Arxivar per Las mil y una noches

La Musa de los Cuentistas

Posted in General with tags , , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

En mi niñez vi en alguna matinée de cine una película en chillón “technicolor”, Arabian Nigths, de 1942, que era un fiasco con su Arabia de escayola y lentejuelas, sus danzantes tránsfugas del strip-tease, sus paisajes de back-lot de la Universal Pictures y sus figurantes alquilados a tantos dólares la hora y apresuradamente arabizados por turbantes y albornoces, pero que tenía una protagonista fascinante con el oval rostro, los ojos oscuros, las rítmicas caderas de la dominicana María Montez y el sedoso y ondulante nombre de Sheherezada y contaba las historias de Alí Babá, de Simbad, de Aladino, de… Y esa hollywoodense Sheherezada, de la cual por supuesto me enamoré, me llevó a leer el libro de Las mil y una noches (es decir: el Hikayät-alf-laila-wa-laila) en una traducción española y demasiado “maja” de Cansinos Assens.

Años más tarde, en la adolescencia, volví a leer, completa y en el francés original, la versión de Galland del vasto cuentario; versión de que dice Borges que es “la peor escrita de todas, la más embustera y la más débil, pero fue la mejor leída” y a partir de la cual se originaría la moda del orientalismo en Europa y Sheherezada se convertiría en la madre emblemática de los narradores, en la mítica musa del arte del cuento. A ese río de relatos, que parece venir del infinito e ir al infinito poblando con paraísos e infiernos un desierto de infinitos horizontes, se me ocurrió sobretitularlo El libro de Sheherezada, pues la muchacha del verbo inagotable, además de ser su más presente personaje, es la central voz tejedora de un plural y laberíntico tejido narrativo.

¿Existió Sheherezada? Quién sabe, pero el libro algo dice de su aparición desde la Leyenda, ese mundo paralelo y complementario de la Historia. Y la Leyenda contaba que Shariar, sultán de Bagdad, habiendo descubierto a su primera esposa copulando con un empleado menor del palacio, castiga a ambos de un modo que resulta atroz aun en la pudorosa prosa de Galland (“El desdichado príncipe sacó el alfanje, se acercó al lecho y de un tajo hizo pasar a los amantes del sueño a la muerte, y luego uno tras otro los tiró por la ventana al foso que rodeaba al palacio” ; que desde entonces, para vengarse de todo el género femenino, el refinado energúmeno emprendió su venganza sin fin contra el genero femenino desposando y desvirgando cada noche a una doncella para darle muerte cada mañana; pero que un día se casó con la hija de su gran visir, y… Ya tenemos en pie a Sheherezada. Muchacha tan hermosa como culta, inteligente e ingeniosa, decidida a acabar con los asesinatos de sus congéneres, Sheherezada desde su noche de bodas comienza a contarle al uxoricida serial un cuento que interrumpe a la siguiente noche, en la que otra vez iniciará otro cuento para concluirlo en la próxima, y… así sucesivamente. De este modo logrará no sólo ser la esposa duradera de Shariar y darle hijos a los que educará como correctos príncipes sin veleidades asesinas, sino además ser la oral autora de un libro que atravesará los siglos con su deslumbrante mezcla de fantasía y realismo.

Uno de los misterios que aureolan a la decente señorita hija del gran visir es cómo pudo conocer tantas historias que suponen una gran experiencia de la vida y un inverosímil trato con gente ruda, aventurera y aun de mal vivir. Pero lo cierto es que nunca ha habido cuentista menos gratuito que Sheherezada: para ella contar cuentos es, en principio y en sentido estricto, asunto de vital necesidad: el motivo primordial es evitar el degüello a que la destinaba el flamante esposo. Y además de una brava heroína y redentora del pueblo (pues desea casarse con el sultán porque “tengo el designio —dice— de parar el curso de la barbarie que ejerce sobre las familias de esta ciudad”), la narradora genial, la Madre de los Narradores, es la precursora de los novelas por entregas, de las películas de episodios, de las telenovelas seriales y del cine de suspense a lo Hitchcock; y esto no es una deducción caprichosa: en la primera versión impresa de Las mil y una noches, la de Antoine Galland, ya se da el sentido del suspense, aunque sin la e final de la grafía inglesa: “La sultane Scheherezade, en continuant de tenir en suspens le sultan…” (es decir: “manteniendo en expectación al sultán”).

