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"Perú desde el aire", un país mágico visto por un fotógrafo ecuatoriano

Posted in General with tags , , on Desembre 11, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Los editores aseguraron a Efe que resulta “imposible” destacar alguna foto del libro porque “todas encierran algo de magia”.

Basta mencionar entre ellas a las famosas Líneas de Nazca, el Valle Sagrado de los Incas, las ruinas de la ciudadela de barro de Chan Chan o la Cordillera Blanca, entre los lugares que fueron atrapados por la lente del fotógrafo quiteño.

Anhalzer, un amante de Perú y sus paisajes, recorrió el país andino durante un mes en dos aviones ultraligeros, para captar cerca de 6.000 imágenes.

“Volar en Perú fue una experiencia inolvidable”, relató el fotógrafo, que estuvo acompañado en otro ultraligero por sus asistentes Fernando de la Bastida y Santiago Martínez.

El reconocido pintor peruano Fernando de Szyszlo, que presentó el libro, resaltó que las imágenes permiten apreciar la hermosura del territorio peruano y sus atractivos naturales y arqueológicos.

“Al contemplar estas hermosas, muchas veces inusitadas, fotografías (…) la impresión más inmediata es la inagotable belleza, agresiva e inhóspita, de éste país, de su paisaje, de su geografía”, comentó el pintor.

Para Szyszlo “esta visión inesperada de Perú no es la que ya nos sorprendió en la Internet con el programa Google Heart. Estas fotografías nos proponen la mirada de un imaginario cóndor sobrevolando incansablemente nuestro país”.

Anhalzer relata en el libro que Perú le “llegó temprano a la imaginación”, por el vínculo histórico, las afinidades geográficas y hasta la “música llorona” que comparte con su país.
“Lo recorrí cuando joven varias veces: a ratos en bus, por ahí en tren y tramos a pie y canoa. Desde que me dedico a esto de los vuelos, los cielos del Perú me han guiñado el ojo, y yo furtivamente caí de cuando en cuando en la tentación, me crucé apenas la frontera en sitios inhóspitos no vigilados”, comentó.

Su arriesgada apuesta de recorrer en un avión ultraligero inmensos desiertos y selvas o “altísimas” cordilleras le ganó las dudas y hasta incredulidad de las autoridades peruanas.
El apoyo de la Universidad San Martín le permitió, sin embargo, obtener los permisos e iniciar su travesía en Piura, una ciudad fronteriza con Ecuador, donde una “señora comedida” les manifestó su preocupación e incluso le preguntó si se había confesado.

“Perú es enorme y arrugadísimo, parecería que si lo plancháramos envolvería el planeta. Cimas altísimas, gargantas profundas y todo barrido con vientos de respeto. Volar en un ultraligero, de apenas trescientos kilos de peso, a una velocidad que con las justas supera los cien kilómetros por hora, por estos parajes es una experiencia exigente, a ratos hasta medio mística”, aseguró el fotógrafo.

De esa manera pudo apreciar desde las planicies de la costa norte hasta la región amazónica San Martín y las nieves de la Cordillera Blanca, en el departamento andino de Ancash, que alcanza cumbres de hasta 6.700 metros de altura.

No escapó a su ojo aéreo Lima, una ciudad que, según comentó, le sorprendió con su abundante verdor, algo que es muy difícil de apreciar desde el ras del suelo.

Su trabajo fotográfico llevó a Szyszlo a afirmar que “es imposible ignorar que en pocos sitios es tan evidente la energía y el coraje que requirió domar una naturaleza que es, al mismo tiempo, imponente y hostil”.

Una naturaleza vencida y mostrada desde los aires por Anhalzer que, satisfecho con su experiencia, no dejó de agradecer a las numerosas personas e instituciones que lo apoyaron durante su travesía.

No olvidó, incluso, a San Pedro, patrono del clima: “que aunque íbamos tarde en la temporada para acometer este tipo de aventura, supo dispensarnos lo mejor de si”.

