica el diseñador. “El parque y la municipalidad nos permitieron derribarla para edificar la casa allí mismo”.

El departamento artístico construyó un elaborado cascaron de la casa. “Tenía cuatro plantas, con la torre, y estaba completamente rodeada por el bosque, lo que era perfecto para la película”, explica Jim Bissell. “La planta baja estaba completamente terminada con una entrada, un salón, una librería y la escalera. Varias ventanas del segundo y tercer piso también estaban acabadas, así como el interior de la torre, para que los niños pudieran entrar y salir corriendo y para rodar todas las escenas que tuvieran que ver con el exterior”.

La planta baja se duplicó en un plató para conseguir los complicados efectos especiales cuando Mulgarath entra de mala manera en la casa y los trasgos se lanzan al asalto final. El diseñador dice: “Construimos la segunda planta con las habitaciones de los niños y creamos un claro para los trasgos con el grotesco roble donde se ve a Mulgarath por primera vez”.Jim Bissell cree que Las crónicas de Spiderwick es sobre todo una película de descubrimientos: “Trata de niños criados en la ciudad que descubren la naturaleza, a su familia y la herencia de esa familia, a la generación anterior y a sus hermanos. Trata de la transición por la que pasan los niños desde sus mundos imaginarios a un mundo que desconocen, un mundo lógico, razonable, peligroso, pero que también puede ser mágico. Todos estos elementos entran en juego en la casa Spiderwick”.Dos grandes dificultades a las que tuvo que enfrentarse Jim Bissell fueron las estaciones y el tiempo. El rodaje empezó a finales del verano y acabó a principios del invierno, lo que podía plantear problemas de continuidad. “Diseñamos unos 60 árboles de entre seis y nueve metros de altura con variaciones de color y de follaje”, explica Jim Bissell. “Cuando empezamos a rodar en verano, los árboles estaban cubiertos de hojas verdes, así que añadimos unos cuantos con colores otoñales. Al final del otoño, añadimos otros con muchas hojas verdes para que el bosque siempre pareciera el mismo”.El diseñador quería que la casa diera la impresión de haber estado allí durante años: “Pero sabíamos que unas 80 personas o incluso más llegarían cada día, pisándolo todo, moviendo el material de un lado a otro, preparando tomas. En cuanto lloviese, se convertiría en un barrizal. Y llovió mucho. Colocamos mucha gravilla en el suelo para conseguir un buen drenaje e incluso, en muchas zonas, pusimos losas recubiertas con hojas para obtener una superficie dura, pero aun así era un auténtico lodazal. Colocábamos placas de hierba y musgo a diario y las recubríamos con hojas para que no se viera el barro”.

El mundo oculto

Estos seres tan especiales, trasgos, duendes, trastolillos en su forma agradable y desagradable y ogros, fascinaron a los cineastas. Algunos son dulces y encantadores, y otros producen escalofríos. “Cuando empieza la película, es un poco como una historia de fantasmas”, explica el productor Karey Kirkpatrick. “Hay algo o alguien en la casa con la familia Grace e intenta decirles, al estilo Terror en Amityville, que se vayan de allí”.Jared acaba por conocer a ese ser. Se trata de Thimbletack/Dedalete, el trastolillo de la casa. Según el saber popular, los trastolillos viven en las paredes y coleccionan objetos brillantes. “Aparece, desaparece y vive en las paredes. Sólo se deja ver cuando quiere”, aclara el productor. Además, los trastolillos tienden a ser traviesos. “Gastan bromas. Por ejemplo, hacen desaparecer un calcetín, pequeñas cosas que uno acaba de dejar ahí mismo… Se las llevan al interior de las paredes”.También se sabe que son muy leales a sus amos. En el caso de Thimbletack/Dedalete, se trata de Arthur Spiderwick, que le encargó que cuidara de la Guía antes de irse. Y es capaz de cualquier cosa para cumplir con su misión.