Así, la muchacha para salvar su vida emite cuentos, y éstos se multiplican gracias a personajes que a su vez emiten otros cuentos. La central voz narradora crea historias que se ramifican en historias, dibuja destinos que colectan destinos, y la ficción aparece entonces como el reverso del tapiz de la realidad. Contando, interrumpiendo y continuando la ficción de una noche en otra para evitar el zumbido del alfanje sobre su cuello, la muchacha repite el truco de Penélope (que tejía y destejía y retejía en la tela las figuras de una escena para escapar a los requerimientos de sus cortejadores) y va así modificando la cruel realidad impuesta por el sultán. Al emitir esos cuentos uno tras otro, unos dentro de otros, partiéndolos en la bisagra de entre día y noche, va inscribiendo a la ciudad, a las mil noches y una, al sultán, a ella misma y a innumerables otros personajes en el cuento global y plural dictado por su voz.

Ejerciendo lo que Ernest Hemingway llamaba “gracia bajo presión” (y no era poca presión: ¡la de la muerte al amanecer de la noche nupcial!), la graciosa y astuta hija del gran visir, la muchacha genial, armada sólo con su fantasía y su arte de la palabra, domina el fluir del tiempo, justifica y glorifica el desvelo, vence a la muerte y se erige en la verdadera protagonista de ese gran cuento de cuentos que en justicia debiera titularse El libro de Sheherezada.

Autor: José de la Colina
Fuente: Milenio

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La Caixa y ABAO-OLBE colaborarán para acercar la ópera a los más jóvenes a través del proyecto ABAO Txiki

Posted in General with tags , , , on Octubre 24, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Las representaciones tendrán lugar en el Teatro Arriaga de Bilbao a partir de noviembre con un aforo de 22.000 personas, y comenzarán con ‘El pequeño deshollinador’. En enero, llegará el primer estreno con ‘Alí Babá y los cuarenta ladrones’, una nueva coproducción de ABAO-OLBE y la Opera de Cámara de Navarra.

Fuente: Deia

Más de 300 jóvenes artistas muestran desde hoy sus propuestas en la novena edición de Artefacto

Posted in General with tags , , on Octubre 24, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Entre las actividades programadas figuran numerosas exposiciones, como ‘Abrete libro’, en la Biblioteca de La Rioja, donde alumnos del IES Batalla de Clavijo presentan montajes fotográficos sin photoshop relacionando el mundo de la lectura con la historia de Alí Babá y los 40 ladrones.

Fuente: La Rioja

De historias reales y realidades inventadas

Posted in General with tags , , , , , , , , on Mai 6, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

…También está escrito a varias manos, en este caso a siete, ‘Las mil y una noche’, que tiene su cita con los lectores el jueves. En los créditos Luis Sepúlveda, Alfonso Mateo-Sagasta, Fajardo, Mario Delgado Aparaín, Osorio, Antonio Sarabia y Mempo Giardinelli, todos viejos conocidos del Salón. A diferencia de el ‘Hotel postmoderno’, aquí los autores se enfrentan por separado a su obra. El resultado un libro de relatos en las que se descubre la belleza de la lámpara de Aladin, se busca el rastro de un caballo de ébano, reaparece el viajero Simbad y, entre otros juegos literarios, los 40 ladrones operan en las inhóspitas tierras del Chaco argentino.

Autor: P.M.
Fuente: El Comercio Digital

Vargas Llosa presenta su adaptación presentará ‘Las mil noches y una noche’

Posted in General with tags , , , on Març 18, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