Autor: David Blanco Bonilla
Fuente: Terra

Anuncis

De Argentina a Alaska persiguiendo un sueño, ahora lo buscarán en Asia

Posted in General with tags , , , on Setembre 6, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Un coche de 1928, tres niños nacidos durante un viaje de cuatro años por el continente americano y un barco son los compañeros de la nueva aventura que emprenderá a partir de mañana con destino a Asia una pareja de argentinos que un día decidió atrapar su sueño: viajar. El 25 de enero de 2000 Herman Zapp y Candelaria Chovet partían de Buenos Aires con la idea de llegar hasta Alaska en seis meses a bordo de “Macondo Cambalache”, un viejo Graham-Paine de 1928 que no alcanza los 60 kilómetros por hora. Tardaron cuatro años en realizar este sueño, tiempo suficiente para ampliar la familia con tres niños que nacieron “en ruta” -Pampa, Tehue y Paloma-, y para decidirse por continuar con la vida nómada. Ahora, ocho años después, emprenden viaje por el continente asiático, una aventura que han bautizado “Asia. Una huella” y en la que les acompañarán sus hijos y su viejo coche. También planean comprar un barco en Estados Unidos para cruzar el Pacífico y recorrer las costas asiáticas, “porque pagar cinco billetes de barco por allí nos saldría muy caro”, explica Herman en una entrevista con Efe en Buenos Aires a punto de comenzar su nueva aventura. Los Zapp se han adaptado a la vida en movimiento y aseguran que les sale más barato vivir viajando que en su propia casa. “En el coche no hay teléfono, internet, hipotecas ni impuestos”, defienden, y recuerdan que durante su primer viaje además contaron con la generosidad de los amigos que hicieron por el camino. Pero, aunque sean pocos, los gastos hay que asumirlos, y más con tres niños y un cuarto en camino que nacerá “donde nos haya llevado nuestra aventura cuando llegue el momento”, explican. La mayoría de los costes del viaje son sufragados por las ventas -35.000 ejemplares hasta ahora- del libro que escribieron sobre su recorrido Buenos Aires-Alaska, titulado “Atrapa tu sueño”. En él relatan que el primer día de viaje ya tuvieron que pasar por un taller mecánico, se quedaron sin dinero en Ecuador y aún así decidieron continuar. Y en medio del recorrido, el nacimiento de su primogénito en California (Estados Unidos). Cuenta también cómo sobrevivieron vendiendo pinturas realizadas por Candelaria y enmarcadas por Herman, construyeron una balsa de troncos para navegar por el Amazonas con su inseparable coche y recibieron ayuda de gentes de todos los lugares para continuar con su sueño. Ahora, para conquistar Asia con la familia ampliada, los Zapp han hecho pequeñas modificaciones a “Macondo Cambalache” para vivir cómodos los tres años de aventura que les esperan. El coche ha sido alargado 40 centímetros para tener un pequeño mueble de cocina y un baño químico y le han adaptado, además, un techo rígido donde duermen y juegan los niños y un viejo baúl en la parte trasera para guardar ropa. Con este “nuevo modelo” y el barco -probablemente un viejo pesquero abandonado- que comprarán en Estados Unidos en los próximos días piensan recorrer Sri Lanka, India, Nepal, Bután, Laos, China, Vietnam, Camboya, Malasia, Indonesia, Tailandia, Filipinas y Japón. “Seguimos teniendo muchas dudas, en este nuevo continente además no conocemos los idiomas ni la idiosincrasia”, explica Candelaria. Sus hijos son aún pequeños y disfrutan de los viajes, asegura, y antes de llegar a un destino sólo preguntan a en qué idioma hablarán y si habrá niños que jueguen a la pelota. Pampa, el mayor, con 6 años, estudia gracias a un programa de internet y a la ayuda de sus padres, que pretenden que se incorpore a la escuela cuando vuelvan del viaje. Para entonces, estos tres niños trotamundos y el cuarto que llegará el año próximo habrán visto más países y habrán vivido más experiencias que la mayoría de los adultos que conocerán, cumpliendo así el sueño de sus padres, que acabará dentro de muchos años, después de haber recorrido África y Europa. “Europa será el postre porque es un continente más cómodo, para recorrer cuando estemos más viejitos”, explica esta pareja dispuesta a perseguir su sueño por todo el mundo.