Pero tienen un defecto muy grande. Cuando se enfadan, pierden la cabeza y se convierten en seres muy desagradables. No hace falta mucho para encolerizarlos. Thimbletack/Dedalete es como una olla a presión. “Se esfuerza constantemente en contener su ira”, explica Tim Alexander, supervisor de efectos visuales de ILM. “Le añadimos un grano verde de buen tamaño que le sale de la cabeza cuando se enfada y que intenta empujar hacia dentro porque no quiere dejar salir su lado desagradable”.“Una de las cosas que más me gusta es que se parece bastante a Jared cuando se enfada”, dice Karey Kirkpatrick. “También pierde los estribos fácilmente y es bastante desagradable, tal como le vemos por primera vez”.

El gran enemigo de los niños en la película es el malévolo ogro Mulgarath, que tiene un solo objetivo, apoderarse del libro. “Es el opuesto absoluto de Thimbletack/Dedalete”, dice Pablo Helman, supervisor de efectos visuales de ILM. “Comparten un lado humano, pero Mulgarath es mucho más complejo. No es el típico malo. En los cuentos de hadas nada es tan claro, siempre hay sombras”.“Empezamos a partir de un mito tipo Lucifer, el ángel caído”, dice el productor Karey Kirkpatrick. “Mulgarath es un ser maldito encarnado con maestría por el actor Nick Nolte. Quiere ser más poderoso de lo que es, pero está rodeado de trasgos no muy listos. Si pudiera hacerse con la Guía, se convertiría en el ser más poderoso del Mundo Oculto, pero haría un mal uso de ese poder”.Mulgarath es taimado, es un manipulador. Además, tiene la habilidad de cambiar de forma para abusar de las debilidades humanas. Le rodea un auténtico ejército de trasgos a los que el productor describe como “el último eslabón del mundo de las hadas. Son como perros tontos que siguen al ogro y hacen lo que les manda”.El jefe de los trasgos es Redcap. “Es una especie de mayordomo de Mulgarath”, explica Phil Tippett, supervisor de criaturas. “O mejor aún, como un sargento mayor trasgo. Pero tiene un problema, tiembla de miedo ante Mulgarath”. Hogsqueal/Cerdonio es otra criatura que habita en el bosque y se hace amigo de los niños. “Es un trasno, no es un trasgo”, nos recuerda Phil Tippett. “No le gusta que le llamen trasgo, los desprecia”.

Una terrible sed de venganza empuja a Hogsqueal/Cerdonio. El ogro Mulgarath mató a toda su familia y está dispuesto a ayudar a los niños para cumplir su objetivo, pero es un cobarde. “Está obsesionado con vengarse, pero es un ser pequeño convencido de que puede mucho”, explica Karey Kirkpatrick. “Siempre actúa del mismo modo: ‘Tengo grandes ideas, pero haced vosotros el trabajo sucio. Os espero por ahí’”.Tampoco es muy limpio. “No tiene problemas con limpiarse las orejas delante de todos, rascarse el trasero y sacarse los mocos”, dice Phil Tippett. El “escupitajo en el ojo” de Hogsqueal/Cerdonio permite al escupido ver los habitantes del Mundo Oculto, un don que, sin duda, cualquiera preferiría conseguir de otro modo. “Cuando un trasgo escupe en el ojo de alguien, le confiere el don de la vista”, explica el productor. “Puede ver el Mundo Oculto y sus habitantes sin necesidad de usar un ‘anteojo asombroso’. Los seres mágicos ya no son invisibles”.Hogsqueal/Cerdonio tiene otro defecto, le encanta comer pájaros. “Los pájaros le atraen hasta tal punto que su estómago puede con su sed de venganza”, sigue diciendo Karey Kirkpatrick. Por suerte, esta mala costumbre será muy útil al final de la historia.Los niños se encuentran con otros dos tipos de criaturas en el Mundo Oculto, los dulces y maravillosos espíritus y las sílfides. Hay muchos espíritus en el mundo de las hadas, espíritus del agua, que se esconden en la superficie, espíritus pájaros, pero los que más abundan en Las crónicas de Spiderwick son los espíritus de las flores.