La Fundación Tres Culturas presenta Las mil noches y una noche, la personal adaptación teatral de Las mil y una noches de Mario Vargas Llosa dirigida por Joan Ollé, con escenografía del artista Eduardo Arroyo e interpretada por Aitana Sánchez-Gijón y el propio escritor peruano. Vargas Llosa encarna en este proyecto al rey Sahrigar, quien deberá escuchar las muchas historias que, para salvar su vida, Sherezade, aquí Aitana Sánchez-Gijón, inventará o recordará día a día y noche a noche durante casi tres años. La versión incluye unos hábiles mecanismos dramatúrgicos que permitirán que las historias puedan ser leídas, narradas e interpretadas a dos voces. El espectáculo también incluye música y danza en directo. Las mil noches y una noche, obra cumbre de la literatura oriental de todos los tiempos, tuvo un enorme impacto en la sociedad occidental desde el siglo XIX; el libro deslumbró a sus lectores con la riqueza de sus cuentos e historias, que trazan un retrato de la sociedad musulmana que abarca varios siglos y donde convergen religión, tradición y cultura. Para Enrique Ojeda, director de Tres Culturas, esta revisión y actualización teatral “permitirá al espectador sumergirse, a través de las diferentes historias narradas y de sus personajes, de sus aventuras, negocios, pasiones y dramas, en la riqueza y complejidad de la cultura árabopersa en uno de sus momentos de esplendor”. El escenario de Tres Culturas se mostrará, según Joan Ollé, “austero, despojado y moderno”, para que a través de las palabras nazcan gestos y melodías que trasporten al público al lejano e imposible Oriente de ladrones buenos y alfombras voladoras. En el escenario la obra propone una enorme hoja-caja escénica en blanco en la que Eduardo Arroyo irá pintando y despintando según le sugiera cada uno de los momentos de la acción verbal. Del diseño de iluminación y vestuario se encargarán Lionel Spycher y Míriam Compte. Las mil y una noches, en palabras de Joan Ollé, “es un espectáculo basado en la palabra al que están invitadas otras disciplinas expresivas, es un taller escénico abierto con una partitura estricta pero con algo de jam session”. “Es una adaptación minimalista, para el teatro, de los célebres cuentos árabes y persas traducidos y divulgados en Europa a partir del siglo XVIII (…) La versión es muy libre y, respetando la estructura original, recrea sus contenidos desde lo que podemos llamar una sensibilidad moderna. Como en una obra mía anterior, Odiseo y Penélope, en Las mil noches y una noche el teatro y la tradición del contador de historias se confunden para dar una versión actualizada de un clásico de la literatura”, explica el autor de Conversación en la Catedral y La guerra del fin del mundo.Todo esto empezó, según el director de la obra, cuando, tras publicar La verdad de las mentiras, a Vargas Llosa le apeteció leer en público junto a Sánchez-Gijón algunas narraciones de sus autores favoritos.