Autora: Alejandra Abad
Fuente: Los tiempos

"Voy a recorrer el mundo en un 2 CV"

Posted in General with tags on Agost 25, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

El zaragozano César Antequera Albiac, ingeniero electrónico, va a dar la vuelta al mundo en un Citroën 2 CV junto a tres amigos más.

César Antequera Albiac tiene 29 años y un largo camino por recorrer. Este zaragozano, ingeniero electrónico de profesión, ha dejado a un lado su trabajo en Estado Unidos para dar la vuelta al mundo en un Citroën 2 CV. “Necesitaba darle un giro a mi vida. Trabajaba ocho horas todos los días y me sentía vacío. Me dio por pensar que no conocía nada del mundo y que me había metido en un bucle sin salida. En septiembre de 2007 vino a visitarme a Estados Unidos mi amigo Miguel del Castillo, con el que estudié BUP en Logroño antes de comenzar la Universidad”, explica César Antequera. “Fue entonces cuando me contó que él y su amigo Jorge Sierra, después de haber leído ‘La terre en rond’, de Jean-Calude Baudot y Jacques Seguéla, planeaban dar la vuelta al mundo en un 2 CV. Me animó y no me lo pensé ni dos veces. Dije que sí”, explica el zaragozano. Pero para que este sueño se hiciera realidad necesitaban que el grupo estuviera formado por cuatro personas. “Se lo comenté a Evan Christian, un colega de Estados Unidos, y cuando aceptó nos pusimos manos a la obra”, cuenta Antequera. “El objetivo principal del viaje es la labor humanitaria, por ello hemos intentando contactar con todas las onegés posibles que se encuentren en nuestra ruta, para llevarles alimentos, material escolar… todo lo que les pueda ser útil y que esté en nuestra mano. Pero el viaje también cuenta con una vertiente cultural porque tenemos pensado hacer un documental con una productora que nos patrocina, además de escribir un libro y crear un reportaje fotográfico”, dice el zaragozano.
Tiempo: un año y medio La aventura dará comienzo en Madrid el 1 de octubre, con destino a París y paradas en Perpignan y Marsella. Después de recorrer Europa, continuará por Asia y Oceanía, llegará a América y finalizará a África antes de regresar nuevamente a España. En total, más de sesenta y cinco países de los cinco continentes que los cuatro aventureros visitarán durante el año y medio que prevén que dure el viaje. La ruta, de 130.000 kilómetros y diseñada por estos cartógrafos aficionados, “la hemos realizado para visitar muchos países pequeños antes que pocos grandes con el objetivo de conocer el mayor número posible de pueblos y culturas”, explica César Antequera. “Nuestros gastos principales serán la gasolina y los viajes en barco para atravesar el Pacífico y el Atlántico”, apunta el joven, “porque dormir lo haremos en tiendas de campaña, en los coches o con familias que vayamos conociendo. Creemos que viajando de esta manera nos resultará más sencillo acercarnos a la gente que nos vayamos encontrando”, dice Antequera. Pero para poner a punto este proyecto los cuatro jóvenes llevan “mucho tiempo trabajando. Yo llegué a España el pasado mes de mayo, pero Miguel del Castillo y Jorge Sierra, impulsores de la aventura, comenzaron a hacer realidad su sueño en mayo de 2007”, explica el ingeniero electrónico. “Fue entonces cuando compraron dos viejos 2 CV para reconstruir uno especial equipado con depósito extra de gasolina, chasis reforzado y asientos reclinables. Decoraron la carrocería de naranja butano y la capota y llantas de blanco con el objetivo de conseguir una estética atractiva y un efecto simpático”, cuenta el zaragozano. La elección de este coche no es casual, ya que su motor, refrigerado por aire, hace del 2 CV un vehículo idóneo para atravesar los desiertos que los viajeros encontrarán a su paso. “La anchura de las ruedas le permiten enfrentarse en perfectas condiciones a superficies nevadas. Además, la mecánica es muy sencilla y facilita su mantenimiento. En cuanto a la suspensión, es cierto que resulta ideal para caminos no asfaltados. No en vano, el 2 CV se hizo célebre como “el coche que se inclina pero no vuelca”, recuerda César Antequera. Un viaje de esta envergadura requiere la implicación activa de todos sus integrantes, por eso cada uno tiene su propio cometido. Así, durante la ruta, los cuatro aventureros compartirán la labores de conducción, el mantenimiento de los coches, la actualización de la página web, la fotografía, la grabación de vídeo… Y para ello, todos han recibido formación en mecánica y primeros auxilios. “Mecánico, por así decirlo no tenemos en el grupo, pero nociones básicas sí. Yo tengo bastante experiencia, ya que en Estados Unidos estuve trabajando en Delphi. Además, Miguel ha estado aprendiendo la mecánica del 2 CV, así que entre los dos creo que podremos solucionar todos los problemas que nos vayan surgiendo, ya que el motor es bastante básico”, argumenta César Antequera. El 5 agosto estos jóvenes aventureros comenzaron a promocionar su ruta por las principales ciudades españolas. “Es una manera de darnos a conocer e intentar conseguir patrocinadores. De momento contamos con la ayuda de unos cuantos que, a cambio de ofrecerles publicidad en nuestra web y vincularles en un proyecto solidario como este, nos ayudan con una pequeña mensualidad. Pero necesitamos más”, concluye el zaragozano, que visitará, “posiblemente la semana que viene”, junto con sus compañeros la capital aragonesa.