Como indica su nombre, se esconden en las flores. En este caso, tienen una misión, proteger a la vieja tía Lucinda. “Le levan comida, frutos silvestres”, explica el productor. “Cuando se ingiere la comida de los espíritus, nadie quiere volver a probar la comida humana. La han mantenido viva durante todos estos años mientras le susurran secretos acerca de su padre. La rodean y la protegen”.También hay una sílfide que vive en un precioso claro reservado a las hadas y que ha protegido a Arthur Spiderwick. Las sílfides se manifiestan como las ligerísimas semillas del diente de león, que aparecieron por millones hace muchos años para llevarse al naturalista a la seguridad del claro donde siguen rodeándole. “Son las protectoras del mundo de las hadas”, dice el coproductor Tom Peitzman. Tienen la habilidad de hacer que sus protegidos pierdan la noción del tiempo. “Olvidan quiénes son y los asuntos terrenales”, dice Pablo Helman. “Arthur lleva años en el claro, estudiando lo que le rodea. Ha olvidado su vida”.Los espíritus y las sílfides se ven o no se ven, según quién mire. “Si uno mira con atención las semillas de un diente de león, puede que vea una cara diminuta, con los párpados ligeramente caídos, con una pequeña boca”, dice Tom Peitzman. “Pasa lo mismo con los espíritus”. Estos seres mágicos deciden quién les ves, mostrando su minúscula cara en el tallo de una flor. Tim Alexander, de ILM, acaba diciendo: “Al final de la película, el espectador se queda con la sensación de que le será posible inclinarse hacia una flor y descubrir a uno de esos seres. Basta con saber mirar”.

Con reminiscencias de algunos clásicos del género como «Los Gremlins» o «Los Goonies», «Las crónicas de Spiderwick» conectan directamente con las de Narnia, pero también con el último universo mágico de «La brújula dorada». La cinta ofrece una versión que se ha pretendido menos ostentosa en su comparación con las más recientes adaptaciones literarias con abundante despliegue de efectos especiales como la saga de Harry Potter o la de «El señor de los anillos». De ese envoltorio visual de la cinta hablaba el puertorriqueño Steven Quiñones, director de iluminación de la cinta y con experiencia en títulos tan solventes en este terreno como «Matrix Revolutions» o «La brújula dorada», cuando aseguraba que «fue una película complicada, porque lo que perseguíamos era que los personajes fantásticos consiguieran que el espectador se olvidase de que son fruto de los efectos especiales». En esa misma línea, el director ha querido apartarse de la imagen de cuento de hadas hecho a base de efectos visuales para buscar en su lugar un tono más «poético y bucólico».