El teatro fue, siendo aún muy joven, su primer amor literario que, andando en el tiempo, le seguiría aguardando en el camino con una sorpresa que jamás hubiera podido imaginar: el gran escritor, el creador de ficciones, se hacía actor en un escenario, y vivía la ficción encarnándose en un personaje soñado. Esa experiencia es la que desde hace tres años viene disfrutando Mario Vargas Llosa en compañía de la actriz Aitana Sánchez Gijón, y bajo la dirección de Joan Ollé, desde que estrenaran en Barcelona su primer montaje en común: «La verdad de las mentiras», al que luego siguió «Odiseo y Penélope» y ahora «Las mil noches y una noche».
Este último espectáculo llega hoy a la sede sevillana de la Fundación Tres Culturas tras su reciente estreno en los Veranos de la Villa de Madrid. Se trata, según explicó ayer el autor peruano, de una versión «muy libre y personal» de «Las mil y una noches» que ha construido a partir de la selección de algunas de las historias menos conocidas de este texto clásico de la Literatura. «Es una adaptación minimalista, para dos actores pero para muchos personajes» que van cobrando vida a través de los relatos que Sherezada va contándole al rey Sahrigar para ir aplazando el momento de su muerte…
Contra lo que pudiera creerse, «Las mil noches y una noche» no es un libro árabe traducido a las lenguas occidentales, sino que son «multitud de historias, orales y escritas, de origen persa, indio y árabe, algunas muy antiguas, de los siglos IX y X, aunque principalmente del XIII que, a partir del siglo XVIII, fueron recopiladas y vertidas al francés, al inglés y al alemán por escritores europeos», relata Vargas Llosa para así subrayar la peculiaridad de este título, del que ninguna de sus traducciones se parecen entre sí ofreciendo de esta manera un amplio abanico de posibilidades a la hora de afrontar una posible adaptación de esta obra, de la que tiene, no obstante, una opinión muy precisa: «Creo que no hay en la Historia de la Literatura una parábola más simple y luminosa sobre la función del cuento, de la ficción, en la vida de los seres humanos. “Las mil noches y una noche” es un monumento al cuento que muestra de una forma muy gráfica y directa la función civilizadora que ha tenido la Literatura en la Historia de la Humanidad».
Esa parábola de la que habla el creador de «Los cachorros» está personificada en los personajes de un despiadado rey Sahrigar y en la inteligencia y destreza narrativa de Sherezada que va, poco a poco, civilizando al monarca, «despertando su curiosidad, una sensibilidad y una imaginación de la que brotará además el amor. Y éste tendrá como consecuencia que el rey al final de la historia será otra persona».
Colaboración a tres bandas
La traducción de Dolores Cinca y Margarita Castells ha sido una de las consultadas por Mario Vargas Llosa para escribir la versión que hoy se representa, si bien el autor reiteró el valor de la colaboración tanto de Aitana Sánchez Gijón como de Joan Ollé a la hora de aportar sugerencias a esta adaptación, hasta el punto de que «hemos seguido renovando el texto a medida que lo representamos», señaló. La popular actriz destacó en este sentido la «generosidad» de Vargas LLosa, que «considera el trabajo que hacemos como algo vivo y cambiante, mostrándose abierto a la creatividad del momento». Y es que todos ellos coincidieron en apuntar el grado de compenetración y entendimiento que los tres (director, actriz y actor-autor) han logrado alcanzar. «Es un teatro diferente, basado en la palabra, con muy poco de espectáculo y que va creciendo en el cerebro del espectador», apostilló Joan Ollé, quien resaltó el «regalo» que para este proyecto teatral supone esta especial participación del escritor, con el que «Aitana y yo tratamos de igual a igual con una desfachatez infernal». En ese aspecto abundó también Basilio Rodríguez, director de la Oficina del Autor, productora de este montaje en colaboración con el Inaem.
Así, la idea que hace tres años prendió en la mente del escritor a raíz del vídeo de un espectáculo de Alessandro Baricco basado en la lectura comentada de unos textos literarios, terminó convirtiéndose finalmente en un proyecto teatral. El «encuentro milagroso» con Joan Ollé, que convenció a Vargas Llosa de que podía contar esos relatos en un escenario, y la elección de Aitana Sánchez Gijón como actriz, hicieron el resto. «La conocía en películas, en teatro, pero vi una entrevista en la que hablaba de Literatura, de libros, hablaba con mucha pasión y versación, y dije entonces qué formidable sería contar con ella si alguna vez montara ese espectáculo», comentó Mario Vargas Llosa sobre su compañera de escena. «Fue providencial, los hados han intervenido», afirmó.
La escenografía
Inmersos ya en el tercer montaje de esta aventura teatral, «Las mil noches y una noche» cuenta con el diseño de escenografía de Eduardo Arroyo y con los músicos Quim Ollé, Jordi Rallo y Mario Mas. La protagonista es la palabra y para ello el escenario se muestra austero, despojado y moderno. «La sede de la Fundación —indicó Ollé— es una perfecta página blanca que, con un poquito de música y danza, evocará aquellas lejanas noches de Oriente».
A todos estos alicientes se suma, sin duda, el de ver al gran escritor que es Mario Vargas Llosa sobre un escenario asumiendo el reto escénico «con la pasión de quien ha descubierto un mundo nuevo y lo encara con una valentía, una entrega y arrojo impresionantes», revela Aitana Sánchez Gijón. «Ha sido una experiencia magnífica», manifiesta tajante este escritor peruano que confesó la impresión que siendo muy joven le causó la representación de «La muerte de un viajante». «Siempre digo que si en Lima hubiera habido en aquella época un movimiento teatral, probablemente, hubiera sido más dramaturgo que novelista». En cualquier caso, «nunca he visto una frontera insalvable entre los géneros literarios. Creo que el teatro y la novela son dos formas de crear esa vida paralela, alternativa, que es la vida de la ficción y que hay ciertas historias que desarrollan mejor sus posibilidades sobre un escenario o en una novela», concluyó.