Autora: Teresa Martín
Fuente: El Heraldo

"La gente debe perder el miedo a viajar"

Posted in General with tags on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Javier Esquillor García va a pasarse el mes de agosto recorriendo Senegal en bicicleta. Durante su aventura acompañará a un grupo de la Universidad Politécnica de Cataluña que quiere estudiar las construcciones típicas de la zona.

Javier Esquillor García es un ingeniero aeronáutico aragonés que cumplirá 30 años en septiembre, pocos días después de haber regresado de su última aventura en bicicleta, esta vez, por África. Desde hace aproximadamente dos años, Esquillor se ha dedicado a viajar en bici. Ha cruzado 14 países pedaleando y, en algunos, ha permanecido tiempo suficiente para participar en las maratones más famosas dentro de sus fronteras, como la Gran Maratón del Tíbet, una prueba de resistencia que se realiza a 4.000 metros de altura y en la que quedó segundo. “Quería probarme física y mentalmente para conocer mis límites”. Su próximo reto consiste en atravesar Senegal en bicicleta desde Dakar a Ziguinchor, capital de la zona meridional del país, cruzando Gambia. “En línea recta creo que son unos 500 kilómetros, pero como tendré que rodear ríos y no conozco los pasos de las zonas montañosas no sé la distancia exacta que recorreré”, explica. Esquillor pretende completar el recorrido en un mes, conviviendo con los nativos, sin pisar hoteles ni lugares para turistas. Viaja junto a un grupo de la Universidad Politécnica de Cataluña que desea estudiar las construcciones de los djola. “Esta tribu, que vive en Senegal, se distingue por haber llevado a cabo las construcciones más complejas de África y hay un grupo de catalanes que desean estudiar los diseños de sus casas”, explica Esquillor. Sin embargo, la gente de la universidad hará el viaje a su manera. Él completará el recorrido en bicicleta y se irá encontrando con el grupo en distintos puntos. Ha sido seleccionado para acompañarles porque durante sus viajes ha mantenido contacto con gente del mundo del estudio urbanístico y desea colaborar en el trabajo de este grupo aportando su experiencia, sus contactos y sus conocimientos de francés. Además, su intención es recoger sus vivencias en un libro.
Miedo e ignorancia “La mayoría de la gente tiene miedo de viajar y pisar determinadas zonas del planeta. Quiero escribir un libro para contar mis viajes, para quitarles ese miedo”, explica Esquillor. Debido al incidente que se ha producido recientemente en el país africano, donde unos turistas españoles fueron atacados en la zona de Ziguinchor, Esquillor ha tenido que lidiar con la preocupación de familiares y amigos. “Con todo lo que se ha publicado al respecto, la gente cercana a mí tiene miedo de que me vaya y me da rabia. No conocen nada de lo que me espera allí pero ya le tienen miedo. No hay que hablar sin saber y por eso quiero escribir para contarles mi experiencia y que conozcan la verdad”, indica el joven viajero que también ha cruzado solo otras zonas del globo que, al igual que Senegal, no recomienda el Ministerio español de Asuntos Exteriores, como la frontera entre Kosovo y Montenegro. Afirma que siempre le han tratado “como a uno más de la familia”. Durante sus periplos por Europa y Asia, Esquillor siempre ha dependido de la ayuda de la gente con la que se encontraba en su camino. “He confiado en el ser humano, en las personas con las que me cruzaba y solo he tenido que pagar un hostal para dormir una noche”, indica Esquillor, quien quiere aclarar que aquel día “estaba en Bosnia y era invierno por lo que no había mucha gente por la calle a la que pedir ayuda”.