Carpas circenses. Mediocres actores de vodevil. Mujeres gordas que cambiaban su abundante cuerpo por mínimas raciones de pescado fresco. Un pequeño cine. Algunas historietas. La cálida arena de una playa acariciada por las aguas del Adriático. La mochila de esperanzas al hombro y un cheque en blanco librado por la imaginación. El resguardo de la memoria como patria de la identidad. Postales inconscientes de una Rímini de posguerra que Federico Fellini dibujó incansablemente en el estudio cinco de Cinecittà, perpetuando en el movimiento continuo de la imagen cinematográfica un pasado violentado por el urbanismo y la historia. Tras una década de ausencia, a la indiscutida figura del Fellini cineasta se le empiezan a sumar los justos reconocimientos al Fellini historietista, lógico paso posterior a las alabanzas despertadas por el Fellini humorista gráfico, descubierto masivamente tras la edición prolija y cuidada de sus caricaturas para los medios de comunicación.Fellini era un fanático del fumetto (vocablo con que los italianos definen a las historietas). No sólo de los personajes y las aventuras que poblaban las revistas baratas de su adolescencia, sino de las capacidades comunicativas de un medio que supo ser bastardeado sin misericordia por algunos defensores del séptimo arte. “El mundo del comic podrá prestar generosamente al cine sus escenografías, personajes e historias, pero no su atractivo más secreto e inefable, que es el de la fijeza, la inmovilidad de las mariposas clavadas con un alfiler”, escribió en un prólogo de 1986 dedicado al análisis comparativo entre ambos medios.Cuando huyó de su casa a los 17 años tras las huellas de los carromatos del circo, Fellini recaló en Florencia y en las oficinas del editor Mario Nerbini, dueño de L’Avventuroso, la revista responsable de la aceptación definitiva de la historieta en Italia, gracias a la publicación seriada de Flash Gordon y Mandrake el mago, dos de las lecturas favoritas del propio Fellini. Como era un buen caricaturista, consiguió colocar gran cantidad de sus dibujos en los semanarios satíricos 420, Marco Aurelio y Domenica del Corriere. El 30 de noviembre de 1938, las historietas norteamericanas desaparecieron de las páginas de L’Avventuroso. ¿La causa? A través del Ministerio de la Cultura Popular, Benito Mussolini había prohibido la importación de todo material gráfico proveniente de los Estados Unidos. Pero como ésos eran los comics que vendían la revista, Nerbini decidió seguir publicándolos aunque no tuviera acceso a los originales. Sin pensarlo dos veces, encargó a diversos autores locales la continuación de las respectivas historias. En el reparto, Flash Gordon cayó en las manos de Federico Fellini (guión) y Giove Toppi (dibujos). Hasta que L’Avventuroso cerró sus puertas en 1943, el hombre de Rímini imaginó los encontronazos entre el rubio aventurero intergaláctico y su eterna némesis, el malvado Ming, despótico emperador del planeta Mongo. “A partir de lo que había leído y teniendo en cuenta lo que se había publicado hasta el momento del cese, fui configurando el desarrollo de varios episodios –sostuvo Fellini poco antes de su muerte–. Mientras yo trataba de imaginar cómo la habría continuado Alex Raymond (creador de Flash Gordon), Giove Toppi intentaba copiar su estilo gráfico.” En 1951 Fellini inició su carrera cinematográfica tras las cámaras, trasladando al celuloide, de una u otra forma, sus motivos de ensoñación infantil. El mundo del comic se presentó tamizado por la personalidad del director, filtrándose de manera solapada en la conformación física de los personajes, en algunos pasos de comedia y en la abundante riqueza visual de sus películas. “Para mí, las historietas son un punto de referencia. Una visión desde donde desarrollar las situaciones, como una fábula pero real. Perdonen que me cite a mí mismo, pero en Amarcord intenté reconstruir el sobrio encuadre de los grandes dibujantes norteamericanosde los años ‘30, principalmente Winsor McCay (autor del clásico Little Nemo in Slumberland)”, dijo Fellini a la RAI.A mediados de 1982, Roma se vistió de gala para homenajear al gran Fellini. Las muestras que se montaron en museos y locaciones famosas de la ciudad dieron cabida a todas las expresiones artísticas, incluida la historieta. Milo Manara, talentoso discípulo de Hugo Pratt que había tomado por asalto la industria editorial con El Rey mono, H.P. y Giuseppe Bergman, sorprendió con el relato breve Senza titolo, un delicioso, galopante y onírico recorrido por el universo felliniano a cargo de Guido Anselmi, el director de cine en plena crisis existencial que Marcello Mastroianni había corporizado en Ocho y medio. “Desde que vi esa película, mi visión del mundo estuvo marcada por la mirada de Fellini”, declaró Manara en ocasión de presentar el comic que también rendía tributo a Nino Rota (1911-1979), músico predilecto del director.Fellini cayó obnubilado frente a estas cuatro (hoy clásicas) páginas. Y le concedió al dibujante un pasaporte al centro del mito. “Conocedor de mi admiración hacia su persona y su obra –comenta Manara–, Federico me invitó a Cinecittà a presenciar la filmación de Y la nave va”. Un momento histórico que, sin saberlo los protagonistas, daría comienzo a una hermosa amistad. Y a una notable colaboración.Devolviendo gentilezas, Manara ambientó una de las escenas más calientes de ¡Clic! en la penumbra de un cine donde se proyectaba, no casualmente, el Casanova que había filmado Fellini. Piropeándose en cuanto reportaje concedieran, los dos artistas fueron descubriendo afinidades y tomando posiciones conjuntas. En 1986, mientras Fellini llevaba adelante su cruzada contra el por ese entonces magnate televisivo Silvio Berlusconi, debido a la insufrible cantidad y duración de las tandas publicitarias que se le infligían a sus películas al ser emitidas por la televisión privada italiana, Manara realizó Reclame (“publicidad” en italiano), manifiesto en donde el Casanova interpretado por Donald Sutherland queda descerebrado tras las interferencias comerciales que embrutecen su mensaje artístico.Un personaje que desde su concepción tuvo destino de historieta es Snaporaz, el profesor de mitología griega que Mastroianni personificó en La ciudad de las mujeres (1979). De acuerdo con el propio Fellini, Snaporaz lleva ese nombre “en tributo de afecto y gratitud a personajes de mi infancia como