Fuente: Diario de Sevilla, ABC

La compañía «Higiénico Papel» presenta ‘1001: una odisea en el desierto’

Posted in General with tags on febrer 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

La compañía «Higiénico Papel» presenta «1001: una odisea en el desierto», un espectáculo infantil con el mundo de las «1.001 noches» de Sherezade como argumento central. «Aunque no representamos ningún cuento en concreto», señaló Laura Iglesia, la directora del espectáculo y también de la compañía asturiana. La función cuenta con destacado plantel de actores entre los que destaca Félix Corcuera y Carlos Dávila. Junto a ellos, Arantxa Fernández Ramos y la presentación de Loretta Church, seudónimo en el que se oculta una conocida directora teatral gijonesa. «1001: una odisea en el desierto», al decir de Laura Iglesia, es un montaje «de aventuras de corte clásico que incluye historias con califas, ladrones, princesas, lámparas maravillosas, alfombras que vuelan y genios de verdad». «1001: una odisea en el desierto» está pensada, según señaló la directora, «para un público ideal de entre 7 y 11 años». Pese a esta primera limitación Iglesia comentó que en el montaje «hay guiños para los adultos». Todo bajo el estilo «Higiénico»: cabaret y comedia.

Autor: S. Fernández
Fuente: LNE

Frederic Amat ilumina la mágica leyenda de ‘Las mil y una noches’

Posted in General with tags , on gener 21, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El pintor expone los 400 colajes que acompañan la edición de la obra
“Sahrazad es la inventora del suspense”, afirma el artista.

Ni odaliscas ni Alí Babá. Frederic Amat ha ilustrado la edición de Las mil y una noches, la célebre recopilación de cuentos árabes, con más de 400 dibujos y colajes que llevan incrustados peces disecados, flores y ristras de perlas, sugerencias que acompañan al lector mientras sigue los pasos de Sahrazad, la reina cuya vida dependía de su destreza como narradora. Las 400 ilustraciones –Amat prefiere llamarlas iluminaciones– se exponen en la sede de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores hasta el 5 de enero.”Pere Gimferrer me dijo que él desconocía ediciones del libro trabajadas desde el arte, aunque Chagall hizo algunos grabados. Pero siempre han sido obras vistas desde el tópico orientalista. En mis iluminaciones quería huir de los orientalismos trasnochados y decimonónicos. Mi voluntad es ser compañero de viaje del lector, sorprender y sugerir”, explica Amat. La edición de Las mil y una noches, en tres volúmenes, apareció el año pasado en versión del arabista Juan Vernet, autor también de un estudio sobre el origen y evolución de las leyendas. Vernet revela que en Oriente estos cuentos fantásticos de aventuras, esoterismo y de erotismo sin tapujos eran recitados por juglares callejeros en los zocos y despreciados por las personas cultas. Solo cuando en Europa Las mil y una noches se convirtieron en literatura de culto –alabadas de Borges a Proust –fueron dignificadas en el mundo árabe.

EL VIAJE

Amat recibió el encargo con entusiasmo. “Todos hemos leído fragmentos de Las mil y una noches, que ha sido nuestra cuna literaria. Pero nunca pensé que el viaje sería tan fascinante y tan largo”, explica. Viajero de largo recorrido en la India, Egipto y el norte de África, Amat ha ordenado las 400 ilustraciones como un gran mosaico donde el espectador que va leyéndolo tropieza con la silueta de unos camellos trazada con tinta china, con el perfil de ranas, serpientes y monos; con hermosas formas caligráficas y levísimas alusiones sexuales; con la luz de la luna y una hoja de palmera; en definitiva, con todo el ambiente oriental al que da forma Sahrazad. “Ella es la inventora del suspense al engarzar un cuento con otro. Ese encantamiento es lo que la salva de la muerte. Y leer Las mil y una noches es un consuelo contra la cretinidad reinante y una invitación a la vigilia en tiempos somníferos”, declara.A la entrada de la sala unas vitrinas exhiben los colajes donde la materia es más potente y objetual. Plumas de un pavo real, una corteza de árbol que marca el paso del tiempo, rosas de terciopelo, sortijas de cristal de colores, y una hoja procedente de un remoto bosque de la India, conforman una especie de gabinete de coleccionista en la penumbra.Premi Nacional de Arts Plàstiques en 2007, escenógrafo en la reciente ópera estrenada en Madrid El viaje a Simorgh, inspirada en textos de Juan Goytisolo, y director teatral en Girona de Blanco, según textos de Octavio Paz , Amat insiste en que su trabajo es, sobre todo, un puente entre Oriente y Occidente que se tiende a través de las historias de Las mil y una noches. Un libro colectivo, sin un único autor, sobre el que pesa una maldición: el que lo lea completo se volverá loco.

Autora: Rosa Fontova
Fuente: El Periódico