Buenas y malas experiencias “Ir en bici te acerca a la gente”, explica Esquillor. “Las personas quieren compartir y vivir lo que has vivido durante el viaje, así que te acogen en sus casas y te tratan como uno más”. Sin embargo, tampoco todo su recorrido ha sido un camino de rosas. Tras terminar la Gran Maratón del Tíbet, Esquillor se lesionó y le ingresaron en el hospital 15 días. “El visado me caducaba en cuatro y no me concedieron la prolongación que solicité por lo que, al salir del hospital, me enviaron a la cárcel”. Una cárcel hindú no es, precisamente, un lugar de lujo. Esquillor dormía en el suelo y compartía celda con varios presos del país. “Algunos habían matado o robado y otros, simplemente, eran inocentes, pero allí estábamos todos juntos”, recuerda. Al final, gracias a la ayuda prestada por varios amigos locales que había hecho mientras preparaba la maratón y a la organización de este evento deportivo, al cabo de 19 días consiguió salir de prisión. “Me ayudaron a contratar un abogado que deshizo toda la maraña legal y burocrática en la que estaba metido”, indica. “Lo peor fue no poder comunicarme con mi familia para poder decirles que estaba bien”, aclara, por eso, tras el susto, Esquillor decidió volver a España. “Recorrí 14 países y me gasté más dinero en el avión de vuelta y el abogado que durante todo el trayecto”, que había durado un año”. A pesar del mal sabor de boca que le dejó su última aventura, Esquillor está dispuesto a no dejarse ganar por el miedo. El pasado domingo cogió un avión que le llevó a Dakar, para seguir pedaleando y conociendo mundo.
Ligero de equipajeSin dinero ahorrado, con una bici, un par de pantalones y varios mapas que le habían regalado sus amigos, Esquillor comenzó su primer viaje en 2006. Estaba trabajando en Francia, en la Sociedad Europea Aerospacial y de Defensa (EADS) y solicitó una beca para realizar su doctoradp en EE. UU. “Me contestaron que hasta septiembre de 2007 no era posible concedérmela, así que, como tenía un año libre decidí dedicarme a viajar con la bici durante ese tiempo”. Sin embargo, la pasión por superar fronteras y retarse a sí mismo, le ha llevado a alargar este año sabático hasta la actualidad. “Mi formación me ha servido para tener contactos, conocer el mundo laboral y darme cuenta de que no quiero dedicarme a eso”.

Autor. A.C.M.
Fuente: El Heraldo

Gloria Friscione muestra su talento como escritora

Posted in General with tags , on Agost 12, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

En compañía de su familia, amigos y autoridades del ámbito cultural de nuestro país, la antropóloga Gloria Friscione de Pérez Jácome presentó su libro “Momentos, cartas desde la India”, donde narra parte de sus aventuras en aquel país, del que se declaró admiradora desde hace tiempo.Después de un espectáculo musical típico de la India, Friscione subió al escenario en compañía del escritor José Romero, su hija Gloria Pérez Jácome -quien estuvo en representación de Vicente Quirarte- y el exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, quien a pesar de no conocer a la escritora, decidió acompañarla por la importancia que tiene este libro para la cultura mexicana.