Panciolini, Cagnara, Arcibaldo y Petronila (nombres italianos de Trifón y Sisebuta, protagonistas de la tira Pequeñas delicias de la vida conyugal, también conocida en castellano como Educando a papá)”. Además, el afiche de la película fue realizado por Andrea Pacienza, historietista amigo de Manara y habitual colaborador de influyentes revistas europeas. Y por último, al preparar los borradores de Entrevista (1987), Fellini bocetó un dibujo en donde se leía “El viejo Snaporaz como Mandrake”, aunque finalmente Mastroianni terminara interpretándose a sí mismo, disfrazado como el mago por estar filmando la publicidad de un detergente. Por una extraña combinación alquímica, Snaporaz parecía ser el alter ego de Fellini y Mastroianni simultáneamente, al tiempo que corporizaba también la atracción que ambos sentían hacia el noveno arte.Entrada la segunda mitad de los ‘80, Fellini se trasladó a México para reunirse con Carlos Castañeda. Su intención era convencerlo de rehacer juntos, en un largometraje, las peripecias que el etnólogo escritor había retratado en su libro Viaje a Ixtlan (1973), narrando sus vivencias junto a un brujo mexicano, descubriendo y desnudando la pobreza de la cultura occidental. Si bien no logró su cometido, decidió al menos contar los acontecimientos sufridos durante la trajinada y fallida excursión, en un folletín ilustrado por Manara para el diario Corriere della Sera entre 1986 y 1987. Apenas terminada la serialización del relato, Manara le pidió a Fellini permiso para adaptarlo en historieta. “Acepté convencido de que esta experiencia acabaría con mi deseo de filmar esta aventura”, dijo Fellini antes de imponer dos condiciones: que el comic arrancara en su querido estudio cinco de Cinecittà y que incorporara a su amigo el periodista Vincenzo Mollica en la acción.Aunque al principio no lo deseaba, Fellini se fue metiendo (y comprometiendo) más y más en la confección de la historieta, pasando a dirigir meticulosamente la diagramación de la página, los encuadres, el diálogo de los personajes y hasta el color aplicado en cada viñeta. Pero el cambio más importante lo imprimió al promediar la página 16. Cansado de verse dibujado, Fellini consiguió que su imagen se convirtiera en la de un apuesto y juvenil Mastroianni, a quien bautizó (no podía ser de otra manera) Snaporaz.En ese instante, Viaggio a Tulum dejó de parecer un homenaje a Fellini y se erigió en la nueva película de Federico. “Me sentí en mi ambiente natural, el de los estudios de cine, dejándome llevar por los cambios abruptos, el placer y la alegría de un viaje maravilloso al relato, a la invención –se sinceró el autor de Las noches de Cabiria–. Los lápices y pinceles del amigo Manara son el equivalente de mi puesta en escena, el vestuario, los rostros de los actores, los decorados y las luces que utilizo para contar mis filmes.” Serializada en la revista italiana Corto Maltese durante 1989, la historieta incorporó a su trama explícitos homenajes al noveno arte (se menciona a Flash Gordon y a Mandrake; aparecen Alejandro Jodorowsky y Moebius, autores de la saga de El Incal) en una aventura “fascinante y sugestiva justamente por lo que tenía de indescifrable”, como apuntó Fellini en el prólogo de la edición en libro.Al principio de Viaggio a Tulum, una hermosa metáfora corporizó las películas nunca realizadas por Fellini en un cementerio submarino de aviones, hundidos en el fondo del estanque de Cinecittà. Uno de ellos llevaba grabado en el fuselaje la palabra “Mastorna”.El viaje de G. Mastorna era el título del film que Fellini iba a realizar en 1965, bajo producción de Dino de Laurentiis. Y aunque se habían comenzado a construir monumentales decorados, la filmación nunca llegó a concretarse, la relación entre director y productor se rompió y un terrible embargo cayó sobre los bienes de Fellini. Por esta razón, durante la puja legal Fellini colaboró con el dibujante Dino Buzzati en la historieta/encuesta In cerca dell’Italia misteriosa, para el Corriere della Sera.Después de la satisfactoria experiencia de Tulum, Fellini decidió continuar trabajando con Manara. Le encargó los afiches de Entrevista y La voz de la Luna, y se abocó a la escritura de cortas historietas unitarias mientras Manara producía la limitadísma carpeta de cinco ilustraciones Dedicato a Federico Fellini (1989) para la editorial Art Core. Finalmente, las aventuras autoconclusivas fueron dejadas de lado cuando Fellini decidió retomar el proyecto Mastorna. Avanzando en la dirección del comic, bocetó las 23 páginas de la primera parte de la trilogía de Il viaggio di G. Mastorna, detto Fernet, descartando los brillantes colores a favor de una mucho más sugerente y fantasmagórica aguada. Después de consultarlo con Manara, le otorgó al protagonista el rostro del actor cómico Paolo Villaggio.“Diría que se trata de un viaje imaginario, soñado, un viaje por la memoria, por el olvido, por un laberinto que tiene infinitas salidas pero una sola entrada, que yo no sé resolver”, declaró Fellini en oportunidad de la aparición del comic sobre su más famoso filme frustrado en las revistas italianas Il Grifo y Ciak! en 1992.Tras la muerte de Fellini, la historieta quedó trunca. Manara nunca retomó a Mastorna, pero sí volvió a abrevar en el universo felliniano.Primero con la emotiva secuencia final de Les aventures urbaines de Giuseppe Bergman: Revoir les étoiles (1998), donde Fellini se une a Hugo Pratt (fallecido en 1995) para salvar la vida de la protagonista. Y luego con la muestra itinerante Manara ilustra Fellini (2000), 18 dibujos sobre las películas más famosas de su querido maestro y amigo.Diez años después, los círculos comienzan a cerrarse. Mondadori editará una lujosa edición del libro Manara: Due viaggi con Federico Fellini, recopilando Tulum, Mastorna, Senza titolo y Reclame. El escritor, guionista y cineasta chileno Alejandro Jodorowsky anunció públicamente su deseo de filmar Viaggio a Tulum. Y, lo más importante, Mastorna se ha convertido en película. El pasado 25 de julio, en el marco del Festival del Mar de Rímini, se estrenó Il viaggio di Mastorna, filmación de las ilustraciones de Manara que cuenta con relatos en off del propio dibujante, acompañado por el cantante, escritor y dramaturgo David Riondino. Fondeados en los recuerdos de la realidad (Rímini) o el sueño (Cinecittá), los aviones de Fellini continúan despegando. Uno tras otro.

La película divierte y entretiene, eso sí, a partir de la mayoría de recursos (y algunos lugares comunes) propios del género. Desde su inicio, la casa funciona como objeto dramático, parece poseer vida propia, pero en realidad esconde a un duende, quien es el contacto entre ambos mundos.En cuanto a temáticas, ‘Las crónicas de Spiderwick’ no es precisamente innovadora. Al contrario, la película cuenta la clásica historia que enfrenta a un héroe con un villano, donde los aliados del bien y del mal luchan para coincidir en su predecible final.Además, las licencias del género hacen que la cinta resulte bastante convencional y que el guión ceda en varias ocasiones permitiendo ciertas gratuidades con el objetivo de que la fantasía funcione en el relato. Lo que, por momentos, hace que el filme cuente una historia un tanto forzada.Sin embargo, la actuación de Freddie Highmore, en su doble papel de los gemelos Jared y Simon, la excelente fotografía y la adecuada música, componen al ambiente preciso para esta historia. Pero, más allá del relato fantástico narrado con una apropiada utilización de efectos especiales, ‘Las crónicas de Spiderwick’ es un interesante filme que narra una historia sobre padres e hijos.El director lleva a la pantalla una fábula mágica que parte desde el conflicto familiar del padre ausente. Y termina por proponer el perdón, la unión familiar y la oportunidad de volver a intentar lograr lo que se anhela