El primero en tomar la palabra fue el poeta José Homero, quien con un breve discurso adelantó la trama de dicho escrito.”Este libro de viajes está creado de una forma muy original. Gloria lo formó con la serie de correos electrónicos que envió a sus familiares desde aquel lejano lugar; su manera de narrarnos cada día de su vida, cada aventura y cada exploración nos lleva a vivirlo a su lado, a experimentar lo que ella sintió. Es un libro que no sólo busca acercar a su familia a estas aventuras, sino a todos los mexicanos, es por eso que agradezco a Gloria por compartir estos momentos tan íntimos con cada uno de nosotros”, expresó.Después tocaba el turno a Vicente Quirarte, escritor y amigo de la familia Jácome, quien por motivos personales no pudo asistir a la presentación, aunque envió un texto que fue leído por Gloria Pérez Jácome, hija de la escritora.”La literatura de viajes es muy interesante, nos hace trasladarnos a otros sitios y nos acerca a conocer la cultura y la forma de vida de todas esas comunidades. Expreso mi admiración hacia ‘Momentos, cartas desde la India’, libro que nos remonta a un sitio mágico y que nos describe cada detalle del misticismo que se vive al visitar India. Agradezco a Gloria, quien tomó la decisión de expresarnos sus vivencias y mostrarnos la belleza de la gente, la cultura y la vida en mencionado lugar”, leyó Pérez Jácome.Posteriormente, el exrector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, tomó el micrófono y expresó su sentir hacia esta publicación: “Antes de empezar mi discurso, quiero hacerles algunas aclaraciones: Primero, no conozco a la señora aquí presente; dos, no soy un crítico literario y tres, no conozco a la India. No sé qué hago aquí, pero estoy muy contento de que me hayan permitido conocer a la autora de este libro”.”Esta publicación es un tesoro para la literatura mexicana, pues nos da la oportunidad de conocer un poco más de otro país y darnos cuenta de las similitudes que tiene con nuestra cultura, no sólo es un homenaje para la India, sino también es una serie de reflexiones que nos acercan un poco más a esta familia mexicana. Es una grata experiencia que me hayan enviado la publicación y mucho más grato fue trasladarme hasta aquel país con la visión de la señora aquí presente”, expresó.Finalmente, la autora agradeció a todos por acompañarla y expresó su sentir hacia este logro en su vida. “Es un honor que ustedes estén conmigo esta noche, quiero agradecerle a José Homero por incitarme a escribir este libro, al señor Juan Ramón de la Fuente porque, a pesar de no conocernos, está aquí acompañándome; a mi familia, que son el motor de esta publicación y sin ellos no me habría atrevido a realizar un proyecto así”, indicó.De la misma forma, Jácome agradeció el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y del Instituto Veracruzano de la Cultura y Fomento Cultural Veracruzano, A.C., que la apoyaron en todo momento para la distribución de su libro. “Quiero agradecerle también al señor Fidel Herrera, gobernador del estado de Veracruz, quien ha sido un gran amigo y un gran apoyo; desafortunadamente, el día de hoy no pudo estar presente, pero por medio del doctor Víctor Arredondo le envío un cordial saludo y mi agradecimiento”, finalizó Gloria Friscione.

Fuente: Diario de Querétaro

Cuando la utopía es una singladura

Posted in General with tags on Agost 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

Moncho Amigo y Antón Coira llevan dos años preparando la expedición Orixes ·· Navegarán por 40 ríos, lagos y embalses de Galicia para continuar a Europa ·· Devolver la dorna de origen vikinga hecha para la ocasión a los Países Nórdicos

Primer plano del médico Antón Coira, en primer término, y del escultor Moncho AmigoHan tardado dos años en poner en marcha su sueño. La espera ha merecido la pena. El escultor coruñés, patrón de barco y piloto de aviación, Moncho Amigo, y su compañero de aventuras, el médico coruñés Antón Coira, que actuará de cronista en esta aventura bohemia, iniciaron el pasado viernes la primera de las cuarenta singladuras previstas en la expedición Orixes, que tiene por objeto recorrer ríos, lagos y embalses de Galicia, para continuar surcando las aguas continentales rumbo a “algún país nórdico donde terminará esta aventura”, recalca.
Ambos tripulantes surcarán las aguas a bordo de una sencilla embarcación: Una dorna de pino de cuatro metros y medio, hecha en A Illa por un carpintero de Ribeira. La dorna, que lleva el mismo nombre que la expedición, Orixes, es un elemento fundamental en toda esta historia. “Orixes es un viaje al pasado, a la tradición, a las fuentes; un transcurrir por aguas dulces, remontando el río siempre a contracorriente, pero con él a la vista, mientras la navegación nos lo permita”, recalca Moncho, añadiendo que “queremos también recorrer los lagos naturales, los embalses y las rías donde mueren los ríos.
La primera travesía entre A Illa y Pontecesures, remontando el río Ulla, duró más de siete horas. Fue la singladura de prueba, la primera de esta larga y “romántica” historia. Y es que en esta ocasión, los dos socios no llevaron consigo a un tercer tripulante, un invitado, como pretenden hacerlo en las siguientes travesías. “Este primer tramo fue muy duro. Apenas tuvimos viento y no pudimos desplegar la vela”, señala Moncho, añadiendo que “la siguiente será pasar por debajo del puente de Rande rumbo a la ensenada de San Simón, para pasar allí el día y disfrutar con la gente. Ahí llevaremos a nuestro primer invitado”. Éste podrá ser un escritor, un músico, un cocinero, un pintor “o cualquier artistas. Lo veremos sobre la marcha. Cada uno nos aportará su creación”.
La dorna cuenta con remos, vela roja y un pequeño motor “por si acaso”. Con cada viaje (uno por semana), los protagonistas pretenden elaborar un cuaderno de navegación, recopilando aportaciones, vivencias, fotografías, historias, y todo aquello que nos surja”. La documentación servirá de base para un libro que, al igual que la dorna, acabará en un museo.
Una vez que Moncho y Antón hayan recorrido todos los puntos marcados en su ruta imaginaria, -“incluido el embalse helado de Manzaneda. Sueño con subir la dorna a más de tres mil metros y romper con ella el hielo”- la embarcación pondrá rumbo a Europa. “Ésa es la utopía”, recalca el promotor de la expedición, “devolver la dorna a sus orígenes, tras recorrer Galicia; porque la dorna tiene origen vikingo, con más de 1.000 años de presencia en Galicia. Y mi sueño es remontar Francia, Alemania y Holanda hasta llegar a algún país del Norte de Europa para donar esta dorna que recorrió los ríos gallegos y el libro con nuestra historia personal a un museo. Entonces habremos llegado al origen de la aventura”.
Este proyecto tiene fecha de caducidad. “Espero cumplir los sesenta con la expedición concluida. Tengo cuatro años por delante y muchas singladuras aún. Somos dos viejos románticos que quieren sacar adelante esta historia bucólica y mágica. Podríamos haber hecho este viaje en cualquier otra dorna, pero no cualquier dorna es la mías, la de Orixes. Que nos llamen locos si quieren, pero es una locura romántica”.

Autor: C.G.
Fuente: El Correo Gallego

Entrevista a Jaume Mestres

Posted in General with tags on Agost 9, 2008 by Biblioteca Plaça Europa

–Sitúenos: ¿dónde está ahora?
–En Chiang Mai (norte de Tailandia). Estoy completando la toma de fotos de murales budistas que empecé hace un par de años. De momento ya tengo unas 14.000. Es fascinante, no solo por las fotos, si no por la aventura de encontrar los templos, que no siempre es fácil. Una vez allí, la paz del templo y las conversaciones con monjes y novicios compensan de sobras el esfuerzo.