Fuente: El Comercio, ABC, LNE, Ocio Joven

‘Las crónicas de Spiderwick’ en la gran pantalla

Posted in General with tags , , on febrer 15, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Las crónicas de Spiderwick’, una nueva adaptación para la gran pantalla que Hollywood realiza de unos libros de éxito

En un día de San Valentín, en el que abundan los estrenos de comedias románticas, los cines estadounidense reciben a un filme que retrata, con una buena dosis de acción y misterio, las aventuras de tres jóvenes hermanos surgidos de los libros ‘superventas’ de Tony DiTerlizzi y Holly Black, conocidos bajo el mismo nombre que la película.

‘Fue una película complicada, porque lo que perseguíamos era que los personajes fantásticos consiguieran que el espectador se olvide de que son fruto de los efectos especiales’, explicó a EFE el puertorriqueño Steven Quiñones, director técnico de iluminación, que ha participado en títulos tan exitosos como ‘Matrix Revolutions’ o ‘La brújula dorada’.

Siguiendo la moda de llevar los libros juveniles de mayor éxito a la gran pantalla, pero con un presupuesto más modesto que sus predecesores -las sagas de ‘El señor de los anillos’ o ‘Harry Potter’-, Paramount Pictures y Nickleodeon Movies han apostado por una película aparentemente menos vistosa, pero con muchos números para ganarse a toda la familia.

Con reminiscencias a títulos clásicos del género como ‘Goonies’ o ‘Gremlins’, el cineasta Mark Waters, director de la comedia juvenil ‘Mean Girls’ (2004) y la romántica ‘Ojalá fuera cierto’ (2005), ha conseguido un filme de aventuras ambientado a caballo entre un mundo muy real -el niño protagonista vive atormentado por la separación de sus padres- y otro totalmente fantástico e invisible para el ojo humano.’Las crónicas de Spiderwick’, según los expertos, ofrece todos los elementos necesarios para ser una de las películas fantásticas más importantes del año: unos niños sin miedo a nada, un libro secreto, criaturas fantásticas y unos efectos especiales en los que han trabajado los artífices de títulos como ‘Jurassic Park’ o ‘Robocop’.

En sus declaraciones a EFE, Quiñones señaló que ‘lo que más sencillo podría parecer es muy complicado, como tener al protagonista principal dialogando durante unos segundos con uno de animación, como Hogsqueal’, una especie de simpático puerco espín.Conseguir ese personaje requirió mucho esfuerzo ‘para ser bien específico con los colores, con la caída de su ropa y para que su actuación parezca lo más real posible’, agregó.

Para alguno de los personajes que aparecen en el filme y algunas de las escenas, se ha necesitado ‘el trabajo de más de una decena de personas, porque sufren transformaciones y son dificilísimas’, explicó a EFE el argentino Leandro Estebecorena, director técnico, quien aseguró que el resultado final está ‘por encima del de otras películas’.’En este film es impresionante cómo se ven las criaturas fantásticas: el grado de elaboración es espectacular y, gracias a, por ejemplo, las sutilezas en la cara de algunos personajes, incluso yo me olvido de que estoy viendo animación’, dijo este argentino que ha participado en ‘La guerra de las galaxias’, ‘Terminator’ o ‘La guerra de los mundos’.’Las crónicas de Spiderwick’ arranca con la llegada a una abandonada casa victoriana de las afueras de Nueva York de la familia Grace, compuesta por los gemelos Jared y Simon -interpretados por el actor británico Freddie Highmore (‘Charlie y la fábrica de chocolate’)-, su hermana Mallorie (Sarah Bolger) y su recién separada madre Helen, interpretada por Mary-Louise Parker (‘Tomates verdes fritos’).

En ese lugar, de pronto, aparece una pequeña criatura encantada que vive en las paredes de la casa solariega y halla un libro insólito y potencialmente peligroso escrito por el tío Arthur. Jared, pese a la prevención, no se desanima y no se da cuenta de que ha levantado la tapa de la auténtica caja de Pandora. Una vez abierto, ese manuscrito revela y desencadena un mundo que rodea la hacienda Spiderwick, habitado por algunas criaturas extrañas y maravillosas que asustan: un astuto y amistoso elfo, una pandilla de peligrosos duendes, hadas y duendecillos bellos y misteriosos y un perverso y hábil ogro que representa la mayor amenaza para los habitantes de la casona, ya dispuestos a dejarse llevar por las sorpresas que les deparan todos esos seres extraños. Cosas inexplicables suceden ante sus ojos y de sus hermanos, unas criaturas monstruosas se ponen en pie de guerra para conseguir el libro y acabar con otras más bondadosas, como elfos, sílfides o duendecillos.