— ¿Cómo le entró el virus del viaje?
–Supongo que me vinieron las ganas de ver mundo de jovencito, leyendo a Verne, Salgari, Joanot Martorell… Curioso como soy, quería saber cómo vivían los otros.

— ¿En qué trabajaba antes de viajar tan intensamente?
–En 1973 fundé la librería La Plana, en Sant Boi. En 1995 la traspasé. Enterrada la librería, decidí dedicarme a mi obsesión de hacia años: viajar por el mundo.

–¿Qué busca cuando viaja?–Viajar es para mí una manera de estar en el mundo. No viajo porque esté de vacaciones ni por trabajo. El viaje es mi forma de vivir. Me gusta vivir lejos, apartado de mis referencias, pero mi origen no se disuelve en la distancia. Al contrario.

–¿Viaja solo?
–En casa, en tu ambiente, viviendo con los tuyos, te puede parecer que estás acompañado, pero en el fondo siempre estamos solos. Viajando solo, como es mi caso, esta condición de soledad se muestra sin paliativos. Y lo admito gustoso.

–¿En transporte público?
–Es la norma no escrita. No hacerlo es encerrarte en una burbuja. Ahora bien, alguna vez, si se dan las condiciones, alquilo motocicletas para desplazarme.

–¿Por qué le atrae tanto Asia?
–En cierto modo es ir contracorriente. A saber si no será una manera de perseguir la vida. El sol nace en oriente. Hacia poniente me llevan los años, aunque yo no quiera.

–Lo apunta todo en un cuaderno, ¿no?
–Sí, y el bolígrafo tiene que ser necesariamente de punta fina y la tinta debe ser negra. Cuando se acaba la tinta, nunca tiro el bolígrafo. Los guardo todos.

–¿Qué es lo que no falta nunca en su mochila?
–No hay que llevar muchas cosas, pero no es fácil ir ligero. Lo que nunca me dejo en casa es un cordel, una bombilla de 100 watios y pinzas para tender la ropa.

–¿Por qué le atraen los países exóticos?
–Me gusta la diferencia con mayúscula. La diversidad es riqueza. Cuanto menos entiendo el habla de la gente, cuanto más alejado me siento de ella, mejor me siento.

–¿Ciudades o pueblos?
–Las ciudades no solo ofrecen más comodidades, sino que también aportan más experiencias humanas, que son la base y la riqueza del viaje. Son inagotables. En los pueblos, cuando te has saciado de tranquilidad, paisajes bonitos y bucolismo, ¿qué haces?

–Le interesa mucho el boxeo tailandés, ¿no?
–Me metí tan a fondo que llegué a ir de bolos por el noreste del país con unos árbitros de este deporte. Viajando con aquella gente viví de muy cerca el fenómeno del boxeo tailandés. Del muai me interesa el entorno social y la estética. Veo en él más ritual y danza que deporte. Una danza muy bestia, cierto, violenta y sangrante.

–Durante un tiempo fue viajero por radio. ¿Cómo lo recuerda?
–Fueron unos años muy placenteros, aunque colaborar con el programa de radio me condicionaba los viajes. Procuraba visitar lugares que creía que podían interesar a los oyentes. Estoy agradecido a Els viatgers de la Gran Anaconda, a la correspondencia y a la calidez de tantos oyentes. El origen de mis libros está en este programa.

–¿Cómo elige su próximo destino?
–Me dejo llevar. No me cierro puertas. Entro en la casa de un vecino con la confianza de que allí me sentiré a gusto. Saldré, claro está, más rico. Cada vecino tiene sus normas, que tengo que respetar. Seré su huésped, y como tal deberé de ejercer. Nada de imponer ni de criticar. Y si no estoy a gusto, la puerta siempre está abierta para salir.

–¿La vida es un viaje?-
-La vida es el viaje a Ítaca, que es el morir. Mientras viva, pues, del rosario de islas que hay entre el origen y el destino, quiero fondear en tantas como me sea posible. Conocer gente, llenarme las alforjas y probar un poco de miel. Si me pincho, que la sangre no llegue al río.

Autor: Xavier Moret
Fuente: El Periódico