Lo que los hermanos Grace tienen en sus manos es un tratado en el que un antepasado suyo, Arthur Spiderwick (David Strathairn), detalló los secretos de ese mundo oculto, y que ahora un malvado ogro llamado Mulgarath, que interpreta Nick Nolte (‘El príncipe de las mareas’), quiere destruir.

Lleno de fantasía, emociones, suspenso y acción, el film presenta los desesperados intentos de los niños para proteger ese libro e impedir que no caiga en las manos equivocadas, mientras utilizan sus propias fuerzas -las aumentan- con la ayuda de algunas de las extraordinarias criaturas de ese mundo desconocido. Con indudable habilidad, el director Mark Waters logró convertir esos cuentos en un relato pródigo en magia y humor en el que sus protagonistas se enfrentan con un pasado que, de pronto, surgirá de la mano de ese libro tan deseado por los monstruos como por esa familia que, cada vez más sorprendida, descubrirá una historia ancestral y cálida. El elenco es otro valioso aporte a estas aventuras, ya que tanto Freddie Highmore, en su doble papel de los gemelos Jard y Simon, como Mary-Louise Parker, en su personaje de hermana traviesa experta en esgrima, logran dar vivacidad a esos hermanos envueltos en una serie de travesuras que los llevarán a descubrir los más insondables secretos de su familia. Nick Nolte compone con artera mirada el papel de despiadado brujo, en tanto que los efectos especiales lograron dar el adecuado clima al film. A ellos se suman la excelente fotografía y la adecuada música, y con todos estos elementos Las crónicas de Spiderwick se transforma en un válido entretenimiento que surge de ese mundo fantasioso y pleno de secretos y suspenso.

Lo mejor. Como no podía ser de otra manera tratándose de Emmerich, los efectos visuales son apabullantes. Merece la pena ver la película en una de esas pantallas gigantes.

Lo peor. La sobredosis de producciones de corte fantástico para niños que se han estrenado en los últimos años. Ya cuesta diferenciarlas entre sí.

Recomendable si te gusta La Nación, La historia interminable, Dentro del laberinto o Un puente hacia Terabithia.

No te gustará si no vas al cine para evadirte y prefieres algo más de realidad en el celuloide.

Otros han dicho

-A favor. “La película se diferencia en parte de todas esas películas de fantasía para niños por la sensibilidad del director Mark Waters para que los elementos mágicos intensifiquen el viaje emocional”. Dallas Morning News.

-En contra. “Quizá sea por la fatiga en el genero de la fantasía, pero a pesar de todos los efectos especiales, persecuciones sin aliento y guerras entre goblins, la película carece de magia”. Seattle Post-Intelligencer.

Presupuesto y recaudaciones. La película se estrenó en Estados Unidos el 14 de febrero. Cuenta con un presupuesto habitual para este tipo de producciones, 90 millones de dólares, que aún no ha recuperado. Hasta la fecha, roza los 70 millones.
Curiosidades. La película se basa en la popular serie de libros infantiles escritos por Tony DiTerlizzi y Holly Black.

Para crear los efectos visuales se echó mano de dos empresas, Industrial Light & Magic y Tippett Studio. Tippett Studio, que se dio a conocer por su trabajo en películas como Parque jurásico y Robocop, se encargó de crear el ejército de los trasgos, el desastroso trasno Hogsqueal/Cerdonio y los trolls. ILM produjo a Thimbletack/Dedalete, como trastolillo agradable o encolerizado, a Mulgarath en sus múltiples formas y a los espíritus y sílfides. En total, ambos estudios crearon unas 600 tomas.

La casa debía reflejar el interés que sentía Arthur Spiderwick por aquel mundo encantado. Por eso se escogió una zona aislada de la provincia de Montreal para rodar la película.

Fuente: adn, Vanguardia, Terra, Lne